Cómo hacer leche condensada de soja

La leche condensada de soja es un dulce que se hace emulando la tradicional elaborada del lácteo que todos conocemos y que no contiene ninguno de los elementos negativos de la leche de vaca.

Sí, probablemente estés pensando “¿De dónde ha salido esta receta tan extraña?”. No te preocupes,  es normal reaccionar de manera escéptica al cambio. Concretamente, a los cambios rotundos y de paradigmas. En esta ocasión tratan sobre la leche condensada de soja en lugar de la tradicional de toda la vida.

En este sentido es importante destacar que muchos dulces suelen tener como ingrediente base la leche de vaca común y corriente, así como varios derivados de esta. Así pues, tratar de prepararlo con otras alternativas distintas siempre será visto como un “problema” a priori. Bien sea por desconocimiento o porque vencer los años dentro de un tipo determinado de cultura no es sencillo.

En función de lo primero, hay que destacar que la soja tiene propiedades inigualables sin ninguna consecuencia negativa que se le conozca. Es más, los nutrientes que se le atribuyen a la leche de vaca, pueden ser encontrados con completa normalidad y hasta con más abundancia dentro de la composición química de la soja.

De hecho, la leche condensada de soja la puedes lograr de casi la misma manera como haces con la de toda la vida. No obstante, en lugar de preocuparte de las calorías de más o el exceso de azúcar, lo interesante está en ver que, al ser una legumbre, contiene más fibras que cualquier otro alimento suplementario de la leche.

Esto le brinda a tu cuerpo de un gusto peculiar y hasta ahora desconocido, a la vez que te hace bien. Además, es un postre que puedes consumir con más regularidad que cualquier otro a base del mencionado lácteo. Tampoco olvides que si eres celíaco o intolerante (leve, moderado o grave) a la lactosa, la leche condensada de soja es más que recomendada y deliciosa para que no abandones tus placeres.

Como bien sabrás, los dulces tienen la particularidad de pasar por procesos algo más complejos que las preparaciones saladas. Solo resta que sigas los pequeños detalles que estamos por ofrecerte para que te hagas tú mismo una leche condensada de soja y puedas lograrlo.

Recuerda, la soja no solo se usa para suplantar la leche tradicional, sino en otros ámbitos tan variado como la carne de res, por dar solo un ejemplo. Lo interesante es que los resultados siempre son asombrosos.

Cómo preparar leche condensada de soja en casa

Nutrientes y beneficios de la soja ante la leche tradicional

La soja tiene mayor cantidad de nutrientes y elementos que la leche de vaca común. En este sentido, la soja te provee de:

  • Minerales (magnesio, zinc, potasio, fósforo, calcio, carbono, silicio)
  • Vitaminas A, B y E, ideales para el cuidado de la piel y los huesos.

Un dato curioso es que la leche tanto completa como en cualquier presentación tiene un altísimo porcentaje de grasas propias del tipo de necesitan los animales para su desarrollo. Esto hace que los procesos de homogeneizar y pasteurizarla sean muy engorrosos y costosos. Evidentemente, con la soja no sucede lo mismo.

Ingredientes

  • 3 ¼ vasos de leche de soja líquida (650 ml)
  • 1 cucharada de margarina (25 g)
  • ¼ cucharadita de sal (1 g)
  • 1 taza de azúcar moreno (200 g)

Preparación

  1. Lo primero que debes hacer es colocar el agua en una olla y hervir.
  2. Cuando esté cercano al punto de ebullición, deberás añadir la leche de soja en conjunto con la margarina, una pizca de sal, el azúcar moreno y deberás mezclar con cuidado.
  3. Debes tener atención especial al momento de mezclar. La espuma levanta con el calor y puede desbordarse, así que remueve con calma y movimiento circulares y suaves.
  4. Lo recomendable es que bajes un poco la llama y remuevas todo con más calma. Tardará un poco más, pero el resultado será más homogéneo y profesional.
  5. El tiempo exacto de cocción para hacer la leche condensada de soja rondará entre los 7 a 10 minutos. Recuerda: no puede haber grumos y eso lo lograrás removiendo a fuego lento y con calma.
  6. Casi para terminar, cuando haya transcurrido el tiempo, deja que la mezcla sin grumos y homogénea se enfríe.
  7. Finalmente, al estar fría, llévala al refrigerador y déjala que repose unas 4 horas antes de usarla en tus postres.