¿Cómo mejorar la mala circulación de las piernas?

María Enriquez 24 octubre, 2013
Las varices se presentan por causas genéticas y hormonales e impiden una buena circulación de la sangre. Para prevenirlas, los ejercicios cardiovasculares son los más recomendables.

Aunque el diagnóstico no sea un trastorno circulatorio grave, no hay que dejar de lado todos aquellos buenos hábitos que pueden suponer un gran beneficio no solo para la circulación, sino para la salud de todo el organismo.

A continuación, te presentamos cuáles son algunas de las medidas, sencillas pero eficaces, que puedes llevar a cabo, por tu cuenta, para combatir la mala circulación de las piernas.

1. Evitar el calor

El calor dilata las venas y esto, en pocas palabras, hace que la circulación sea mucho más lenta. Por ello, es necesario evitar todas aquellas fuentes de calor, tales como: saunas, depilación con cera caliente, mantas eléctricas, braseros y también, tomar sol durante periodos prolongados. Por supuesto, hay que evitar también tomar duchas o baños calientes a diario.

Las compresas de hielo sirven para aliviar el dolor de los moratones.

2. Hidratarse completamente

Cuando se hace referencia a la necesidad de una buena hidratación, lo primero en lo que se piensa es en la ingesta de agua diaria. Y si bien esta es muy importante, también es recomendable hidratar al cuerpo, desde el exterior. La finalidad de ello es mantener la elasticidad de la piel y activar la circulación sanguínea.

De allí, parte de la importancia de utilizar cremas y lociones hidratantes para la piel. Para favorecer aún más su acción, se pueden colocar en el refrigerador, para mantenerlas frescas hasta el momento de su aplicación.

3. Presoterapia

La presoterapia está clasificada como una técnica de masoterapia, es decir, con fines terapéuticos, y se inspira en el drenaje linfático. Consiste en aplicar presión positiva a ciertos tejidos para mejorar la circulación. Se puede realizar con diversos tipos de vendajes, mangas compresivas, botas de elastocompresión o bien, mediante presoterapia neumática.

Cabe destacar que la presoterapia viene a ser una medida complementaria a los masajes caseros y especializados. Y, evidentemente, por sí sola, no cura la mala circulación.

4. Ejercicios aeróbicos

Los ejercicios aeróbicos, también conocidos como ‘ejercicios cardiovasculares’, ayudan a activar el flujo sanguíneo y, por ende, promueven la buena oxigenación de todas las células del cuerpo. Entre los muchos beneficios que trae una rutina de ejercicios, se encuentra la despedida a la mala circulación de las piernas.

Hay diversas rutinas de ejercicios aeróbicos que puedes probar. Si eres de los que se aburre fácilmente, puedes intercambiar varias rutinas con sesiones de natación, jogging, o bien, caminatas de 30 minutos.

Adiós a la mala circulación de las piernas

Una nutrición balanceada, en conjunto con las medidas anteriormente mencionadas y un control médico apropiado, conseguirán combatir la mala circulación de las piernas eficazmente y brindar bienestar. Ahora bien, es fundamental ser consecuentes con nuestros hábitos para lograrlo.

Por otra parte, no hay que olvidar que, en caso de que el médico haya pautado algún tipo de tratamiento farmacológico, es

Dieta, ejercicios, medidas complementarias. control médico.

 

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