Cómo evitar y tratar el herpes oral naturalmente

Una vez contraemos el virus del herpes ya no se elimina, sino que permanece latente en nuestro cuerpo y puede manifestarse cuando nuestras defensas están bajas

Sientes hormigueo o comezón en los labios. Te miras en el espejo y no detectas nada visible. A los pocos días no soportas más la picazón y descubres que tienes herpes oral.
Este virus, de tan fácil contagio y complicada erradicación, puede evitarse. No obstante, una vez que llega a tu organismo solo queda tratarlo y no dejar que se desarrolle. Entérate de más en este artículo.

Un sistema inmune sano es la clave

El herpes está producido por un virus que se contagia de dos maneras:

  • De boca en boca (al besar)
  • Por compartir objetos (toallas, cepillos de dientes, vasos…)

Cuando se ha adquirido el virus no desaparece más del cuerpo. Pero no te preocupes. Puedes permanecer latente para siempre y no volver a molestarte. Para ello, tu sistema inmune debe ser fuerte.

Si te has contagiado el herpes es probable que en el momento del contacto con la persona infectada tus defensas no estuvieran del todo altas. El virus aprovecha ese momento para ingresar y alojarse en el organismo.

Entonces, si no quieres volver a padecer un episodio de herpes oral (que puede ser muy molesto y vergonzoso) es necesario que empieces a cuidar mejor tu sistema inmunológico. ¿Cómo? Con una dieta adecuada y haciendo ejercicio.

Otros factores desencadenantes del herpes son:

  • El estrés
  • La exposición al sol
  • La falta de sueño

Ver también: Tips para eliminar toxinas y mejorar tu sistema inmune

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Remedios naturales para el herpes oral

Las recetas caseras para este virus no abundan, ya que aún se desconocen muchos datos sobre él. No obstante, muchas personas han podido decirle “Hasta siempre” al herpes gracias a tratamientos 100% naturales. ¿Te gustaría saber cuáles son?

Hielo

Es uno de los remedios más populares para tratar el herpes oral. Simplemente tienes que tomar un cubito de hielo del congelador y colocarlo en la zona donde está la ampolla.

Manténlo 10 minutos o hasta que se derrita por completo. Vuelve a repetir la técnica a las 2 horas.

El tejido inflamado se reducirá y el dolor se aliviará. No olvides que este tratamiento solo sirve mientras esté cerrada la ampolla (luego se explota y comienza a salir líquido. En este momento es cuando más se contagia).

Compresas calientes

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Es para el segundo estadio del herpes oral, es decir, cuando la ampolla se revienta. Es importante a su vez que en este período reduzcas al máximo todo contacto con tu pareja o hijos porque al darles un beso los contagiarás.

También debes separar tus objetos personales y no permitir que nadie los use. En lo que se refiere al tratamiento con compresas calientes puedes optar por colocarte en los labios:

  • Una toalla pasada por la plancha.
  • Un paño mojado con agua hirviendo.

Saquito de té

Otra de las alternativas para cuando la ampolla empieza a supurar. Una bolsita de té húmeda te será de mucha ayuda. Haz una infusión como de costumbre con té negro. No deseches el saquito. Escúrrelo y deja que entibie un poco (si no, te quemarás y el dolor será insoportable).

Aplica en el labio, ejerciendo una leve presión, hasta que la bolsita se enfríe. Espera 2 horas para repetir el tratamiento.

Aceites esenciales

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Elige los de menta o limón, que son los más efectivos en estos casos. No obstante, cualquiera que tengas en casa también pueden serte de ayuda.

Aplica unas gotas o usa un algodón para que sea más sencillo. En seguida hallarás calma y alivio a las molestias.

Azúcar

No olvides que este remedio casero puede arder un poco. Sin embargo, es bastante eficaz como para desestimarlo. Pon unos granitos de azúcar en la ampolla causada por el herpes. No solo la secará y reducirá el dolor sino que también eliminará hongos, virus y bacterias de la zona.

Hierbas

salvia Fernando Stankuns

En este caso tienes 2 opciones: una interna y otra externa. La primera se basa en preparar una infusión con la hierba y la segunda aplicar con un hisopo en el labio. Las más usadas para el herpes son:

  • Salvia
  • Raíz de valeriana
  • Menta
  • Equinácea

Al beberlas tienen un fuerte efecto antiviral y fortalecen el sistema inmune, haciéndolo más resistente al ataque de los virus y otros microorganismos.

Para aplicar en la boca también puedes preparar la infusión pero, en vez de consumirla, embebe una bolita de algodón y dejas que el líquido penetre en la ampolla ya abierta. La secará más rápido que cualquier otro tratamiento.

Sal

sal marina

Es la técnica más dolorosa de todas. Quizás ya la hayas probado cuando tenías una llaga en la boca y sabes a lo que nos referimos. Tendrás que ser muy fuerte y soportarlo…

Porque realmente vale la pena. Tienes 3 opciones a tu disposición:

Te recomendamos leer: ¿Sabías lo que ocurre en tu cuerpo por comer sal? ¡Cuidado! Es perjudicial

Sal y agua
Pon en un recipiente una cucharada de sal y vierte unas gotas de agua para que se forme una pasta. Aplica con un algodón en los labios todo el tiempo que puedas. Enjuaga con agua tibia. Repite 3 veces al día.

Sal y dentífrico
En lugar de echar agua a la mezcla como en el caso anterior lo haces con dentífrico que no sea en gel. Ponlo en la ampolla por las noches antes de acostarte y enjuaga a la mañana siguiente.

Sal y limón
Corta una rodaja de un limón y espolvorea con sal. Coloca sobre la ampolla con una leve presión y déjalo el tiempo que soportes. ¡Es muy doloroso! Repite (si te animas) una segunda vez al día.