Cómo evitar la inflamación de los tobillos

La inflamación de los tobillos se debe a diferentes causas, entre ellas la inmovilidad de los pies y el sobrepeso. Conoce cómo evitar la hinchazón de los pies y cómo tratarla.

La inflamación de los tobillos es un edema causado por mala circulación, retención de líquidos, mala postura o por efectos del embarazo.

Frecuentemente, la inflamación de los tobillos ocurre en personas con sobrepeso, en situaciones prolongadas de sedentarismo o inmovilidad.

A continuación, detallamos por qué se hinchan los tobillos y cómo podrías solucionarlo o evitarlo.

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¿Por qué se inflaman los tobillos?

Al final del día, es probable que sientas que tus tobillos están hinchados. Especialmente, si estuviste muchas horas sentado, hiciste un largo viaje, o inmovilizaste demasiado las piernas.

Esto ocurre porque al no mover las piernas, los músculos no se contraen y relajan al ritmo normal. Entonces, las válvulas de las venas que ayudan al retorno de la sangre hacia el corazón no lo hacen al ritmo adecuado.

En consecuencia, los fluidos corporales no fluyen bien y se acumulen, especialmente al estar parados.

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inflamación de los tobillos

Factores de riesgo para la inflamación de los tobillos

El edema en los pies es más frecuente en personas con sobrepeso o mayores porque son más sedentarios. Entonces, el corazón no bombea sangre con suficiente potencia como para abastecer de fluidos a todo el cuerpo.

Otros factores de riesgo relacionados a la inflamación de los tobillos, además del sedentarismo y el sobrepeso, son:

  • tabaquismo
  • colesterol elevado
  • gota
  • diabetes
  • hipertensión
  • problemas renales
  • embarazo
  • uso de anticonceptivos
  • algunos medicamentos
Obesidad del tipo II.

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Cómo evitar la inflamación de los tobillos

A continuación, te sugerimos algunas medidas que puedes tomar para revertir y evitar la inflamación de los tobillos:

Mover las piernas cada hora

Si trabajas sentado, levántate cada 1 – 2 horas y camina en el lugar para reactivar el flujo sanguíneo de tus piernas. Si realizas un viaje prolongado haz lo mismo, párate y estira las piernas. Hacer caminatas cortas a diario es realmente muy bueno, porque evita que la sangre se acumule y forme coágulos.

movimiento para evitar la inflamación de pies

Hacer ejercicio

Esto permitirá mejorar la circulación y que la sangre fluya correctamente por todo el cuerpo. Puedes optar por andar en bicicleta, caminar o trotar al menos tres veces a la semana durante 20 minutos por sesión.

Perder peso

Si tienes sobrepeso comienza a hacer dieta. Consulta a un especialista en nutrición. Al perder peso, las piernas soportan menos peso. En consecuencia, se desinflaman y no retienen líquido.

Elevar los pies a la noche

Cuando terminas el día de trabajo, coloca las piernas hacia arriba con  ayuda de almohadones, o apoya los pies en la pared o en un mueble, y permanece así unos minutos. Esto permitirá que la sangre no se acumule en los tobillos. Seguramente sentirás como un “cosquilleo”. Si duele, baja los pies e inténtalo de nuevo en unos minutos.

descansar pies

Usar medias ortopédicas

En los casos de inflamación crónica, los médicos recetan este tratamiento que consiste en una especie de bota que ajusta y ejerce presión en pies, tobillos y pantorrillas. Esto ayuda a las venas a movilizar la sangre hacia el corazón. 

Usar zapatos cómodos

No deben ser demasiado ajustados y, si tienen cordones, no los ates muy fuerte. Si tienes la opción de estar descalzo un rato, aprovéchalo.

Hacer baños de agua fría

Coloca en un recipiente una buena cantidad de agua fría. Sumerge allí los pies hasta arriba de los tobillos. Deja unos minutos y verás que la sensación de hinchazón va disminuyendo.baños de agua fría en los pies

Consumir poca sal

Al disminuir la ingesta de sal, no retendrás líquidos. Esto también incluye dejar de consumir productos enlatados o procesados, que suelen tener mucha cantidad de sal. Prefiere la sal marina o la de bajo contenido de sodio.

Cambiar la medicación

Consulta a un médico si tomas una medicación que puede causar retención de líquidos. En el caso de remedios de venta libre, fíjate en el prospecto sobre los efectos adversos.

Tomar diuréticos

Las infusiones con hierbas diuréticas permiten eliminar las toxinas a través de la orina. Algunas de las más usadas son la cola de caballo, el palo azul o las uvas.

Beber mucha agua por día

La presencia de líquido en el cuerpo hace que la sangre fluya bien y evita la retención de líquidos.