Cómo es mejor guardar el gel de aloe vera - Mejor con Salud

Cómo es mejor guardar el gel de aloe vera

Cuando utilizamos gel de aloe extraído de una planta que tenemos en casa el gran problema es que a veces sobra y no sabemos qué hacer con él. ¿Sabías que se puede conservar sin que pierda sus propiedades? Toma nota.

La planta de aloe vera ha sido una de las más valoradas en las últimas décadas, ya que se ha comprobado que sus propiedades son muy útiles en lo que tiene que ver con la medicina alternativa y la belleza.

El gel que contiene en el interior de sus hojas cuenta con nutrientes esenciales que nos favorecen tanto a nivel interno como externo.

De hecho, muchas empresas de la industria farmacéutica y cosmética están utilizando sus extractos como activos de sus productos. Sin embargo, la mayoría aún prefiere utilizarlo en su forma natural al considerar que es la mejor forma de disfrutar cada una de sus propiedades.

El gran inconveniente es que no siempre se utiliza la totalidad del gel y quedan grandes cantidades que acaban desperdiciándose.

Por fortuna, existen algunos métodos de conservación muy interesantes con los cuales se puede prolongar un poco su vida útil.

En esta oportunidad queremos compartir varios de ellos para que no dudes en tenerlos en cuenta la próxima vez que te queden restos de la planta. ¡Apunta!

Método de conservación con miel de abejas

Sabila y miel

Por su elevado contenido de azucares naturales, la miel es un producto que nunca caduca. Su efecto conservante se debe a su baja concentración de agua, idéntico al que permite conservar los dulces o las frutas en almíbar

En este caso podemos emplearlo sin problema, ya que es compatible con la composición del gel de aloe vera y sus fines posteriores.

¿Qué debes hacer?

  • Tras extraer el gel del interior de la hoja de aloe vera, lávalo para quitarle esa materia amarillenta que sale del cristal.
  • Luego, trocea el gel y mézclalo en partes iguales con miel de abejas pura.
  • Utiliza este producto para la elaboración de batidos, tés y mascarillas, entre otros.

Ver también: Una cucharada de miel al día y tu cerebro lo agradecerá

Método de conservación congelado

aloe vera

La congelación del gel de aloe vera es un método muy interesante para conservarlo por mucho más tiempo de lo normal.

Con este se mantienen activas gran parte de sus propiedades y, adicionalmente, podrás contar con un remedio natural para primeros auxilios.

¿Qué debes hacer?

  • En primer lugar tendrás que elegir una penca de aloe del tamaño que prefieras.
  • Luego, con la ayuda de un cuchillo afilado, corta la piel exterior de la hoja teniendo cuidado de no sufrir lesiones al hacer contacto con las púas.
  • Tras quitarle la parte exterior, retira la pulpa gelatinosa con una cuchara e introdúcela en una cubitera para hielos.
  • Como se trata de un gel muy versátil, puedes acomodarlo con la ayuda de tus dedos para que se adapte a la forma del recipiente.
  • Cuando hayas finalizado, lleva el producto al congelador y retíralo cada vez que lo necesites.

Te recomendamos leer: ¿Conoces los beneficios de congelar gel de aloe vera? ¡Descúbrelos!

Trucos

  • Para potenciar los efectos del gel y de su conservación, agrega el zumo de medio limón a la cubitera, dejando caer un poco de jugo en cada espacio.
  • También le puedes añadir una cápsula de vitamina E a la pulpa, en especial si estás pensando aplicarla para tratar la piel, el cabello o las uñas.

Método de conservación con vitamina C

Por qué y cómo usar aloe vera

Añadiéndole una buena cantidad de vitamina C a la pulpa de aloe se puede guardar hasta un mes dentro del refrigerador.

Lo mejor de todo es que sirve para potenciar sus efectos antioxidantes y regeneradores.

¿Qué debes hacer?

  • Corta la penca de aloe vera por ambos lados: la punta y la parte de las espinas.
  • A continuación, ponla en remojo durante 24 horas y cambia el agua dos veces en este lapso.
  • En este proceso se eliminará una resina llamada aloína, que puede resultar tóxica e irritante para la piel.
  • Cuando se haya eliminado la totalidad de aloína, extrae el gel con la ayuda de una cuchara.
  • Incorpora el ingrediente en el vaso de la licuadora, añade una pastilla de vitamina C y una cucharadita de aceite de germen de trigo.
  • Procesa todo unos segundos y vierte el jugo en un frasco de vidrio.
  • Al principio queda una espuma en la parte superior del producto, pero esta se desaparece en pocos días.
  • Sella el frasco y llévalo a la nevera.
  • Utiliza una pequeña cantidad para elaborar tus remedios.

Como puedes apreciar con estas tres propuestas, es muy fácil guardar los restos del gel de aloe vera que no vamos a usar de momento.

Ponlos en práctica desde ahora y deja de desperdiciar esta maravillosa planta.