Cómo hacer limpiadores multiusos caseros - Mejor con Salud

Cómo hacer limpiadores multiusos caseros

Además de ser más eficaces, los limpiadores caseros no son perjudiciales para nuestro cuerpo ni para el medio ambiente.

Hay muchas razones para aprender a hacer limpiadores multiuso caseros. Por ejemplo, querer una desinfección más natural en casa, evitar los químicos en el hogar, ahorrar dinero, ayudar al medio ambiente, etc. En el siguiente artículo podrás enterarte de algunas de las ventajas de hacer productos naturales para limpiar, así como también de recetas más que interesantes.

Por qué usar un limpiador casero

Es mucho más asequible que los que se venden en el mercado

Si bien depende del producto y marca que compremos habitualmente, las recetas caseras tienen ingredientes que seguro tendrás en casa o de lo contrario son más que asequibles. Además, como se usará poca cantidad para limpiar (con resultados maravillosos), no tendremos que volver a fabricar más en varios meses. Esto se traduce en una buena noticia para nuestro bosillo.

Es fácil y rápido de preparar

Lo único que deberás hacer es verter los ingredientes en una botella de spray y luego rellenar con agua. Combina agitando enérgicamente y listo, ya está hecho. Es decir, que tardarás mucho menos que en ir hasta el mercado o la tienda a comprar uno químico. ¡Y además es mucho más divertido!
limpiadores caseros

Es eficaz y no tóxico

Podría decirse que los limpiadores caseros son mucho más eficaces porque limpian la suciedad (hasta la más fuerte) en cuestión de minutos sin demasiado esfuerzo. La buena noticia es que además no hacen mal ni a nuestro cuerpo ni al medio ambiente. No hay problemas en verterlo por el desaguadero, ya que no estaremos contaminando el agua. Y evitaremos a su vez que nuestra familia esté en contacto con componentes que son nocivos para la salud, intoxican y provocan alergias.

Si tu abuela o tu madre solía usar vinagre o bicarbonato de sodio para limpiar la casa, es tiempo de volver el tiempo atrás y repetir sus pasos. Estos dos maravillosos ingredientes son los que nunca deberían faltar en tu casa, porque tienen mil y una aplicaciones. Además, mezclándolos con aceites esenciales tendrás la combinación perfecta para eliminar los gérmenes, las bacterias y la suciedad. Tu casa quedará reluciente y desinfectada sin usar químicos nocivos.

Limpiadores naturales casa
¿Por qué usar vinagre blanco? El vinagre blanco elimina la grasa y la suciedad, disuelve los depósitos minerales, ayuda a quitar las manchas y descompone los olores. Mientras que huele cuando está mojado, el olor desaparece cuando se seca.

¿Por qué usar aceites esenciales? Algunos aceites esenciales, como el de árbol del té o el eucalipto, tienen propiedades antimicrobianas, lo que significa que ayudan a inhibir el crecimiento de microorganismos que causan enfermedades. También añaden un aroma agradable a la mezcla y “tapan” el del vinagre.

¿Por qué usar bicarbonato de sodio? Se trata de un poderoso desodorante y quitamanchas con propiedades antibacterianas. Un ingrediente básico en la limpieza del hogar.

¿Cómo funcionan los limpiadores caseros? Sus niveles bajos de pH y altos de ácido acético del vinagre hacen difícil que muchos microorganismos proliferen. A su vez, la acidez elimina depósitos minerales, como el calcio, la cal y los restos de jabón. Además, los aceites esenciales añaden cualidades antibacterianas, antivirales y antihongos potentes.

Limpiar naranja

Recetas para hacer limpiador multiuso casero

Los ingredientes para la primera receta de multiuso natural son:

  • 1 cucharada de jabón de Castilla (jabón puro de aceite de oliva).
  • 1 cucharadita de bórax (6 g).
  • 5-6 gotas de aceite esencial de limón (alternativas: aceite de árbol de té o lavanda).
  • agua para llenar el resto de la botella.

Combina todos los ingredientes juntos en una botella de spray y utiliza según sea necesario.

Los ingredientes que precisarás para la segunda receta de limpiador multiusos son:

  • Media taza de vinagre blanco (125 ml).
  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio (20 g).
  • Varias gotas de aceite esencial de árbol de té o de eucalipto.
  • Atomizador.
  • Agua para llenar la botella.

Vierte la media taza de vinagre en una botella con atomizador y añade 2 cucharadas de bicarbonato de sodio. Pon unas gotas del aceite esencial elegido y luego llena la botella con agua hasta arriba. Mézclalo bien agitando la botella cerrada y deja que se asiente antes de usar. Si lo utilizas en telas, haz una prueba en una parte poco visible para verificar que no mancha.

Los ingredientes necesarios para la tercera receta de limpiador multiuso casero son:

  • 1 taza de agua (250 ml).
  • 2 cucharadas de jabón de Castilla (20 g)
  • 20 gotas de aceite esencial.

Vierte todos los ingredientes en una botella de spray, preferentemente de vidrio. Agita bien antes de usar. Almacena en un lugar fresco y oscuro para evitar que los aceites esenciales se oxiden con la luz del sol.

Diversos estudios han demostrado que  los aceites esenciales tienen potentes propiedades antimicrobianas y antisépticas. Algunos son más efectivos para matar el E. coli, mientras que otros son más efectivos contra la salmonela, por ejemplo. Por lo tanto, puedes utilizarlos mezclados para limpiar la cocina o el baño.

También puedes aprovechar los aromas deliciosos de los aceites esenciales para perfumar los ambientes y reducir un poco el fuerte olor del vinagre. Para ello, los más recomendados son el de lavanda, el de menta o el de jazmín. Los puedes conseguir en las casas naturistas, por ejemplo. Puedes mezclarlos como desees para obtener aromas únicos, no se interpondrán en sus propiedades.

Según tus “estados de ánimo”, puedes también mezclar los aceites esenciales en tu limpiador. Si tu objetivo es relajarte, usa lavanda y árbol de té; si precisas levantar el ánimo, prueba con lavanda y naranja; para recargar las baterías después de un día muy ocupado, lavanda y menta, y para alegrar el ambiente y a quienes viven en la casa, aceite esencial de limón.

Otros aceites esenciales que puedes incluir en tus recetas: albahaca, bergamota, canela, clavo, eucalipto, pomelo, limón, orégano, romero y tomillo.