Cómo hacer una limpieza intestinal en casa

Elena Martínez Blasco · 6 mayo, 2015
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 24 mayo, 2019
Para prevenir el estreñimiento y mantener un buen tránsito intestinal, es recomendable eliminar las golosinas, las frituras y la chatarra en general y, en su lugar, mejorar los hábitos alimenticios.

Es posible que en alguna ocasión hayamos oído a alguien decir que desea realizarse una limpieza intestinal en casa. Generalmente, después de haber cometido algún exceso (de alcohol, tabaco, golosinas o, simplemente, comida).

Ante la pesadez, la hinchazón y otras molestias afines, una persona puede llegar a creer que necesita ‘deshacerse’ de aquello que siente acumulado en su organismo para evitar sufrir consecuencias luego. Por ello, busca formas de obtener alivio rápidamente.

Además del alivio, también busca conseguir una figura más estilizada y, así, evitar cualquier consecuencia que pueda causarle el exceso cometido. El problema está en que esto no se puede lograr de la noche a la mañana, por mucho que se desee.

Las limpiezas intestinales suponen un riesgo para la salud

Una limpieza intestinal (cleasing, en inglés) está orientada a la eliminación de los desechos. Esto, en principio, no suena mal. Sin embargo, podría suponer múltiples riesgos para la salud.

La mayoría de las propuestas de este tipo indica que es necesario adoptar una dieta en concreto (durante un periodo de tiempo casi siempre corto) que acelere el tránsito intestinal. Otras van más allá y combinan la dieta con enemas. Al final, una vez que la persona logra ir al baño, su zona abdominal estaría más desinflamada (lo cual puede dar la impresión de que se ha perdido algo de peso).

Ahora bien, ¿estaría protegida de los excesos cometidos? No. Ninguna dieta depurativa de 5, 10 o 15 días puede cubrir las necesidades del organismo como corresponde o proteger la salud de la persona. Por ello, las limpiezas intestinales carecen de validez desde el punto de vista médico.  

El problema de los planes detox y afines es que no cumplen con los requerimientos básicos desde el punto de vista nutricional. Las dietas son restrictivas, no son lo suficientemente variadas ni suficientes. Pueden hacer creer a la persona que estará mejor al darle la idea de que si está desinflamada, «está bien»,  pero no son capaces de «protegerle» de los excesos (ni sus respectivas consecuencias).

Para mantener una buena salud, lo ideal es evitar los excesos. No intentar compensarlos con dietas milagro ni planes detox de ningún tipo.

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¿Cómo sería una buena limpieza intestinal?

Una buena limpieza intestinal sería aquella que, tras un exceso, motive a la persona a mejorar sus hábitos de vida y a mantenerlos de una forma coherente y constante (en concordancia con las recomendaciones de los expertos en salud). No solo para deshacerse del exceso de alcohol, azúcar u otros, sino para estar siempre sano. 

En lo que respecta a la dieta, para prevenir el estreñimiento y mantener un buen tránsito intestinal, sería recomendable eliminar las golosinas, las frituras y la chatarra en general.

Alimentos no recomendados

Embutidos

  • Azúcar blanco.
  • Cereales y harinas refinadas, así como sus derivados de panadería y bollería: los sustituiremos por el grano y la harina integral, con su fibra natural.
  • Aceites refinados y fritos: elegiremos aceites de oliva o de coco de primera presión en frío y los consumiremos sin freír, en crudo.
  • Carne roja y embutidos: podemos consumir carne blanca, pescado, huevos y legumbres como fuentes de proteína principal.
  • Leche y derivados lácteos: la única excepción es el requesón o el queso fresco, a ser posible que proceda de la cabra o la oveja. También podemos tomar bebidas vegetales de avena, arroz, mijo, espelta, etc.

Buenos hábitos que te mantienen sano

  • Beber agua a lo largo del día.
    • Aunque los alimentos también contribuyen con la hidratación, es necesario beber al menos unos 3 vasos de agua al día.
    • Sabremos que estamos bien hidratados cuando nuestra orina sea de color claro (nunca completamente transparente).
    • La idea de beber 2 litros de agua al día es un mito. Cada persona tiene unas necesidades diferentes y, por ello, no todos necesitan consumir 2 litros de agua obligatoriamente.
  • Abandonar el sedentarismo y mantener un estilo de vida activo (realizar al menos 30-40 minutos continuos de ejercicio).
  • Mantener una dieta equilibrada. Para conseguirlo, el Dr. Manuel Viso recomienda prestar atención a los siguientes aspectos:
    • Variedad de alimentos (comer de todo un poco, frutas, verduras, cereales, entre otros, sin caer en excesos).
    • Calidad de los alimentos (valor nutricional).
    • Cantidades (siempre han de ser suficientes para satisfacer el apetito).
    • Equilibrio, en cuanto a los principios inmediatos (hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas y minerales).
    • Adecuación a la persona (edad, estado de salud, actividad física, etcétera).
  • No saltarse ni sustituir nunca comidas principales por preparaciones que puedan conllevar a un déficit nutricional (batidos, licuados, sopas, entre otros) y consultar con el nutricionista en caso de tener dudas acerca de cómo llevar una dieta adecuada, o lograr un objetivo en concreto, como perder peso.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Procurar mantener un consumo moderado de café.

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Adoptar un estilo de vida saludable no solo nos ayudará a mantener un peso adecuado o a sentirnos mejor en una ocasión, sino que nos ayudará a gozar de bienestar a largo plazo y a mantener una buena calidad de vida.

Por ende, más que preocuparnos por hacernos una limpieza intestinal, lo más adecuado es prestar atención a cada uno de los hábitos que realizamos a diario, pues está comprobado que tienen un gran impacto en la salud.