Cómo llevar una respiración correcta al nadar

Aprender a tener una buena respiración al nadar permite tener un mejor rendimiento durante los ejercicios de natación. Además, previene la sensación de fatiga y algunas tensiones musculares.

Mantener una respiración correcta al nadar es una de las claves para mejorar el rendimiento y prevenir esa incómoda sensación de fatiga dentro del agua. Aunque al principio es un poco tedioso llevar una buena coordinación al respirar, es posible dominarlo con práctica.

El problema es que no todos le dedican tiempo a las técnicas de respiración y pasan por alto esos errores que aceleran el cansancio. Además, algunos se acostumbran a contener el aire por largos tramos, ignorando que dicha acción rebaja el ritmo cardíaco.

Por fortuna, los consejos para tener una buena respiración al nadar no son nada del otro mundo. ¿Te interesa aprenderlos? En esta oportunidad te compartimos algunas estrategias para dominarlo. ¡Ponlas en práctica!

Consejos para mantener una respiración correcta al nadar

A la hora de practicar natación es importante tener unos pulmones bien preparados. Sin embargo, la técnica para llevar una respiración correcta al nadar puede variar según el tipo de nado. En general, el objetivo de dominarlo es optimizar el rendimiento de los ejercicios, ya que una respiración suave y relajada permite ahorrar valiosa energía.

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Respiración bilateral en crol

natación y consejos para nadar.

La clave para llevar una respiración correcta al nadar en crol es hacerlo de forma bilateral. Esta técnica requiere que el nadador cambie el lado por el que respira tras cada ciclo completo de brazada. Su alternancia puede darse cada 3 o 5 brazadas.

Beneficios:

  • Disminuye la tensión sobre la zona de los hombros.
  • Mejora el equilibrio y la alineación corporal.
  • Contribuye a un mayor ahorro de energía.
  • Mejora la capacidad de ubicación y ayuda controlar la visión en ambos lados.

Respiración frontal para estilo mariposa

En el estilo de nado mariposa es más fácil respirar. Para hacerlo de forma correcta, el nadador debe respirar al frente, manteniendo la cabeza lo más alto posible. Es decir, toma aire al sacar la cabeza y lo expulsa cuando la vuelve a introducir al agua.

Una de las variantes que se está utilizando actualmente es el hecho de respirar cada dos ciclos de brazos. Esto se denomina “frecuencia de respiración 2 y 1” y se utiliza para lograr un mejor rendimiento.

Respiración en el estilo espalda

Muchos se sienten cómodos al nadar en el estilo espalda, ya que la respiración es mucho más sencilla que en las demás modalidades. No obstante, no es aconsejable confiarse, pues el nadador puede perder el control de la postura y tragar agua.

Para que no haya ningún inconveniente es primordial vigilar los ritmos y la coordinación, tratando de inspirar el aire antes que el brazo cruce la vertical de la cabeza. Un error habitual consiste en tomar y solar aire de manera continua, sin considerar el movimiento propio del cuerpo al nadar.

Respiración a la inversa

En la natación la respiración se realiza al contrario; el aire se toma por la boca y se expulsa por la nariz. Este consejo es elemental para tener una respiración correcta al nadar, ya que ayuda a que sea más eficiente.

La expulsión del aire por la nariz permite una respiración más controlada, dado que no se suelta todo el oxígeno de golpe. Por lo tanto, este permanece más tiempo en los pulmones y evita esa sensación de ahogo.

Consecuencias de una mala respiración al nadar

No ejecutar una respiración correcta al nadar produce varias consecuencias negativas. Aunque en el proceso de aprendizaje a veces no se perciben, con el tiempo se vuelven un obstáculo para lograr un óptimo rendimiento. Las más comunes son:

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  • Mayor resistencia al avance porque las caderas y los pies tienden a sumergirse más de lo debido.
  • Sensación de fatiga porque incrementa la necesidad de hacer movimientos innecesarios.
  • Falta de oxígeno general en todo el cuerpo, lo que aumenta el cansancio prematuro.
  • Mareos cuando hay una respiración en cada brazada.
  • Sensación de ahogo al aguantar la respiración por mucho tiempo.
  • Agotamiento y tensión muscular por el sobresfuerzo.

¿Te preocupa tener una mala respiración al nadar? Ten en cuenta las recomendaciones dadas para cada caso, pero asúmelas con naturalidad. Realiza tus ejercicios normales de natación, pero centrándote en tener una mejor respiración.

De este modo conseguirás que sea cada vez más espontánea y, además, mejorarás tu rendimiento. Si te quedan dudas o sientes que lo haces mal, pide la supervisión de un entrenador.