¿Cómo mejorar la mala circulación de las piernas?

Las varices se presentan por causas genéticas y hormonales e impiden una buena circulación de la sangre. Para prevenirlas, los ejercicios cardiovasculares son los más recomendables.

Aunque el diagnóstico no sea un trastorno circulatorio grave, no hay que dejar de lado todos aquellos buenos hábitos que pueden suponer un gran beneficio no solo para la circulación, sino para la salud de todo el organismo.

A continuación, te presentamos cuáles son algunas de las medidas, sencillas pero eficaces, que puedes llevar a cabo, por tu cuenta, para combatir la mala circulación de las piernas.

1. Evitar el calor

El calor dilata las venas y esto, en pocas palabras, hace que la circulación sea mucho más lenta. Por ello, es necesario evitar todas aquellas fuentes de calor, tales como: saunas, depilación con cera caliente, mantas eléctricas, braseros y también, tomar sol durante periodos prolongados. Por supuesto, hay que evitar también tomar duchas o baños calientes a diario.

Las compresas de hielo sirven para aliviar el dolor de los moratones.

2. Hidratarse completamente

Cuando se hace referencia a la necesidad de una buena hidratación, lo primero en lo que se piensa es en la ingesta de agua diaria. Y si bien esta es muy importante, también es recomendable hidratar al cuerpo, desde el exterior. La finalidad de ello es mantener la elasticidad de la piel y activar la circulación sanguínea.

De allí, parte de la importancia de utilizar cremas y lociones hidratantes para la piel. Para favorecer aún más su acción, se pueden colocar en el refrigerador, para mantenerlas frescas hasta el momento de su aplicación.

En caso de que no se acostumbre a tomar demasiada agua, no se tenga gusto por el agua o bien, cueste recordar que hay que beber varias veces al día, se puede recurrir a las infusiones. Por lo general, este tipo de bebidas ayudan a crear el hábito de una buena hidratación. Algunas de las más recomendables son:

Para conseguir una buena hidratación también será necesario evitar la ingesta de bebidas carbonatadas así como cafeína y teína, ya que dificultarán la micción. Asimismo, es muy importante consultar con el médico antes de recurrir a las infusiones naturales; sobre todo, en caso de que exista alguna deficiencia renal o algún otro padecimiento.

Hay que tener cuidado con caer en los extremos, puesto que la ingesta excesiva de líquidos puede llegar promover la deshidratación. Aún si se trata de agua o infusiones, la moderación es fundamental.

3. Presoterapia

La presoterapia está clasificada como una técnica de masoterapia, es decir, con fines terapéuticos, y se inspira en el drenaje linfático. Consiste en aplicar presión positiva a ciertos tejidos para mejorar la circulación. Se puede realizar con diversos tipos de vendajes, mangas compresivas, botas de elastocompresión o bien, mediante presoterapia neumática.

Cabe destacar que la presoterapia viene a ser una medida complementaria a los masajes caseros y especializados. Y, evidentemente, por sí sola, no cura la mala circulación.

4. Ejercicios aeróbicos

Los ejercicios aeróbicos, también conocidos como ‘ejercicios cardiovasculares’, ayudan a activar el flujo sanguíneo y, por ende, promueven la buena oxigenación de todas las células del cuerpo. Entre los muchos beneficios que trae una rutina de ejercicios, se encuentra la despedida a la mala circulación de las piernas.

Hay diversas rutinas de ejercicios aeróbicos que puedes probar. Recuerda que, antes de llevarla a cabo, es necesario calentar el cuerpo con algunos estiramientos o bien, una caminata de 20-30 minutos a velocidad intermedia.

Si eres de los que se aburre fácilmente, puedes intercambiar varias rutinas de ejercicios con sesiones de natación, jogging u otros deportes. Lo importante es mantenerse activo de forma regular.

Asimismo, hay que tener en cuenta que, una vez se elija una rutina de ejercicios, se debe mantener el hábito de realizar actividad física a diario. Y es que ejercitarse de forma una vez, en momentos puntuales y demasiado espacios, no ayudará, en absoluto, a aliviar el malestar ni a gozar de un buen estado de salud.

Adiós a la mala circulación de las piernas

Una nutrición balanceada, en conjunto con las medidas anteriormente mencionadas y un control médico apropiado, conseguirán combatir la mala circulación de las piernas eficazmente y brindar bienestar. Ahora bien, es fundamental que todos los hábitos de vida se lleven a cabo de forma consecuente para lograrlo.

Por otra parte, no hay que olvidar que, en caso de que el médico haya pautado algún tipo de tratamiento farmacológico, es necesario seguir sus indicaciones y, ante la duda, consultar con el profesional antes de tomar alguna decisión.