¿Cómo es mejor romper con la pareja?

¿Tu relación ya no tiene sentido y están pasando por una crisis imposible de resolver? Es momento de tomar la decisión y seguir estos pasos para romper con la pareja de la manera más saludable para todos.

Una relación ya no tiene sustento y se hace necesario terminar porque nadie está disfrutando. Romper con la pareja no es sencillo, pero hay que tomar la decisión y buscar la mejor manera.

Resulta doloroso y los impulsos suenen batallar por salir adelante, pero hay que tener el control y ser cautos. Habéis pasado muchas cosas lindas juntos y por respeto a esos recuerdos, hay que tener una separación saludable.

Consejos para romper con la pareja de mejor forma

1. Seguridad

La determinación debe ser firme para que no se generen dudas al momento de romper con la pareja. La decisión, previo análisis de todos los factores, debe tomarse a conciencia.

  • Si estáis seguros de que no daréis un paso atrás o cambiaréis de opinión, entonces hay que avanzar.

2. De frente

Hablar con tu pareja.

La mejor manera de romper con la pareja es en persona y dando la cara. Es difícil, pero es una muestra de respeto por todo lo que habéis vivido juntos. Si bien la pareja no funciona, os habéis amado mucho os habéis elegido antes. Eso merece una conversación adulta y sincera.

Poder mirarse a los ojos es un signo de madurez que hace honor a la confianza y la cercanía que han tenido. Más allá de los motivos de la ruptura, es necesario dejar los rencores de lado y seguir apostando por el diálogo.

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3. Lugar neutro

Es fundamental elegir dónde se comunicará la decisión de terminar la relación al compañero. Lo aconsejable es reunirse en un una lugar neutral para que ambos se concentren en la conversación. Además, ante un enojo no permite la posibilidad de que uno eche a otro de su casa.

Ir a un parque tranquilo, por ejemplo, da una pauta de mayor control de las reacciones y más armonía. Algunos deciden romper con la pareja en un bar, pero si es muy recurrido puede resultar estresante. El bullicio y las miradas de terceros provocan nervios o la necesidad de reprimir las emociones.

4. Breve y claro

La comunicación tiene que ser clara, sin rodeos ni frases que se presten a confusión. Intentar disfrazar la realidad con palabras dulces no lo hace menos terrible. En realidad, las indirectas causan mayor ansiedad y las emociones comienzan a mezclarse negativamente.

A la larga, se comprende que fue la forma más sana de expresar los sentimientos. La franqueza siempre se agradece, aunque no sean buenas las noticias.

5. Salir rápido de las discusiones

Relaciones intermitentes

Es probable que en medio de la conversación aparezcan aquellos temas más problemáticos de la relación. Se pueden plantear culpas, reproches o excusas para evitar la ruptura. Hay que poner punto de inmediato a esos dilemas y aclarar que la decisión va más allá de eso.

Comenzar a discutir sobre los temas en que nunca lograsteis poneros de acuerdo ya no tiene sentido. Lo único que genera es alargar el proceso de ruptura y el mal humor de ambos.

6. Un mensaje asertivo

La idea es decir que la relación ya no le hace bien a ninguno, que no sois felices por más que hagáis los esfuerzos. Es decir, hablar de la pareja en general sin caer en detalles para buscar culpables.

Si no funcionó es porque los dos llevasteis hasta ese punto el vínculo, no se trata de víctimas y victimarios. Simplemente, no sois el uno para el otro y no podéis complementaros.

7. Saber escuchar

La reunión no es para brindar un monólogo y despedirse sin repercusiones. La pareja seguramente querrá hablar también y tiene el derecho a ser escuchada. Quizá con enojo, frustración o lo que sienta en ese instante, hay que entender desde donde habla.

Saber escuchar implica tener en cuenta sus palabras y sus gestos. Acompañar y contener es lo que merece una relación de tiempo, pero siempre sin dar esperanzas de reconciliación.

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8. No alargar la separación

Dejar pendiente la conversación para asistir a otros encuentros es una forma de postergar lo importante. Todo debe ser resuelto el mismo día y que la ruptura sea real ya.

Si estabais conviviendo, es mejor que ya se tenga un hotel o un lugar donde ir a pasar esa noche. Juntar tu ropa y cerrar esa puerta es lo más coherente con lo que están viviendo. Romper, pero dormir juntos, es confuso y lastima más de lo que crees.

¿Qué hacer luego de romper con la pareja?

Cada uno se va por su lado a incorporar y aceptar la separación. Surgen dudas, posibles arrepentimientos y se extrañan los momentos juntos. Pero nada debe manchar la decisión. Si creéis que fue una equivocación cortar, esperad un tiempo para estar seguros.

Estar con amigos o un familiar es de gran ayuda para no caer en la trampa de la nueva soledad. Sin embargo, los detalles o secretos compartidos en pareja no se divulgan. El respeto debe permanecer entre vosotros y por vosotros.