Cómo leer las etiquetas de los huevos

Lorena González · 30 enero, 2019
Conocer desde los datos de producción y procedencia de los huevos hasta sus métodos de conservación, es básico para detectar elementos de riesgo para la salud y así evitar su consumo.

Si habitualmente consumes huevos sabrás que tienen un etiquetado, el cual no siempre resulta fácil de leer.Por esta razón, a continuación te vamos a enseñar todas las claves que te permitirán leer correctamente las etiquetas de los huevos.

Normativa sobre el código identificativo de los huevos

Todos los huevos comercializados dentro de la Unión Europea tienen un código impreso en la propia cáscara; este permite rastrear el producto desde que empieza la cadena de comercialización. Así, en esta etiqueta encontramos diversos datos: desde la ubicación de la granja de procedencia de los huevos, hasta el final de la cadena de comercialización.

Puedes conocer de manera detallada quién, dónde y cómo se produce el huevo. Por otra parte, el etiquetado de los huevos también precisa la fecha de caducidad el régimen alimenticio al que han sido sometidas las gallinas y el lugar donde fueron empaquetados.

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Gracias al sistema de trazabilidad que tienen se facilita la identificación y el registro de cada producto que sale al mercado en la cadena alimentaria. Además, mediante la cadena de marcado y etiquetado se puede actuar más rápido si se produce alguna incidencia; es decir, es más sencillo localizar problema para solucionarlo lo antes posible.

¿Cómo se crían las gallinas ponedoras?

Mediante el etiquetado el consumidor puede conocer, por ejemplo, la manera en la que se crían las gallinas ponedoras. Por ejemplo, entre estas maneras se encuentran:

  • La crianza en jaulas. Las gallinas suelen vivir en pequeños grupos. El objetivo es simplificar el control sanitario. Por lo general, las jaulas son fáciles de limpiar y permiten el acceso directo de las gallinas a su alimento.
  • Las gallinas que están sobre el suelo. Comederos, bebederos y nidales forman las naves avícolas, en las que las gallinas tienen libertad absoluta para moverse.
  • También encontramos las conocidas gallinas camperas. Su modo de crianza es muy similar a las gallinas que se colocan sobre el suelo. Esta forma de cría lo que hace es brindarles acceso al aire libre, donde picotean y logran escarbar en el suelo.
  • Por otro lado, encontramos las gallinas que se crían en un entorno de producción ecológica. Además de criarse al aire libre, su alimentación es a base de pienso, procedente de la agricultura ecológica.

Cómo interpretar el etiquetado de los huevos

Cómo saber si los huevos están en mal estado

Para interpretar el etiquetado que llevan los huevos debes tener en cuenta los siguientes datos: el primer dígito (empezando por la izquierda) es un número que indica la forma en la que se ha criado la gallina.

  • 0, producción ecológica.
  • 1, procedente de gallinas camperas.
  • 2, criadas en el suelo.
  • 3, criadas en jaula.

Por otra parte, si encontramos dos letras estas corresponden al país de la UE de donde proceden los huevos. Así, en caso de que veamos ES, se refiere a España.

Luego le siguen ocho dígitos:

  • Los dos primeros identifican la provincia.
  • Los tres siguientes se refieren al municipio en la que está la granja.
  • Los tres últimos detallan la granja en cuestión que está dentro de la localidad.

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El envase de los huevos

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Dentro del envase también hay otros datos de interés. Por ejemplo, puedes comprobar la fecha de caducidad, la categoría, el peso del huevo, el centro donde se han envasado, la forma en la que se han criado las gallinas y también suelen presentar consejos sobre cómo conservarlos.

En el caso de los huevos que se venden a granel, esto no debe ser un impedimento para obtener la información sobre la procedencia del huevo. Y es que en los propios establecimientos deberían informarte de los parámetros que se han seguido y decirte de dónde proceden. Además, todos los huevos comercializados deben ir acompañados de una referencia que explique el modo en el que deben conservarse.

Toda esta información debe estar ubicada siempre en un lugar visible. Poder seguir y conocer el rastro del huevo, desde la granja hasta sus métodos de preservación, es básico para encontrar posibles elementos que puedan poner en riesgo nuestra salud y así evitar su consumo.