¿Cómo empezar a hacer ejercicio cuando tienes sobrepeso?

Grecia Morillo · 20 octubre, 2017
Al tener sobrepeso y querer llegar al peso ideal por medio del ejercicio, es totalmente cierto que hay desventaja, pero con un poco de esfuerzo se consiguen muy buenos resultados

El sedentarismo se ha hecho parte de la realidad de la mayoría de los habitantes del mundo, sea por tiempo, por falta de motivación o simplemente por cualquier excusa que se presente durante el día. Si te preguntas cómo empezar a hacer ejercicio cuando tienes sobrepeso, ¡continúa leyendo!

Después de estar en ese estado de reposo permanente por largo tiempo, el cuerpo comienza a cobrar las deudas en el ámbito de su salud. Por este motivo, es necesaria la práctica de ejercicio por lo menos 3 veces a la semana.

Es entonces cuando nos preguntamos ¿puedo llegar al objetivo teniendo sobrepeso? Por su puesto, incluso verás los cambios más rápidamente si sigues las reglas físicas y alimentarias al pie de la letra.

Hacer ejercicio cuando tienes sobrepeso

Iniciar una rutina de ejercicio cuando tienes sobrepeso puede acarrearte una serie de importantes beneficios, como los que vemos a continuación:

  • Permite adelgazar naturalmente
  • Mejora la resistencia física
  • Ayuda a mantener la salud mental
  • Combate la celulitis
  • Aporta más energía para cada día

Ver también: Cómo eliminar toxinas y combatir el sobrepeso

¿Cómo empezar a ejercitarte?

Empezar a hacer ejercicio cuando tienes sobrepeso o una vida sedentaria puede ser complejo, porque deberás modificar tus hábitos para cambiar tu estilo de vida. ¿Estás dispuesto a hacerlo? Veamos a continuación las reglas para iniciarte en el deporte a pesar de esos kilitos de más.

1. Visita a un nutricionista

Reglas para bajar de peso

No se trata de confiar en cualquier nutricionista. Es importante buscar un dietista cualificado y sobre todo recomendado por otras personas. Así evitarás incumplimientos y riesgos de un servicio sin resultados.

Él te recordará cuáles son los buenos hábitos alimenticios que deberás adoptar y te recomendará los mejores tipos de alimentos según tu cuerpo y tu estilo de vida tradicional.

2. Comienza por salir de la silla

No es necesario correr una maratón para decir que estás haciendo ejercicio, mucho menos si es tu primer día. Lo que debes hacer para empezar es levantarte de la silla del escritorio y caminar, sea en casa o en el trabajo.

También puedes hacer el esfuerzo de cambiar tu estilo de vida, dejar el auto en casa y andar hasta tu destino. Recuerda que caminar, por lo menos, 15 minutos diarios hace la diferencia entre un cuerpo sedentario a uno saludable.

3. Un escalón más

Subir y bajar escaleras

Durante los primeros días de cambio, puede ser duro continuar, pues no estás acostumbrado a ejercitarte con continuidad durante el día.

No obstante, una vez que te has ido acostumbrando al ejercicio constante, puedes empezar a perseguir una meta más alta, realizando ejercicios dirigidos por un entrenador.

El entrenador te propondrá rutinas reguladas de acuerdo al soporte y la resistencia física que tengas para el momento. Así, se sistematizarán tus sesiones deportivas.

4. Encuentra cualquier motivación

Las razones para hacer ejercicio nunca están de más, son imprescindibles para mantener la motivación vigente y querer seguir adelante, sin aburrirte o apresurarte a los resultados.

Para encontrar una visión que te enorgullezca de lo que ahora estás comenzando a hacer por tu salud, nada mejor que enfocarse en ver resultados. Puedes enfrentarte a pequeños objetivos para luego irlos haciendo cada vez más grandes, sin que la pereza o el desánimo sean una excusa.

Además, no hay mejor razón para hacer ejercicio que querer sentirse feliz. Al llevar a cabo las rutinas se segrega serotonina, endorfinas y dopamina, las hormonas de la felicidad y bienestar.

5. No te saltes comidas

comidas nutritivas

Si has probado a saltear una comida, te darás cuenta que no sólo no es saludable, sino que provoca un efecto rebote: al sentir que no has comido nada, querrás consumir el doble en la siguiente comida. Además, saltar comidas provoca la pérdida de masa muscular de forma progresiva, lo que no favorece a la salud de tus huesos ni de tu cuerpo.

Te interesará leer: 8 alimentos que debes incluir en tu dieta para combatir la anemia

6. Un paso siempre adelante

Con el paso de los días y con mucha constancia, empezarás a ver que vas perdiendo kilos y tu cuerpo te acerca al que deseas. Al mismo tiempo, el ejercicio va trabajando en conjunto para tonificar, ganar músculo y cambiar para mejor.

No puedes pensar en estancarte, ya que al seguir encontrarás el éxito de lo que estabas esperando: un cuerpo saludable. También es importante ir modificando las estrategias de ejercicios, ya que con el tiempo vas requiriendo más planes y, con ello, más logros.

Siempre ten presente que para empezar a hacer ejercicio con sobrepeso, lo que debes hacer es poner el pie en el suelo y convencerte de que ¡lo que quieres, lo tienes!

 

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