Cómo mejorar la flora intestinal

Francisco Peñalver 20 septiembre, 2013
Para favorecer el estado de nuestra flora intestinal podemos incluir en nuestra dieta alimentos con probióticos, como el kéfir, e incluso podemos optar por vegetales fermentados, como el chucrut

La mayor parte del sistema inmunológico se encuentra en el aparato digestivo, por lo que un intestino sano es necesario para gozar de buena salud. Además muchos problemas de salud derivan por deficiencias de las bacterias saludables que ayudan a la digestión.

Podemos solventar estos desequilibrios tomando alimentos fermentados que proporcionan gran número de estas bacterias, o consumiendo complementos probióticos para restituir o fortalecer estos valiosos colaboradores digestivos en la flora intestinal.

Mejorar la flora intestinal

Son varios los factores que ayudan a aumentar el número de estos microorganismos tan necesarios para una óptima nutrición. Ya desde la gestación se puede favorecer que el niño salga con un sistema inmunológico bien fortalecido si la madre cuida el suyo, tomando alimentos o complementos con probióticos. También la leche materna ayuda en este aspecto más que cualquier otra cosa al pequeño.

Consumir yogur fermentado o kefir casero elaborado con leche orgánica de vaca o cabra que no haya sido pasteurizada, ayudará a restablecer la flora intestinal que podemos tomar desde los primeros meses de vida hasta la vejez. Consumir vegetales fermentados ayuda igualmente para los que no toleran los lácteos.

También podemos conseguir los probióticos en cualquier farmacia para tomarlos directamente, pero hay que tener en cuenta que los alimentos fermentados también nos ayudan a eliminar muchas toxinas acumuladas, entre ellas los metales pesados.

 

Beneficios de los probióticos

Estas bacterias saludables además de ayudarnos en la digestión también entrenan a las defensas a distinguir entre intrusos patógenos (enemigos) y antígenos (amigos). Esta es una de las causas principales de las alergias, cuando el sistema inmunitario reacciona exageradamente ante algo que no debería afectarle lo más mínimo.

Además de mejorar las defensas de la mucosa gástrica, también colabora en los tratamientos de inflamación intestinal, estreñimiento, diarrea, ulceras, infección vaginal, cáncer de colon, artritis reumatoide, eczemas, cirrosis, encefalopatía hepática, depresión, ansiedad y estrés.

Recientes investigaciones científicas han visto que el consumo de probióticos además de los beneficios anteriormente expuestos también trae importantes mejoras a problemas de salud como psoriasis, colitis ulcerosa, síndrome de fatiga y periodontitis crónica.

El segundo cerebro

cristian cerebro

Dicen que el intestino es como un segundo cerebro que incluso se origina de la mima clase de tejido. Están bastante sincronizados y trabajan recíprocamente, de ahí que la salud intestinal se ha observado que influye sobre la salud mental y viceversa, como se evidencia en trastornos neurológicos con reflejo en disfunciones gastrointestinales.

En conclusión podemos decir que si mejoramos la flora intestinal aumentando el número de bacterias benéficas notaremos que los problemas digestivos se disipan, el cuerpo consigue más nutrientes de nuestra dieta habitual y además el sistema inmunitario se siente más fuerte para afrontar los contratiempos.

Imágenes por cortesía de Niaid y Cristian

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