¿Cómo el amor influye en nuestro organismo?

Yamila Papa Pintor·
06 Noviembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
07 Mayo, 2019
Las relaciones románticas tienen varias etapas. Neuroquímicamente, son varios los procesos que se dan en el cerebro dependiendo de si nos encontramos en una u otra etapa del amor.
 

El amor influye en nosotros de muchas formas. Especialmente en la fase del enamoramiento, el amor crea una sensación de bienestar físico y mental en nuestros cuerpos.

Es por eso que científicos se han centrado en estudiar qué hechos neuroquímicos pueden verse cuando nos enamoramos. A continuación te lo explicamos.

¿Qué efectos neuroquímicos tiene el enamoramiento?

La “culpa” la tienen compuestos como la feniletilamina. Es un compuesto orgánico dentro de la familia de las anfetaminas, que se libera cuando nos enamoramos. Así lo define una de las primeras hipótesis biológicas, establecida por el psiquiatra Michael Liebowitz en 1983.

Según este investigador, el enamoramiento estaría asociado a niveles aumentados de feniletilamina. ¿Por qué? Pues según Liebowitz, existían similitudes suficientes entre la estructura química de este neurotransmisor y la de las anfetaminas que provocan cambios en el estado de ánimo (que se parecen bastante a la etapa inicial de un romance). Sin embargo, parece que Liebowitz no estaba del todo acertado y no es una hipótesis que haya cuajado con los años.

Y es que todo apunta a que son varios los mecanismos que se ven implicados en el enamoramiento. De hecho, según el estudio llevado a cabo en 2004 por los investigadores Donatella Marazziti y Domenico Canale, las personas que se habían enamorado hacía poco tenían niveles más altos de cortisol comparados con el grupo que no se había enamorado recientemente.

 

Además, también vieron un cambio en las hormonas como la testosterona. Como conclusión, apuntan que su estudio sugeriría que enamorarse representa una condición “fisiológica” y transitoria que se caracteriza (o subyace) por patrones hormonales peculiares, uno de los cuales, que involucra testosterona, parece mostrar una especificidad relacionada con el sexo.

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Otras hormonas que actúan en el enamoramiento

Pareja enamorada

Al enamorarnos entran en juego otras hormonas. Por ejemplo, la oxitocina y la vasopresina estimulan la formación del contacto emocional. Aparece en la sangre en los encuentros íntimos, desde una mirada a un abrazo, un beso o el acto sexual en

También tiene un papel la testosterona, que parece aumentar su concentración cuando hay sexo. Normalmente, los hombres tienen niveles de esta hormona mucho más altos que las mujeres y no solo en la sangre, sino en la saliva.

Por último, tenemos a la melatonina, que previene el envejecimiento prematuro y aumenta la sensación de vitalidad y de sentirse bien. Y buenas dosis de noradrenalina causa buen humor, levanta el ánimo y hace que la gente se vea feliz y vital. También aparece cuando hay amor y pasión.

 

Etapas de las relaciones románticas

Según un grupo de neurocientíficos de la universidad de Groninga, en los Países Bajos, las relaciones, por lo general, siguen un curso.

Pareja feliz mostrando que el amor influye en el estado de ánimo

Etapa 1: El enamoramiento

“Estar enamorado” es la primera fase de una relación. Esta fase se caracteriza por una gran pasión, un rápido aumento de la intimidad y un mayor compromiso. Esta fase dura relativamente poco, generalmente alrededor de medio año. El amor durante esta fase provoca excitación y estrés (Berscheid, 2010; Starka, 2007). El estrés es causado por la inseguridad y puede provocar cambios de humor.

Etapa 2: Amor pasional

Después de varios meses a un año, parece que la fase inicial de euforia, excitación y estrés evoluciona hacia una fase de “amor pasional“. Esta fase se caracteriza, por lo general,  por sentimientos de seguridad, calma y equilibrio. Niveles de varios factores neuroendocrinos que mostraban niveles anormales en la primera etapa, incluyendo NGF (Factor de crecimiento nervioso), transportador de serotonina plaquetaria y anormalidades en el eje HPA (hipotalámico-hipofisario-adrenal), en este momento han vuelto a la normalidad.

 

En esta segunda fase, la pasión sigue siendo alta, mientras que la intimidad y el compromiso continúan aumentando constantemente. El estrés disminuye, lo que puede resultar en varios beneficios para la salud. Además, se cree que la oxitocina y la vasopresina son los factores principales durante esta fase porque están involucrados en la formación de fuertes pares de enlaces entre la pareja.

Etapa 3: “Amor acompañante”

La fase del amor pasional suele durar varios años antes de evolucionar hacia el amor acompañante. Esta fase se caracteriza por una disminución de la pasión, mientras que la intimidad y el compromiso siguen siendo altos. En realidad, la relación amorosa en esta fase es bastante similar a las amistades. Una vez más, se cree que la oxitocina y la vasopresina son las hormonas dominantes, restableciendo y manteniendo los lazos entre la pareja.

No todas las relaciones eventualmente evolucionan al amor de compañía. Muchas relaciones terminan durante las fases anteriores. El final de la fase de amor pasional transiciona con el inicio de esta fase, y se considera también un período particularmente frágil en una relación. Cuando la intimidad es baja, el compromiso puede ser todo lo que queda después de que la pasión ha disminuido, una especie de amor que se conoce como “amor vacío”.

Muchas parejas se romperán en esta situación, pero si el compromiso con la relación es lo suficientemente fuerte, la pareja podría permanecer unida. Por otro lado, algunas parejas afirman que todavía se sienten apasionadamente enamoradas tras 20 años de matrimonio, lo que indica que algunas relaciones pueden nunca evolucionar en amor de compañía, sino que permanecen en fases más tempranas. Todavía no está claro qué factores hacen que una relación siga un curso en particular.

 

El amor es adictivo

El amor influye tanto en nosotros, que puede ser adictivo. Genera el mismo placer o sentimiento que una droga, deseando estar más tiempo con la otra persona.

Así lo explican investigadores como Steve Sussman, de la Universidad de California. Y es que al parecer, el amor implica procesos de neurotransmisión cerebral similares a los efectos del uso indebido de ciertas drogas. Además, el amor incluso puede ser una adicción sustitutiva del uso indebido de drogas para algunas personas.

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Oxitocina para el tratamiento de alcoholismo y drogadicción

Parece que la oxitocina no sólo es una hormona que aparece en el amor y el parto. Y es que según investigadores de la Universidad de Baltimore en Maryland (Estados Unidos), la oxitocina puede ayudar a normalizar las respuestas de estrés atenuadas y atenuar el hipercortisolismo asociado a la abstinencia, el estado de ánimo negativo y los  síntomas de la abstinencia.

Curioso, ¿verdad? Parece que el amor influye de una manera muy específica en el organismo, pero neuroquímicamente hablando, estos procesos implicados en el amor también se comparten con adicciones como el alcohol o las drogas.