Cómo hacer bolsas de jabón de avena para la ducha

Valeria Sabater 22 agosto, 2014
Además de ser muy eficaz para eliminar granitos y otros síntomas del acné, la avena nos puede ayudar a relajar y tonificar los músculos, a la vez que cuida las pieles sensibles

La avena está de moda. Nos encanta su sabor y todas las grandes propiedades que nos aporta para nuestra salud, un súper cereal del que no podemos prescindir en nuestra dieta diaria. Pero ¿sabías que es también una gran aliada para la salud de tu piel? Sus principios terapéuticos son conocidos desde la antigüedad, de ahí que queramos enseñarte un modo sencillo y económico de beneficiarte de ella. 

Avena para una piel de seda: conoce sus grandes propiedades

1. Acción limpiadora

  • La avena es un ingrediente natural con el que conseguirás limpiar de un modo excepcional tu piel. Gracias a ella, retira todo rastro de impureza absorbiéndola, evitando que se acumulen residuos en nuestros poros consiguiendo una limpieza profunda y excepcional Y lo más interesante que no te puedes perder, gracias a la avena logramos qu la estructura de la piel se mantenga de modo equilibrado, cuidando el pH gracias a las proteínas que contiene.

2. Evitamos la deshidratación de la piel

AVENA

  • Así es, gracias a la avena, y sus lípidos, logramos aportar una humedad muy adecuada para la piel evitando en todo momento su deshidratación, protegiéndola de las agresiones externas y manteniendo su barrera protectora.

3. La avena, una gran exfoliante

  • Gracias a su hidratación y a su eficaz efecto limpiador, la avena se alza como una magnífica solución para eliminar células muertas e impurezas de la piel. De este modo podemos decir adiós espinillas, granos, barros y otras imperfecciones.
  • Tampoco podemos pasar por alto otra de las grandes virtudes de la avena: nos permite disminuir y tratar los signos del acné, controlando la producción de sebo, los brillos típicos de las pieles grasas… un remedio ideal que no puedes dejar escapar. Te lo recomendamos.

4. Adecuada para las irritaciones de la piel

  • Simplemente magnífica: su acción calmante hace que la avena sea muy adecuada si padeces por ejemplo alguna irritación, o casos más serios como por ejemplo eccemas, picazones, dermatitis, urticarias o psoriasis… tiene una acción calmante y curativa, cuidando poco a poco todos estos daños que, cualquiera de nosotros podemos sufrir algún día en nuestra piel.

5. Efecto relajante de la avena

  • Se conocen desde la antigüedad los efectos relajantes de la avena para los músculos. Un baño relajante en que usemos un jabón de avena o estas bolsitas que vamos a enseñarte a preparar, se alza como un modo ideal de tonificar tus músculos, de relajarte, de conseguir una acción sedante donde además,cuidemos de aquellas pieles más sensibles y resecas.

Elabora tus propias bolsas de avena para la ducha

AVENA

¿Qué necesito?

Vamos a hacer dos bolsas de avena para la ducha, para ello necesitaremos lo siguiente:

  • 2 tazas de avena
  • Dos bolsitas de tela. Deben ser de muselina, de gasa o de organza. En ocasiones esas bolsitas de telas de regalo tan comunes que nos ofrecen, pueden servirnos. Importante que lleve un cordoncito para poder atar.
  • Medio jabón rallado. El que más te guste, podemos usar uno de avena también, pero nosotros te recomendamos otro que es sencillamente ideal: el jabón de rosa mosqueta. Puedes encontrarlo en tiendas naturales o perfumerías. Solo media pastilla.
  • Aceite esencial. El que más te guste. Nosotros vamos a utilizar uno también de rosa mosqueta.

¿Cómo elaboro las bolsitas de avena?

AVENA

  • Es muy fácil, verás, Lo primero que deberemos hacer es elegir nuestras bolsitas de tela. Deben tener un tamaño mediano, que te quepan al menos en la palma de la mano. Piensa que vas a utilizarlas a modo de jabón por tu piel, de ahí que el tamaño deba ser adecuado, también para poder contener una taza de avena.
  • Una vez elegidas, las dejamos a un lado y buscamos un bol o un cuenco. ¿Qué haremos con él? Pues efectuar la mezcla terapéutica que va a ir en el interior de las bolsas. Deja caer las dos tazas de avena, para después, rallar la media pastilla de jabón. Utiliza un rallador y ve dejando caer esos trocitos pequeños sobre la avena. Con media nos basta.
  • Ahora vamos a dejar caer también 10 gotitas de aceite esencial. Elije el que más te guste. Pero para que el olor sea más o menos equilibrado cuida que no sean muy dispares el jabón y las gotas de aceite esencial. Comentarte que hay quien en este punto añade también algunas hierbas secas, como lavanda, hojas de naranjo o incluso romero. Puedes incluir lo que desees, siempre que dichas plantas dispongan de acciones terapéuticas buenas para la piel.
  • Ya lo tienes casi listo. Solo te falta dividir el contenido y rellenar las dos bolsitas. Átalas bien con el cordoncito. Recuerda que después de cada uso, es necesario que las pongas en un lugar donde le de el sol y el aire para que se seque correctamente. Obviamente el uso es limitado. Cuando notes que apenas huele, o que la avena se ha convertido casi en harina, será el momento de preparar unas bolsitas nuevas. Verás qué bonita que luce tu piel.
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