Cómo hacer galletas de avena, limón y almendras sin levadura

La moda de los alimentos saludables las ha hecho muy conocidas y demandadas. Las galletas de avena, limón y almendras son una opción nutritiva y de un intenso sabor

Desde hace mucho tiempo se conoce que las harinas y azúcares refinados son dañinos para la salud. Quienes lo saben buscan opciones para mejorar su alimentación suprimiéndolas de su dieta sin sacrificar el sabor y la variedad.

Y hay muchas recetas de postres y meriendas saludables cumplen ese objetivo, como es el caso de las galletas. Aquí veremos cómo hacer galletas de avena, de limón y de almendras sin harina refinada, azúcar ni levadura.

Perjuicios de las harinas refinadas en la salud

Se ha demostrado la relación que existe entre las harinas refinadas y el sobrepeso en quienes las consumen con frecuencia. Esta clase de harinas ralentizan el metabolismo y proveen gran cantidad de azúcares que no son quemados por el organismo.

El riesgo al comer harinas blancas, refinadas, es mayor si se lleva una vida sedentaria y si se ingieren reiteradamente, en detrimento de los alimentos de origen vegetal. Asimismo, también hay riesgo de aumentar el riesgo de diabetes.

Los altos niveles de hidratos de carbono de estas harinas, se procesan como glucosa en el organismo, produciendo este trastorno. Las personas que ya la padecen ven incrementada exponencialmente la vulnerabilidad de su salud.

Al ser pesadas y carecer de fibra, las harinas procesadas se digieren con una lentitud mayor. Esto a su vez se relaciona con inflamación en el tracto intestinal, gases y estreñimiento.

El consumo de estas harinas puede igualmente producir serias reacciones alimentarias, como es el caso de la intolerancia al gluten o enfermedad celíaca. Otro de sus efectos indeseados son las numerosas enfermedades inflamatorias que son capaces de provocar. Ello es debido a la interferencia negativa de los carbohidratos en el procesamiento de ciertos nutrientes.

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La harina de avena es muy saludable.

Finalmente, el exceso de hidratos de carbono impacta en la química natural del cerebro, llegando a ser causa de fatiga, somnolencia y depresión.

Recomendaciones al hornear las galletas

El horneado es fundamental a la hora de preparar cualquier tipo de galletas. Por eso se recomienda estar muy pendientes de llevar el horno a la temperatura indicada.

Si está muy elevada, las galletas se cocinarán mucho por debajo y quedarán pálidas en la parte superior. Si, por el contrario, no se alcanza la temperatura requerida, tardarán más en cocinarse y podrían deformarse o quedar muy secas.

Galletas de avena, limón y almendras

Las galletas de avena son muy populares y demandadas. En esta receta, su buen sabor se une al limón y las almendras en una perfecta combinación. Sustituir la harina procesada por este cereal, convierte esta merienda en una excelente y saludable opción.

Ingredientes

  • 2 ½ gramos de avena en copos (250 g)
  • 1 taza de avena molida (también llamada harina de avena) (120 g)
  • 1 plátano maduro
  • ½ taza de almendras fileteadas (80 g)
  • 1 vaso de leche de soja (200 ml)
  • 2 cucharadas de sirope de agave (30 mL)
  • 1 limón grande
  • ¼ vaso de aceite de oliva (50 ml)
  • 1 cucharada de agua de azahar (15 ml)

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Preparación

  1. Precalentar el horno a 180 °C.
  2. Engrasar una fuente de hornear o cubrirla con papel encerado.
  3. Obtener la ralladura del limón y exprimirlo. Reservar ambos.
  4. Colocar los copos de avena en un recipiente y agregarle los ingredientes líquidos: el aceite de oliva, la leche de soja, el limón, el sirope y el agua de azahar. Mezclar hasta integrar todo muy bien.
  5. Trocear el plátano maduro en pedazos pequeños y aplastarlos con un tenedor hasta obtener una pasta.
  6. Agregar a la mezcla la ralladura de limón y el plátano y mezclar.
  7. Añadir casi todas las almendras fileteadas (reservar unas cuantas para adornar) y la harina de avena. Integrar todo.
  8. Ayudándose de un par de cucharas, tomar porciones y con ellas ir dando forma a las galletas de avena, o bien moldear con las manos. Si se desean crujientes por fuera y suaves por dentro, deben quedar un poco gruesas. Si se prefieren tostadas en su totalidad, se harán más delgadas.
  9. Su forma afectará también la cantidad de galletas que resulten de esta proporción de ingredientes. Colocarlas en la bandeja para hornear.
  10. Incrustar algunas de las almendras restantes en cada galleta.
  11. Hornear las galletas durante unos 30 minutos, o hasta que estén bien doradas.
  12. Dejar enfriar y consumir. Pueden conservarse por varios días en un recipiente tapado. Cuanto más secas estén, más durarán en buen estado.
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