Cómo mantener el hígado y los riñones sanos de manera natural

El consumo de alcohol, sumado a una dieta desequilibrada, puede comprometer la salud de tu hígado y tus riñones.

Los riñones y el hígado cumplen funciones vitales en nuestro organismo, ya que se encargan de la filtración, absorción de nutrientes, eliminación de desechos y contribuyen a la digestión.

Tener estos órganos completamente saludables le da a nuestro organismo la capacidad de aprovechar al máximo los nutrientes y beneficios de los alimentos que consumimos.

Una dieta poco saludable con alimentos procesados, grasosos, ricos en sodio y otros compuestos, causa el deterioro de estos órganos y acumulación de toxinas y desechos.

Por suerte, tanto el hígado como los riñones tienen una respuesta rápida y positiva a los tratamientos de limpieza natural.

¿Quieres saber cómo mantener tu hígado y tus riñones sanos?

Limita el consumo de proteínas de alta calidad

El consumo de proteínas es necesario para un correcto funcionamiento de los órganos de nuestro cuerpo, así como para reparar los tejidos dañados.

Sin embargo, cuando la función hepática y renal está comprometida, el consumo excesivo de proteínas de alta calidad podría ejercer presión sobre estos órganos.

Este tipo de proteínas están presentes en alimentos como las carnes, el pollo, el pescado y los huevos.

Los vegetales y cereales cuentan con proteínas de baja calidad, pero ambos tipos de proteínas son necesarios para un correcto funcionamiento del hígado y los riñones.

La dietóloga Rachel Link recomienda en estos casos planear con un nutricionista, pues la deficiencia de proteínas puede causar otros problemas.

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Evita el sobrepeso y obesidad

(Foto: La Extra - Grupo Diario/ Flickr.com)
(Foto: La Extra – Grupo Diario/ Flickr.com)

El peso juega un papel muy importante en la salud del hígado y los riñones, puesto que las personas con sobrepeso y obesidad tienen a ejercer presión sobre estos dos órganos vitales.

Una persona que tenga funciones renales comprometidas debe hacer todo lo posible por lograr y mantener un peso saludable.

El exceso de calorías puede almacenar grasas en el interior del hígado y deteriorar el funcionamiento del mismo. Es muy importante consumir alimentos saludables.

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No consumir sodio en exceso

El sodio o la sal es un minerale esencial. Sin embargo, su consumo excesivo puede causar desequilibrio en los líquidos del cuerpo, afectando a su vez la salud de los riñones.

La sal es una de las principales causas de la retención de líquidos, especialmente en personas con insuficiencias hepáticas y renales.

La retención de líquidos es un problema que debe ser controlado, ya que puede llegar a causar infartos y accidentes cerebrovasculares.

Lo ideal es ingerir sodio naturalmente de los alimentos y no utilizarlo como un ingrediente adicional.

El American Kidney Fundation recomienda también evitar los sutitutos de la sal, pues contienen exceso de potasio que también puede perjudicar a los riñones.

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Cuidado con el consumo excesivo de alcohol

Alcohol

El consumo excesivo de alcohol causa daños graves tanto en el hígado como en los riñones.

El alcohol hace que las células hepáticas se debiliten y se destruyan, causado a su vez un desequilibrio de electrolitos que el cuerpo mantiene para su estabilidad biológica.

Además, también es causante de retención de líquidos, que origina el deterioro del funcionamiento hepático y renal.

Poderoso jugo para limpiar el hígado y los riñones

Además de tener en cuenta los consejos anteriores, es muy bueno limpiar el hígado y los riñones naturalmente con ingredientes que favorecen la eliminación de toxinas y esos desechos.

Aunque hay varios jugos depurativos para una buena limpieza hepática y renal, en esta ocasión te compartimos un jugo muy poderoso con un sabor que te encantará.

Ingredientes

  • 5 zanahorias.
  • 1 manzana.
  • 2  peras.
  • Un puñado de perejil.

¿Cómo prepararlo?

Llevar todos los ingredientes a la licuadora y mezclarlos bien con un poco de agua para facilitar su incorporación.

Una vez esté listo se debe consumir preferiblemente fresco durante tres días seguidos en ayunas y repetirlo cada mes.

Aunque tienes la opción de colarlo después de prepararlo, es ideal dejarlo sin colar para aprovechar mejor todas sus propiedades.