Cómo hacer aceite de ajo en casa: receta y usos

Jesús Bordones 2 julio, 2018
El aceite de ajo tiene la ventaja de ser un remedio que soporta bien las temperaturas sin perder sus propiedades beneficiosas para el organismo.

Hacer aceite de ajo puede que se lea como una “invención” demasiado rebuscada o algo muy alocado. Lo cierto es que la verdad corresponde estrictamente a las propiedades y beneficios que este maravilloso ingrediente tiene para la salud.

Y es que, el ajo tiene grandes beneficios que quizás, por ser tan abundante y usado, no te hayas detenido a percatar con objetividad. Dale una oportunidad y aprovecha todas sus ventajas.

En este sentido, los aportes y la explicación de cómo actúa este ingrediente en el cuerpo cobra mucha importancia para que puedas entender la relevancia de hacer en casa aceite de ajo.

Desde dar un toque de frescura y sabor a tus preparaciones (especialmente si son sofritos o ensaladas) hasta ayudarte con el sistema inmunitario; el ajo es más que solo un elemento de la naturaleza.

Tiene incidencias realmente increíbles. Es un antifúngico fenomenal y altamente usado por siglos, incluso antes de la invención de cualquier medicamento actual.

También contiene elementos que son absorbidos por el cuerpo y que se transforman en antivirales naturales. Un beneficio que es tan importante como escaso. Si de donde nos lees estás en un invierno fuerte e intenso, incluirlo en tu dieta puede ayudarte y mucho a fortalecer tus defensar y prevenir la gripe o influenza debido al clima húmedo y templado.

No obstante, ¿por qué es importante el aceite de ajo? Más que todo porque puedes usarlo en un estado (líquido) que usualmente se antoja como más práctico para cualquier preparación que estés por hacer o que tengas en mente.

Las propiedades se mantienen dentro de la receta y el cuerpo las absorbe. Además, con respecto al tiempo, te rendirá mucho y no tiende a dañarse o descomponerse rápidamente.

En caso de que padezcas hernias gastrointestinales o gastritis es posible que este remedio no sea para ti. Consulta con tu especialista antes de consumirlo.

Aceite de ajo: cómo prepararlo y sus usos

Ajo para perder peso.

Uso del aceite de ajo en la estética

El aceite de ajo es un ingrediente básico en preparaciones caseras. También se emplea en algunos productos para tratar pequeños hongos locales a causa del cambio de la radiación del sol en determinadas zonas.

Después de un viaje a una playa en pleno verano intenso o a una piscina con los amigos y después, al estar en casa, ves pequeñas manchas en tu rostro. Pues este ingrediente sirve para eliminarlas naturalmente.

Lee también: Cómo hacer pomada de ajo y limón para las varices

Como remedio casero

Como te mencionamos anteriormente, es bien conocido el uso médico del aceite de ajo en afecciones virales o respiratorias leves o moderadas.

  • Tanto para el consumo puro y neto del ajo, como mezclado y diluido, te ayudará tanto como expectorante así como antiviral sin consecuencias negativas ni somnolencias.

Como complemento médico

Específicamente en el tratamiento de una afección que puede generar males mas graves si no se atiende adecuadamente: la hemofilia.

  • Unas cuantas gotas del aceite de ajo bastarán para ayudarte con la cicatrización efectiva.
  • También puedes ingerir pequeñas porciones de este ingrediente a diario.

Receta del aceite de ajo

Aquí encontrarás todo lo que necesitas para hacer esta increíble receta. Ya conoces qué obtienes con ella, ahora solo te falta saber qué necesitas para hacerla efectiva y poder usarla en tus comidas o como cualquier de los usos que has visto anteriormente.

Ver también: Desintoxicar el hígado con un tratamiento con ajo

Ingredientes

  •  6 cabezas completas de ajo
  • 2 tazas de aceite de oliva virgen extra (500 ml)
  • ½ vaso de zumo de limón (100 ml)
  • 1 botella de cristal (al menos de 500 ml)

Preparación

  1. Lo primero que debes hacer es lavar bien los ajos con abundante agua tibia.
  2. Dejas reposar por espacio de 20 minutos, sin remover.
  3. Pasado el lapso, procede a retirar la piel de cada bulbo hasta dejar descubierto todo.
  4. Colócalos en una bandeja pequeña y fija el horno en 180 ºC.
  5. Cocina los ajos por 15 minutos y luego deja que enfríe un poco.
  6. Vierte en un recipiente el contenido de la taza de zumo de limón y luego los ajos.
  7. A continuación, vierte también el aceite de oliva virgen extra en el recipiente y mezcla con los ajos.
  8. Vuelve a introducirlo de nuevo al horno, con la misma temperatura, durante 5 minutos.
  9. Retira, deja que enfríe y cuela.
  10. Para terminar, introduce de nuevos los ajos al recipiente de cristal.

El limón te ayudará a neutralizar un poco el olor fuerte del ajo.

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