Cómo elegir los mejores juguetes para mi hijo

Thady Carabaño · 3 enero, 2019
Los padres siempre queremos lo mejor para los hijos. Y cuando se trata de juguetes, a veces podemos excedernos. Pero más que cantidad, los niños necesitan los adecuados para su edad y habilidades.

Cuando nos confirman que viene un bebé en camino, comenzamos a comprar muchas cosas. Adquirimos, por ejemplo, ropas, biberones, cargadores, pañales y un larguísimo etcétera. Sin embargo, no nos solemos acordar de los juguetes hasta que el bebé ha cumplido 3 o 4 meses. Entonces, comienza el afán por encontrar los mejores juguetes para mi hijo.

Para elegir los mejores juguetes puedes tener en cuenta algunas variables que explicaremos a continuación. La publicidad o “lo que está de moda” tienden a ser los criterios menos significativos a la hora de regalar juguetes a nuestros pequeños.

Los niños y los juguetes

Juguetes.
Jugar es la primera forma de comunicación con el mundo.

Los niños necesitan jugar. De eso no hay dudas. Es su forma de relacionarse con el mundo que le rodea y de aprender. Los juguetes son básicos para propiciar el juego, pero no son determinantes.

¿Por qué lo decimos? Ciertamente un niño juega con juguetes, pero también juega con una caja, una rama o unas piedras. La imaginación del niño despierta a la hora del juego y ocurre la magia de verlos entretenidos con cualquier cosa.

Aunque los padres queremos lo mejor, hay que ejercitar la prudencia cuando se trata de elegir los mejores juguetes para mi hijo.

No deberíamos dejarnos llevar por lo más costoso, lo más moderno o lo de “última moda”. Todos estos criterios tendrán alguna importancia pero no deberían ser los que nos guíen.

Tampoco tiene sentido que cuando los niños no han tenido la oportunidad de jugar con un juguete, reciban ya otro nuevo. Los padres a veces caemos en ese error. Las posibles razones son: acallar alguna carencia de la propia niñez o una culpa por no tener tiempo para compartir con los hijos.

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Para escoger los mejores juguetes para mi hijo

En lo que el niño comienza a hablar, pedirá y pedirá juguetes. Si por él fuera, los tendría todos. No obstante, los padres no solo deberíamos saber que eso es imposible, sino también innecesario.

A continuación, te presentamos algunas de las variables que deberías tener en cuenta para seleccionar los mejores juguetes para mi hijo:

1. Es adecuado a la edad del niño

Es importante seguir la recomendación de la edad que suelen traer los juguetes. Si el juguete es para una edad mayor a la que tiene el niño, puede aburrir o frustrar a tu hijo.

Asimismo, un juguete para bebés paulatinamente dejará de interesar al niño a medida que va sumando cumpleaños.

2. Tiene más de un uso posible

Los juguetes que ofrecen más de una forma de usarlos son las estrellas para despertar la creatividad del niño.

Las piezas de construcción o encajables son los ejemplos perfectos de las muchas formas en que se puede usar un mismo juguete. Estos son ideales para niños y niñas de distintas edades.

3. Permite socializar y compartir

Los juguetes que permiten jugar con otros niños o con la familia siempre deben estar en nuestros regalos para los hijos. Por ejemplo, las distintas pelotas para las prácticas deportivas o los juegos de mesa son perfectos en este sentido.

4. Estimula los sentidos

Los juguetes que estimulan más de un sentido son geniales para los más pequeños.

Asimismo, ciertas características pueden convertirlos en los mejores juguetes para mi hijo. Por ejemplo, si son de múltiples colores, emiten sonidos, tienen piezas que abren y cierran o texturas, probablemente les encantarán.

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5. Respeta las preferencias de mi hijo

Todo niño tiene una larga lista de juguetes que quiere. Muchos seguramente influenciados por la publicidad o lo que tienen otros niños.

Por supuesto, no tenemos que atender todas sus solicitudes. No queremos un niño con síndrome de emperador. Sin embargo, puede resultar muy grato recibir uno de los juguetes con los que soñó.

6. Reta sus habilidades

No solo los juegos digitales estimulan la capacidad del niño de superarse para conseguir un mayor puntaje o superar un nivel.

Los rompecabezas también estimulan y retan a los niños. Cada juego con un mayor número de piezas puede ser un reto a sus habilidades.

7. No tiene porqué ser nuevo

Los juguetes deberían pasar de los hermanos o primos mayores a los más pequeños. Compartir los juguetes que ya no se usan es una gran práctica de unión familiar y solidaridad.

Además, puede ayudar a que tu hijo sea capaz de regalar sus juguetes. Ese juguete que ya no le interesa puede ser el “mejor juguete” para otro niño.

8. Respeta el medio ambiente

El plástico es el material estrella para la elaboración de juguetes. Sin embargo, cuando estos se deterioran con facilidad se convierten en basura plástica que puede agredir al ambiente.

Asimismo, los juguetes que usan pilas desechables también impactan negativamente el entorno. Además, también suelen ser más costosos.

9. Tiene un costo adecuado

Padres e hijos jugando.
El mejor juguete para mi hijo no tiene por qué ser el más costoso.

Los mejores juguetes no son los más costosos, tampoco los más baratos. La ilusión que genera un juguete nuevo en un niño poco tiene que ver con su precio.

Lo que sí es importante valorar es la relación precio y calidad. Un juguete que “resista” los tratos “bruscos” que seguramente sufrirá, probablemente sea de los mejores juguetes para mi hijo.

Consideraciones finales

Aunque cuentes con los medios para llenar la vida de tus hijos con juguetes, creemos que es mejor no hacerlo. Eso ni es necesario ni es saludable. Los juguetes benefician a los niños en muchos sentidos pero, en exceso, pierden su valor.

Los niños pueden jugar con tantas cosas a su alrededor, que es mejor regalar juguetes en los momentos que son importantes para cada familia. Darles juguetes continuamente impide que el niño aprecie el valor y el significado del juguete.

Tampoco deberíamos llenar a los niños de juguetes porque no tenemos tiempo para compartir con ellos. Los niños más que juguetes necesitan tiempo para jugar con sus padres. Mucho más valioso son esos minutos de encuentro, amor y juego, que un montón de juguetes.