Cómo hacer una limpieza intestinal en casa

En el intestino grueso se absorbe el agua de la comida que no se ha digerido y se transforman los restos de los alimentos en heces

Hemos hablado de la importancia de limpiar y desintoxicar, al menos una vez al año, el hígado y los riñones. También una limpieza intestinal puede brindar beneficios al organismo.

No podemos olvidarnos de la función principal del intestino grueso: absorber una pequeña parte de los nutrientes que no se han asimilado anteriormente y acumular las heces que después serán expulsadas. La limpieza intestinal ayudará a eliminar materia fecal o restos de alimentos que no ha sido expulsados.

En este artículo te damos las claves para que realices en casa una sencilla pero efectiva limpieza de tu intestino grueso de manera totalmente natural. Aunque, si tienes dudas, conviene que previamente consultes con tu médico.

Una semana de limpieza intestinal

Esta limpieza intestinal durará una semana, aunque podemos prolongarla hasta quince días si notamos que lo necesitamos.

No obstante, es importante que después intentemos mantener unos buenos hábitos de alimentación para seguir obteniendo beneficios y que nuestro intestino no vuelva a sufrir de manera inmediata los efectos negativos de malos hábitos anteriores.

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Alimentos prohibidos

Embutidos

Durante esta semana deberemos ser muy estrictos con la alimentación para obtener unos buenos resultados en tan poco tiempo. Para ello, deberemos eliminar de nuestra dieta los siguientes alimentos:

  • Cereales y harinas refinadas, así como sus derivados de panadería y bollería: los sustituiremos por el grano y la harina integral, con su fibra natural.
  • Azúcar blanco y bebidas azucaradas: usaremos miel de abeja, miel de caña, azúcar moreno o panela. Podemos beber jugos naturales sin azúcar.
  • Aceites refinados y fritos: elegiremos aceites de oliva o de coco de primera presión en frío y los consumiremos sin freír, en crudo.
  • Carne roja y embutidos: podemos consumir carne blanca, pescado, huevos y legumbres como fuentes de proteína principal.
  • Leche y derivados lácteos: la única excepción es el requesón o el queso fresco, a ser posible que proceda de la cabra o la oveja. También podemos tomar bebidas vegetales de avena, arroz, mijo, espelta, etc.
  • También prescindiremos del café y el tabaco.

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Mejorar la función intestinal

Estos días es fundamental potenciar y facilitar la función intestinal para lograr una buena limpieza. Para conseguirlo, tomaremos cada día los siguientes alimentos:

  • Semillas de lino: pondremos una cucharadita de semillas de lino (10 g) en remojo durante toda la noche. Por la mañana, en ayunas, nos beberemos el vaso con el agua y las semillas.
  • Ciruelas pasas: comeremos 3 o 4 ciruelas pasas en ayunas, después de las semillas de lino.
  • Infusiones de diente de león: una a media mañana y una a media tarde.
  • Semillas de calabaza: a lo largo del día comeremos 30 semillas de calabaza crudas para eliminar los posibles parásitos intestinales que podamos tener.
  • Alcachofa: por la noche, antes de acostarnos, nos tomaremos un extracto de alcachofa, que puede ser líquido, en cápsulas o comprimidos, y que podremos comprar en un herbolario o farmacia.

Plato con alcachofa

Enemas de manzanilla

Los enemas son un remedio tradicional que consiste en aplicar agua o una infusión medicinal directamente en el intestino, a través del ano. Su función es ayudarnos a limpiar mejor las heces acumuladas en el intestino.

Durante esta cura deberemos realizarnos tres enemas, con un día de descanso de por medio. Para aplicarlo necesitaremos un irrigador o una pera de goma, que se venden en farmacias.

Ingredientes

  • Un litro de infusión de manzanilla. Intentaremos conseguir manzanilla ecológica.
  • El zumo de un limón.
  • Una cucharada pequeña de sal marina.
  • Un litro de agua hervida.

Enema para una limpieza intestinal

Preparación

  1. Mezclamos los ingredientes y ya tendremos listo el preparado para el enema.
  2. Deberemos introducirnos el líquido con la ayuda de la cánula del irrigador o la pera, previamente lubricados con un poco de aceite.
  3. Lo haremos lentamente y deteniéndonos cada vez que lo necesitemos.
  4. Deberemos aguantar el máximo posible, a pesar de sentir ganas de evacuar.
  5. Evacuaremos si la sensación es muy molesta o dolorosa, o bien al cabo de diez minutos.
  6. Lo repetiremos hasta que hayamos utilizado todo el líquido.

Lo haremos siempre con el estómago vacío, al menos dos horas después de la última comida.

Al terminar esta limpieza intestinal deberemos tomar un suplemento para repoblar la flora bacteriana y potenciar y prolongar los efectos de la limpieza. Estos suplementos se venden en farmacias y deben tomarse siempre separados de las comidas, preferiblemente en ayunas por la mañana.

Imágenes por cortesía de © wikiHow.com, foodiesathome y Pavel Fiskovich.