Cómo distanciar a las personas tóxicas que afectan tu vida

Para poder distanciarnos de las personas tóxicas debemos aprender a reconocerlas y, aunque nos duela, saber que apartarlos de nuestra vida será fundamental para crecer.

Nuestra vida es demasiado corta y demasiado hermosa como para cargar con más peso del imprescindible. Existen comportamientos en muchas personas que nos perjudican de forma gradual. Son las llamadas personas tóxicas, y conviene que aprendamos a alejarnos de ellas antes de que nos afecte.

En este artículo señalamos algunas pautas para distinguir a esas personas tóxicas que nos rodean. La cortesía y la educación no van reñidas con poner un alto a este tipo de personas y distanciarnos de ellas. Nadie está obligado a soportar esa onda negativa que solo trae problemas y preocupaciones. Aprende a decir no y vive la vida que siempre quisiste.

Perfiles psicológicos de personas tóxicas

Para empezar, debemos tener en cuenta que no podemos clasificar de personas tóxicas a cualquiera con quien tengamos una discusión o nos lleve la contraria en algo. La persona tóxica va mucho más allá de un simple choque de personalidades.

Además, siempre deberíamos ser también críticos con nosotros mismos. ¿Nos hemos planteado que tal vez nosotros también estamos actuando como personas tóxicas con nuestros amigos y familiares?

El violento

Personas tóxicas

Por mucho que cueste asimilarlo, hay personas que son malas y disfrutan causando dolor. Hay muchos grados de violencia y se desarrollan de formas muy distintas. Incluso un comportamiento agresivo puede llegar a verse como algo normal o disculpable. Sin embargo, la realidad es otra.

Aunque sea un familiar cercano o la propia pareja, es muy importante cortar de raíz y no permitir este tipo de conducta. No existe justificación alguna para que alguien nos grite, nos insulte o agreda. Lo normal en nuestra vida jamás puede ser el mal humor, la discusión, la ira, la intimidación o las vejaciones.

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El sanguijuela

Este tipo de comportamientos se basan en el egoísmo en su estado puro. Son aquellos que aplican la famosa ley del embudo “lo ancho para ellos, lo estrecho para ti”. Solo te llaman cuando necesitan algo.

Es importante detectarlos pronto y, sobre todo, saber pararles los pies cuanto antes. Suele ser común tener cierto sentimiento de culpa al negarles algo, pero debemos comprender que eso no es un verdadero amigo. Basta con ponerlos a prueba, copiar su comportamiento y darles su propia medicina para devolverte a la realidad.

El negativo

Si hacemos una metáfora, las personas negativas son como vampiros energéticos. Absorben nuestra vitalidad y nuestro ánimo. Cualquier situación la viven como un problema o una dificultad, incluso las buenas oportunidades que surgen.

Suelen ser especialistas en meter miedo. Y, siempre que compartas un proyecto, una idea de viaje o una ilusión van a sacarle pegas y peligros por todos los lugares. Si seguimos esa tendencia acabaremos en el inmovilismo total y nos llenaremos la cabeza de dudas e indecisión.

El deudor

Una persona puede tener una mala racha económica. Eso no es criticable ni significa que sea una persona tóxica. No obstante, cuando te esquivan para no devolverte lo prestado empieza el problema. La persona tóxica siempre pone excusas, nunca da la cara, siempre evade su responsabilidad. Jamás aceptará que no tiene razón.

Se los detecta con facilidad cuando observas que no tienen posibilidad de devolverte el dinero pero, sin embargo, sí que se pueden permitir otros gastos. Hay un consejo infalible para distanciarse de este tipo de personas: si te engañan una vez la culpa es suya; si te engañan dos veces, la culpa es tuya.

El envidioso

No hay nada más tóxico que tener un envidioso como amigo. Alguien que, en lugar de alegrarse cuando te suceden cosas buenas, las recela o envidia. El envidioso almacena resentimiento contra ti y, tarde o temprano, lo convertirá en traición.

El envidioso olvida todo el esfuerzo que invertiste para lograr ese triunfo y jamás valora lo que tiene. Siempre idealiza la vida de los demás y suele tener complejo de inferioridad. Se envidia una posición social, una suerte del destino, la belleza, una propiedad, etc.

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Consejos prácticos para huir de las personas tóxicas

Pon en práctica estos consejos para que las personas tóxicas no te afecten:

  • Procura conservar tu criterio y no des como normales los comportamientos tóxicos.
  • No confíes en quien no sepa guardar un secreto.
  • No permitas el desprecio o la infravaloración.
  • Recuerda que, quien contigo habla mal de otro, con otro hablará mal de ti.
  • Una persona sin palabra jamás será un buen amigo.
  • Aléjate de las murmuraciones. Nada bueno pueden aportar.
  • Encara las situaciones de frente y con firmeza.
  • No confíes en quien pisa a otro para escalar.