Quistes en los senos: causas y prevención

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Maricela Jiménez López el 12 noviembre, 2018
Los quistes en los senos son comunes y causan temor, pero estos no tienen que ser lo mismo que el cáncer mamario. Conoce sus causas y formas de prevenilos.

Uno de los mayores temores de la mujer actualmente es el cáncer de mama. Los quistes en los senos son muy comunes y causan temor, pero estos no tienen que ser lo mismo que el cáncer mamario. Hay, incluso, diferentes tipos de quistes.

Lo cierto es que el desarrollo de quistes debe ser controlado, minimizado o suprimido. Para ellos, existen una serie de medidas que deberíamos tomar lo más estrictamente posible.

Se debe vigilar el desarrollo de quistes malignos. Aunque no hay una relación directa habitual entre quistes en los senos y cáncer de mama, la probabilidad es mayor en mujeres que no han tenido hijos, aquellas con ciclos menstruales irregulares o quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de mama.

 ¿Qué es un quiste mamario?

Un quiste mamario es una colección líquida en el interior de la mama. Es decir, como una bolsita claramente definida de un tamaño normalmente pequeño. Como un garbanzo o tal vez menor. Habitualmente con líquido en el interior, aunque también existen quistes que tienen un contenido sólido.

No hay una norma concreta acerca del momento de su aparición. Pueden aparecer en mujeres muy jóvenes, incluso niñas, fundamentalmente a partir del desarrollo, en torno a los 10- 12 años de media.

Si es líquido o semisólido, sin otra señal que indique algún rasgo negativo, como por ejemplo sangre, es en el 98% de los casos un quiste simple.

Estos no se transforman en cáncer maligno, ni son peligrosos. En tal caso, se puede realizar la aspiración de su contenido y tratar de evitar, en lo sucesivo, los factores que los agravan o pudieran desencadenarlos.

Fibroadenomas

Hay otro tipo de quistes mamarios: los fibroadenomas. No suelen tener síntomas, son indoloros y se descubren al palparse. Son como un bulto duro, móvil y al tacto se nos pueden mostrar como lisos o con cierta rugosidad. Se desplazan libremente entre los dedos (como un garbancito que se mueve); son igualmente benignos. 

Estos se deben a una proliferación excesiva del tejido mamario, y aunque se pueden confundir con los que hemos nombrado anteriormente, son distintos. Los fibroadenomas son más frecuentes antes de la menopausia.

Aunque pueden aparecer a cualquier edad, suelen aparecer en la pubertad y en mujeres adultas jóvenes. Por ello se ha relacionado su aparición con los cambios hormonales existentes en estas edades.

El tratamiento de los quistes implica, en principio, la vigilancia por parte de la paciente de sus senos. No suele ser necesaria la cirugía, pero en caso de querer erradicarlos, los simples se eliminan con una simple punción para aspirar el contenido, y los complejos, con biopsia y cirugía para retirarlos.

Causas de los quistes en los senos

Los quistes en los senos pueden tener causas muy diversas. Teniendo en cuenta la anatomía de una mama, es frecuente que los lobulillos se bloqueen, con lo que se puede acumular líquido en su interior, dando lugar a la aparición de dichos quistes mamarios.

  • Herencia: si son solitarios, es posible que tengan un origen hereditario, pero no es común.
  • Menopausia: los más frecuentes son ocasionados por alteraciones benignas del tejido de las glándulas mamarias (mastopatías), que suelen aparecer, sobre todo, a partir de la menopausia. Esto se puede deber a los desequilibrios hormonales que se producen en esta fase del ciclo
  • Cambios de carácter fibroquístico: cambios espontáneos comunes y benignos en los tejidos de las mamas. Es muy común en mamas sanas y se cree que es una variante normal.
  • Dieta: Cuando en la dieta están presentes altas concentraciones de xantinas (café, té, chocolate, los mariscos o las bebidas de cola y similares), predisponemos la aparición de quistes. El tener una dieta pobre en frutas y verduras aumenta el riesgo de quistes.
  • Obesidad: Un factor de riesgo que incrementa la aparición no solo de quistes benignos, sino también de los malignos, es la obesidad.
  • La ausencia de lactancia en la mujer: las que no han tenido hijos suelen padecerlos más que las que los han tenido.

También es necesario tener presente que las drogas, alcohol y el tabaco son factores de riesgo para cáncer de mama y no para la formación de quistes.

Nociones erradas sobre los quistes en los senos

La mamografía no causa quistes en los senos

Hay una serie de creencias que se comentan popularmente de por qué salen quistes en los senos y como evitarlos que no son ciertas.

Por ejemplo, se dice que mamografías dañan los senos, que los golpes accidentales o con alguna frecuencia provocan cáncer, que la punción (inyección de aguja de aspiración para analizar el contenido) produce la diseminación del quiste o que la biopsia hace lo propio con el cáncer.

Cómo prevenir quistes en los senos

Se puede hacer mucho para evitar y prevenir la aparición de quistes, dolor de mamas e incluso el cáncer de mama. Un diagnostico precoz, una dieta sana y conocerse a sí mismas pueden ayudar muchísimo a nuestra salud.

  • Lo primero es tener buenas costumbres preventivas. Es muy importante observar los pechos día a día, dedicar tiempo para conocerlos y sentir nuestro cuerpo. Así podremos identificar síntomas que pueden ser importantes en un diagnostico precoz.
  • Palparse las mamas cada cierto tiempo, procurando hacerlo en el mismo momento del mes, hará que podamos detectar cuando aparece un bultito.
  • Ir al médico para realizar una evaluación si durante la autoexploración se detecta algún bulto. La revisión de los quistes de los senos se realiza mediante una sencilla técnica.

Existen además otras medidas que puedes tomar para evitar los quistes en los senos. Deberás aplicarlas en tu día a día y te permitirán llevar un estilo de vida más saludable:

Reducir la ingesta de grasas e hidratos de carbono refinados

Los tejidos mamarios son muy sensibles a las dietas ricas en grasas (en especial las saturadas y las trans) e hidratos de carbono, ya que estos elevan los niveles de estrógenos.

La sobreproducción de estrógeno estimula el tejido mamario dando dolor, formando quistes y aumentando el riesgo de padecer cáncer de mama y otros cánceres ginecológicos. Por este mismo motivo, debemos reducir nuestro índice de grasa corporal si padecemos de sobrepeso.

Consumir fibra vegetal

El consumo de fibra de origen vegetal es importante para eliminar el exceso de estrógeno. Sobre todo los cereales integrales y frutas. Las verduras crucíferas como el brócoli, col, coles de bruselas y los nabos, contienen indol-3-carbinol. Este compuesto reduce la capacidad del estrógeno para adherirse al tejido mamario.

Se recomienda tomar 2 raciones de este tipo de verdura a la semana, mínimo, y si es posible a diario. También se puede tomar extracto de germinados de brécol ó de crucíferas. Eso sí, mira bien las etiquetas y rechaza la soja transgénica. Una dieta rica en alimentos integrales y pobre en grasas animales, será nuestro mejor aliado.

Eliminar los productos lácteos

Se recomienda eliminar o al menos disminuir de la dieta diaria los lácteos, en especial la leche. Si vamos a consumirlos que sean ecológicos. Haz la prueba un mes y observa tu cuerpo, seguro que notarás los cambios.

Eliminar la cafeína y el chocolate

El chocolate contribuye a la formación de quistes en los senos

Debemos dejar de tomar productos con cafeína como el café, té, bebidas de cola, el chocolate y la cerveza sin alcohol. Estas bebidas contienen metilxantinas que pueden producir una sobrestimulación del tejido mamario en algunas mujeres.

Para muchos dejar el chocolate puede ser muy difícil, pero si tienes dolores mamarios o quistes, intenta dejarlo al menos un ciclo menstrual entero y notarás cambios.

Comer setas

La seta Mesima (Pohellinus linteus) estimula la producción de las células defensivas, detiene el crecimiento y la formación de determinadas células malignas y reduciendo la adhesión y migración celular. Inhibe, además, el crecimiento de ambos tipos de células  mamarias cancerígenas.

En caso de cáncer se puede consumir durante y después del ciclo de quimioterapia o radioterapia. Además, podemos combinarla con otros hongos. Por ejemplo, el Champiñón del Sol (Agaricus blasei), Cola de Pavo (Coriolus versicolor) y Reishi (Ganoderma lucidum). Se recomienda tomarlos en ayunas y acompañado de un zumo de cítricos.

Consumir suplementos alimenticios

  • Aceites: el aceite de onagra o prímula y aceite de borraja, ricos en ácido omega 6 (gammalinolénico GLA), alivian en muchas la sensibilidad de las mamas, al disminuir la inflamación de las mismas.
  • Omega 3: también tiene esta particularidad. Este lo podemos encontrar en el aceite de pescado azul, aceite de lino, de sésamo y de nuez. El aceite de moringa también es rico en ácidos omega 9, 6 y 3, y es una de las mayores fuentes de antioxidantes naturales.
  • Suplementos de vitaminas y minerales: en especial las de vitamina E, vitamina A, Coenzima Q10 y selenio. Estos antioxidantes son muy beneficiosos.
  • El extracto de té verde (Camellia sinensis): unos 200 mg. al día. Este colabora en la reducción de la posibilidad de tener cáncer de mama y un menor porcentaje de reaparición.
  • Los salvestroles: están presentes en frutas como la mandarina, la uva, arándano azul y mora. Es recomendable tomar un preparado con las concentraciones necesarias.
  • El propóleo: inhibe la actividad de la enzima aromatasa, lo que es determinante para disminuir la creación excesiva de estrógeno.
  • El cardo mariano (Silybum marianum): el hígado debe estar totalmente sano y funcionando correctamente, ya que una función hepática adecuada facilitará un correcto metabolismo de los estrógenos. Es un buen antioxidante y además tiene efectos antineoplásicos (impide el desarrollo de células tumorales) frente al cáncer de mama.

Consumir alimentos ricos en yodo

El yodo disminuye la capacidad del estrógeno para adherirse a sus receptores en las mamas, esto disminuye el dolor. La mejor manera de tomarlo es en la alimentación,

Come algas como la alga wakame o kombu. Estas te darán yodo de manera sencilla. No se aconseja un exceso de yodo a mujeres con patologías de tiroides, como hipertiroidismo.

Evitar los sujetadores de aros

El uso de sostén con aros contribuye a la formación de quistes en los senos

Los sujetadores de aros pueden bloquear la circulación sanguínea y linfática en los pechos, pared torácica y tejidos de alrededor. Puede ser complicado sustituir estos sujetadores, pero al menos se pueden usar menos horas al día.

Usar compresas naturales

Podemos usar compresas de aceite de ricino y aplicarlas en los pechos para disminuir el dolor y la inflamación. Se deben dejar una hora, 3 veces a la semana durante 2 o 3 meses. Como mantenimiento se hacen 1 vez a la semana.

Usar cataplasmas o poner compresas de arcilla podrá ayudar ante el dolor y la inflamación. Se usan para ayudar a eliminar quistes. No se recomienda si son cancerígenos, ya que se piensa que pueden movilizarlo.

Se dejan puestas hasta que se seque y después se lava bien el pecho. Algunas veces se recomienda dormir con la arcilla puesta. Para que no se seque se puede poner unas hojas de lechuga y después un sujetador viejo de algodón.

Como último punto, es necesario saber que los quistes en los senos suelen verse afectados por los cambios hormonales propios de la mujer. Por eso, hay que hacer las autoexploraciones antes o después del periodo. Procura palparte siempre en el mismo momento del mes.

Así que ya sabes, evitar, disminuir o eliminar quistes en los senos puede estar a tu alcance. Es necesario un poco de voluntad y autobservación de tu cuerpo. Así que ánimo y a cuidarte.

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