Cómo ir de compras con tu pareja sin discutir

Ir de compras con tu pareja no tiene por qué ser una pesadilla o la 'invitación' para discutir durante horas. Tengan en cuenta los gustos de ambos y pasenlo lo mejor posible.

Si bien es recomendable tener actividades por separado, muchas veces queremos que nuestras parejas nos acompañen a adquirir ciertos productos. Aunque sepamos que eso nos puede traer consecuencias: discusiones, malas caras y luego tener que recompensar al otro por su presencia.

Es siempre mejor ir a un centro comercial acompañados, y lo mismo al mercado. Con una segunda opinión siempre tendremos más seguridad a la hora de escoger productos o prendas de vestir, y nuestra pareja puede ser una gran opción pero, tenemos que saber como evitar las temidas discusiones.

Ir de compras con tu pareja: el eterno dilema

A las mujeres nos encanta ir de compras, pasarnos horas probándonos prendas o zapatos, viendo los escaparates por minutos, revolver entre mesas de saldos o pelear por el último bolso en una liquidación de temporada.

Ir de compras en pareja.

Pero los hombres -en su mayoría- son completamente opuestos a nosotras. Ellos prefieren no comprarse ropa a tener que hacer una fila de dos horas para pagarla o para probársela. Suelen ser más prácticos y rápidos en ese tipo de actividades.

Sin embargo, a veces queremos que nuestras parejas nos acompañen a comprarnos ropa, ya sea porque se trata de un evento especial (por ejemplo una fiesta) o porque de esa manera compartimos algo más que una película en la cama el sábado por la noche.

Y no solo nos referimos a ir de compras con tu pareja en lo que ropa se refiere, sino también a los víveres, muebles o accesorios para la casa. Puede convertirse en una batalla campal cuando tú quieres algo que a él le parece innecesario (o viceversa) o cuando comienzan a sumar gastos y no hay tarjeta de crédito que lo soporte.

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Tips para no discutir al ir de compras con tu pareja

Es verdad que en ciertos casos sería bueno ser acompañada por la pareja para hacer compras, pero no siempre es así. Por lo tanto, el primer consejo es que no le pidas que vaya contigo si tu idea es hacer una maratón de tiendas con descuento por la llegada del verano o previo a las fiestas navideñas.

Hacer la compra.

Tú le conoces bien y sabes lo que le gusta y lo que no… también aquello que lo pondrá de mal humor y que predispondrá a una pelea al llegar a casa (o incluso antes, en plena tienda). Teniendo esto en cuenta, aquí algunos consejos para que ir de compras con tu pareja no sea una pesadilla:

1. Tengan sexo antes

Sí, así como lo estás leyendo. Una buena sesión de sexo quizás es lo que necesitan para estar relajados y con una sonrisa de oreja a oreja. ¡Hagan la prueba! Tal vez que haya una fila de horas para pagar lo que has comprado no sea tan malo si están satisfechos sexualmente.

2. Planifica la ruta

Ya que tu pareja ha accedido a acompañarte, no puedes pretender que se pasee por todo el centro comercial sin un rumbo fijo. Incluso si nunca has ido a ese lugar, presta atención a la ubicación de las tiendas que te gustan o donde tienes intensión de comprar algo. La idea es que ambos lo pasen bien, no solo tú entrando y saliendo de los negocios.

3. Compra un par de cosas

Otro de los tips para ir de compras con tu pareja y no discutir es solo adquirir lo básico o lo que necesitas. Por ejemplo, ir a por unos zapatos de tacón y nada más. Ya luego puedes ir sola o con una amiga a comprar de todo y pasarte horas en el centro comercial.

Si son varios artículos, te recomendamos que hagas una lista y vayas dejando de lado aquello que ya has conseguido.

4. También compren cosas para él

Te ha acompañado como la mejor pareja del mundo para hacer compras. ¿Qué tal si aprovechan para que adquiera algunas prendas que le hacen falta? Y de esa manera, no sentirá que ‘solo han ido por ti’.

Además, es probable que necesite varias cosas, sobre todo si no es del tipo de hombre que le encanta pasearse por el centro comercial a diario.

Habla con tu pareja.

5. Hagan una pausa para comer

Por ejemplo, si van a la mañana, pueden tomarse unos minutos para un desayuno de café con bollos o esperar al mediodía para un delicioso almuerzo con menú completo.

Dicen que ‘barriga llena corazón contento’ por lo tanto, si han terminado de comer, es más probable que te quiera acompañar a un par de tiendas más. Eso sí, no abuses de ciertas comidas… ¡Es lo peor antes de ir a un probador!

6. Pide su opinión

Ir de compras con tu pareja no es tener a alguien que te ayude a cargar las bolsas o te sostenga el bolso mientras te pruebas 20 faldas, cual caddie en el golf. La idea es que al acompañarte pueda dar su veredicto de cómo te queda la ropa o cuál le parece más adecuada.

Aunque no estés 100% de acuerdo, deja que diga lo que piensa y compra algo de que lo haya elegido. ¡Así se sentirá útil y querrá acompañarte de nuevo!