Cómo hacer gel de ducha casero

Puedes hacer un gel de ducha casero con recetas muy simples e ingredientes fáciles de conseguir. Anímate a intentarlo y consentirte mientras te das un baño.

El gel de ducha tiene la capacidad de relajarnos y de hacernos disfrutar de un buen baño de inmersión. Si no te gusta usar productos químicos o fuertes, puedes hacer tu propio gel de ducha casero.

También se pueden usar para bañarnos, si tenemos piel sensible que no soporta los productos químicos o si estamos buscando alternativas más naturales para diferentes aspectos de nuestra vida. Conoce cómo hacer gel de ducha casero en el siguiente artículo.

Gel de ducha casero básico

Los aceites esenciales para hacer gel de ducha casero

La base de esta receta te puede servir para hacer diferentes tipos de geles de ducha. Antes de comenzar, es preciso que elijas su base, es decir, el aceite esencial, según tus necesidades.

Puede ser para relajar, hidratar, humectar, etc. Además, el aceite es el que le aportará su aroma característico. Algunos de los más conocidos son lavanda, limón, jazmín, menta, rosa y almendras.

Ingredientes

  • 4 tazas de agua mineral (1 lt)
  • 1/2 taza de gel antibacterial sin aroma (100 g)
  • 4 cucharadas de pectina en gel (60 g)
  • De 30 a 40 gotas del aceite esencial que has elegido (según tu preferencia)
  • 1 botella de plástico

Preparación

  • Primero, hierve el agua mineral y añade el gel antibacterial.
  • Baja el fuego al mínimo.
  • Luego, agrega la pectina en gel y remueve hasta que todo esté bien mezclado.
  • Retira del fuego y añade 30 gotas del aceite esencial que has elegido. Si quieres un gel más aromático, echa 5 a 10 gotas más.
  • Espera a que se enfríe y comprueba su consistencia. Si está demasiado espeso puedes añadir agua y si está líquido, más pectina.
  • Cuando esté perfecto, vierte en una botella de plástico. Coloca en la tina y luego guarda en el refrigerador.

Gel de ducha casero de aloe vera

Aloe vera para gel de ducha casero

Ingredientes

  • 3 tazas de agua mineral o destilada (750 ml)
  • ¼ taza de jabón de castilla líquido (50 g)
  • 2 cucharadas de pectina (30 g)
  • ¼ taza de pulpa de aloe vera (40 g) o 25 gotas del aceite esencial
  • 1 botella de plástico con rociador

Preparación

  • Primero, pon a hervir el agua.
  • Añade el jabón y reduce el fuego al mínimo, dejando unos 30 minutos.
  • Retira del fuego y añade la pectina, revolviendo constantemente para que no se formen grumos y hasta que quede una mezcla homogénea.
  • Añade la pulpa de aloe vera o el aceite esencial.
  • Revuelve bien y deja que se enfríe un poco antes de verter el gel en la botella de plástico.
  • Puedes tener una pequeña botella en la ducha y el resto guardarlo bien cerrado en el refrigerador.

Gel de ducha casero de glicerina

Con jabón de glicerina líquido podemos hacer un gel de baño líquido

En esta receta usaremos jabón líquido de glicerina. Esta un excelente hidratante. Además, podrás escoger el aceite esencial de tu gusto. Debes saber: el de manzanilla es bueno para la piel seca y el de limón es ideal para la piel grasa. Los de lavanda, jazmín y menta son muy útiles también, y permiten relajarte mientras te bañas.

Ingredientes

  • 2 tazas de jabón de glicerina líquido (400 ml)
  • 1 taza de agua destilada (250 ml)
  • ¾ cucharaditas de sal (15 g)
  • 1 cucharada de aceite de jojoba (15 g)
  • 30 gotas de aceite esencial (a elección)

Preparación

  • Vierte el jabón de glicerina en una botella de plástico vacía, limpia y seca.
  • Añade el agua destilada y la sal. La primera sirve para diluir y la segunda para preservar.
  • A continuación, añade el aceite de jojoba para aportar mayor humectación a la piel.
  • Luego, coloca el aceite esencial.
  • Agita vigorosamente la botella para unir todos los ingredientes.

Gel de ducha casero con mezcla de jabones

Mezclando varios jabones podemos hacer un gel de ducha casero

Esta opción utiliza jabón en barra: puedes guardar los pequeños trozos que van quedando. El aroma de todos ellos se mezclarán y aportarán sus propiedades.

Ingredientes

  • 1 taza de jabón en barra (200 g)
  • 1 taza de agua (250 ml)
  • Aceite esencial (a gusto)

Preparación

  • Ralla el jabón hasta completar una taza. También lo puedes cortar como si fueran escamas con un cuchillo.
  • Mezcla con el agua en una cacerola, removiendo frecuentemente a fuego medio.
  • Sigue revolviendo hasta que todo esté bien homogeneizado.
  • Luego, retira del fuego y deja que se enfríe.
  • A continuación, añade gotas del aceite esencial que más te guste.
  • Si lo deseas, puedes añadir un poco de jabón antibacterial líquido.

Gel de ducha casero exfoliante

Con sal podemos hacer gel de ducha casero exfoliante

Ingredientes

  • Shampú neutro y agua destilada (cantidades iguales)
  • Sal
  • Aceite esencial (a gusto)

Preparación

  • En un recipiente vierte un poco de shampú y la misma cantidad de agua destilada o mineral.
  • Mezcla bien y vierte de a poco sal, mientras sigues removiendo hasta adquirir la firmeza deseada. Ten cuidado con la cantidad de sal que colocas porque puede llegar a irritar la piel.
  • Luego, añade luego unas gotas de aceite esencial que prefieras.
  • Cuela en una botella de plástico limpia y usa de manera regular.

Recomendaciones a la hora de preparar cualquier gel de ducha casero

  • Si utilizas aceites esenciales, no excedas las cantidades que se sugieren en las recetas. Elige entre las variedades disponibles, por ejemplo fresa, chocolate, coco, vainilla, frambuesa, madreselva, lavanda, romero, y sus propiedades curativas.
  • Como reemplazo de los aceites puedes usar hierbas secas. Capullos, hojas o tallos servirán. Puedes usar lavanda, geranio, romero, etc. Pulverízalas con un mortero. También puedes elegir cáscaras de frutas secas como naranja o pomelo; especias como jengibre, anís o canela, o extractos puros como almendras o vainilla.
  • Si usas frgancias sintéticas debes saber que el calor del jabón “apaga” el aroma, así que se debe colocar una vez que se enfríe.
  • En vez de utilizar restos de jabón y tener que esperar a completar una taza, puedes usar un jabón completo con un delicioso aroma.
  • Una alternativa para fundir las piezas de jabón pueden ser las ollas de cocción lenta, que si bien tardan más, requieren menos esfuerzo.
  • Prueba primero una cantidad pequeña del gel en tu mano para verificar que no será irritable para tu piel. Si pasado un tiempo no hay enrojecimiento o picazón, no eres alérgico a él. A veces la mezcla de ingredientes puede causar estos efectos secundarios, aunque por separado sean inofensivos para tu dermis.

Ya tienes las recetas para preparar tu gel de ducha casero, fácil, natural y a tu gusto. Anímate a probarlos y darte el tiempo de consentirte mientras te das un baño.