Cómo frenar un herpes labial con este sencillo truco natural

Daniela Castro 23 mayo, 2015
La infección causada por el virus del herpes simple afecta, en su gran mayoría, a personas menores de 20 años de edad. 

El herpes labial es una infección que se produce por el virus del herpes simple (VHS-1) y que se propaga fácilmente al tocar una llaga activa; es decir, mediante el contacto directo piel a piel.

Tal y como su nombre lo indica, la infección afecta la apertura anterior de la boca; es decir, los labios. Se manifiesta a través de  ampollas pequeñas y dolorosas, comúnmente llamadas ‘calenturas’ o ‘fuegos’ que, resultan muy antiestéticas e incómodas.

El herpes labial y el sexo oral

Pomada para el herpes labial.

Una vez la persona se infecta con el virus, este se ‘adormece’ en los tejidos del rostro y, cuando se presentan ciertos factores, brota y provoca los molestos fuegos. Por ello, se trata de un virus que puede reaparecer varias veces.

Se han registrado casos de personas con herpes labial producido por el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2), que es el causante del herpes genital. En estos casos, la infección se produce, sobre todo, como consecuencia de una mala higiene durante la práctica del sexo oral.

Resulta fundamental evitar el contacto directo e íntimo con una persona que tenga herpes labial. Asimismo, hay que evitar tocar la lesión o usar algo que haya estado en contacto con la misma, por ejemplo: toallas, vasos, platos, cubiertos, máquinas de afeitar, bálsamos labiales, etcétera.

El ajo, un potente remedio

Con un simple truco podemos deshacernos del herpes labial en poco tiempo. Este truco consiste, básicamente, en aprovechar las propiedades del ajo, ya que este actúa como un antibiótico natural, capaz de sabotear el alcance de la acción de los virus, bacterias y hongos.

El ajo contiene sustancias nitrogenadas así como: sodio, potasio, selenio, calcio, magnesio, silicio, sulfuro de hidrógeno, ácido fosfórico, vitamina C, D, B, fitosteroles y aceites esenciales.

Además, cuenta un compuesto llamado alicina que tiene un fuerte efecto bacteriostático que ayuda a curar las infecciones rápidamente, según algunos estudios realizados.

De hecho, en la actualidad se considera que el ajo podría llegar a funcionar mejor que los antibióticos farmacéuticos. La otra gran ventaja a valorar es que, al tratarse de un elemento natural, no tiene efectos secundarios. 

Ajo en ayunas.

El ajo también ayuda a  mejorar la circulación sanguínea y su consumo regular ayuda a prevenir problemas cardiovasculares, reducir el colesterol y combatir la acción de los radicales libres. Por ello, se recomienda su ingesta especialmente a pacientes cardiacos y diabéticos. 

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Tratamiento casero para el herpes labial

Pelar y triturar muy bien un diente de ajo (o más, según el tamaño del brote). Luego, colocarlo directamente sobre las ampollas. Dejar actuar durante 10 minutos aproximadamente y luego enjuagar con agua tibia.

Si el brote es grande, se debe repetir el tratamiento varias veces con nuevas piezas de ajo. Nunca se deben reciclar los dientes de ajo, ya que esto solo agravará la infección. 

Es posible que, en una primera instancia, el remedio cause picazón o ardor, pero esta molestia desaparece en cuestión de segundos. Lo importante es realizar la aplicación varias veces para conseguir buenos resultados.

Otra opción consiste en aplicar sobre el brote pasta de ajo, cubrirla con una venda y dejarla actuar toda la noche.

A la mañana siguiente, se deberá lavar con jabón y abundante agua. Mientras más veces se repita esta acción, más pronto se comenzará a secar el brote y, por ende, reducir el tamaño de las ampollas.

El tratamiento casero con ajo no excluye el uso de medicamentos, por lo que no hay que descartar, de ningún modo, las indicaciones del médico. 

Ajos en las manos.

Medidas para evitar nuevos brotes

Una vez más, es necesario recordar que el herpes labial se puede propagar fácilmente si se comparten objetos de uso personal contaminados o simplemente no se mantiene una buena higiene.

Es probable que muchos de los artículos de aseo personal se hayan contaminado con el virus, por lo que su uso posterior podría propagar de nuevo la infección. Así que, una vez cure el fuego, lo más recomendable es:

  • Cambiar el cepillo de dientes.
  • Desechar los labiales y otros productos afines.
  • Lavar y esterilizar toallas, paños, compresas, etcétera.

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También es importante usar protector solar para prevenir la aparición de nuevos brotes. En este sentido, se debe evitar la exposición directa al sol, ya que este podría provocar un nuevo brote de herpes labial o bien, empeorarlo.

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