Cómo motivarse a hacer ejercicio

Francisco María García 15 diciembre, 2017
Si ya conoces los beneficios de un buen hábito, ¿por qué no darte la oportunidad de ponerte manos a la obra?

Dado que existen cada vez más comodidades que propician un estilo de vida sedentario, desde muebles confortables hasta dispositivos electrónicos, cada vez resulta más difícil motivarse a hacer ejercicio.

El impacto de un estilo de vida sedentario puede manifestarse de múltiples formas y todas ellas resultan evidentes en mayor o menor medida. En vista de ello, se ha procurado fomentar los buenos hábitos y, en especial, el hacer ejercicio. Esto requiere un esfuerzo, salir de la zona de la propia confort y de una buena motivación para lograr un estilo de vida saludable.

No se puede negar el hecho de que comenzar un hábito nuevo o retomarlo puede ser difícil. Muchas veces somos conscientes de que estos aportan beneficios a corto, mediano y largo plazo, pero aún así, cuesta ponerse manos a la obra. 

Las personas están acostumbradas a realizar un esfuerzo mínimo a diario, por lo que todo aquello que implique aumentar el esfuerzo, no suena placentero. No obstante, esto se trata de un prejuicio; o, en otras palabras, una distorsión de la realidad. Esto es normal, ya que el ser humano se orienta hacia la búsqueda de placer y comodidad.

Cómo motivarse a hacer ejercicio

Más acciones, menos excusas

Consecuencias del sedentarismo

Es común escuchar expresiones como “no me da el tiempo” o “no sé de dónde sacar ganas”. También es común que se opte por se opte por dar excusas como: ”eso es muy difícil”, ”no lo voy a lograr”, ”tengo muchas responsabilidades”, ”prefiero descansar”, entre otras.

Una vida sedentaria no aporta beneficios para la salud. Y esto es así porque el sedentarismo suele ser dañino para la salud. Motivarse a hacer ejercicio es difícil, pero no imposible. Si se siguen estos consejos, se puede lograr poner en marcha el cuerpo y ponerlo en acción.

No hay que pensarlo tanto

Todos conocemos, hoy por hoy, tanto la importancia como los beneficios que tiene una buena rutina de ejercicios. No hay nada que pensar, si se dedica mucho tiempo a preocuparse en cómo, cuándo, dónde, con qué ropa hacer ejercicios, llegan las excusas. Lo mejor es atreverse a dar el primer paso, comenzar y después de adquirir el hábito, nos preocuparemos por realizar los ajustes que sean más convenientes.

Te recomendamos leer: Rutina de ejercicios para fortalecer cervicales

Paso a paso

Para motivarse a hacer ejercicios no hace falta crearnos expectativas falsas. Si bien debemos dar el primer paso sin poner reparos, la rutina debe desarrollarse de forma progresiva, para así poder acostumbrar al cuerpo a la actividad y desarrollar resistencia de una forma adecuada. De lo contrario, podríamos forzar el cuerpo y maltratarlo.

En otras palabras, los ejercicios deben ser progresivos. No hay que exigirse demasiado al empezar, se avanza poco a poco. Quien se exige al máximo, al día siguiente estará muy dolorido y –obviamente- no querrá volver a salir. Así que se recomienda ir con cautela, incrementando el tiempo y la intensidad de modo gradual.

Reconocer el progreso, por pequeño que sea

Analiza los progresos

No importa qué el cansancio y el agotamiento sean grandes tras la primera sesión. Al día siguiente se estará mucho mejor. Cada paso nos acerca más a nuestra meta. Bien sea gozar de buena salud o simplemente mejorar nuestra apariencia personal. Para que todo el cuerpo se pondrá más sano, y por fuera porque la ropa irá quedando mejor y eso elevará el autoestima.

Pensar en los seres queridos

Ejercitarse diariamente puede ser incluso un gesto de aprecio o cariño para aquellas personas que nos animan a diario y nos desean lo mejor. Asimismo, ejercitarse también puede suponer un modelo a seguir para otros que aún no han dado el paso.

Por ejemplo, si se tienen hijos, estos se sentirán orgullosos de tener un padre o madre que se preocupa por su salud. Más importante aún es que ellos también adquirirán el hábito; lo mismo pasa con la pareja.

Buscar un lugar cómodo

Para motivarse a hacer ejercicios, se debe tener un espacio apropiado, en el cual nos sintamos a gusto y dispuestos para desarrollar nuestras actividades físicas. Un lugar que quede preferiblemente cerca del hogar; ya que, cuando se deben recorrer distancias muy largas, esto puede hacernos perder el interés.

Elegir un buen horario

Los mejores ejercicios integrales con pesas

Elegir un buen horario es fundamental. En la medida de lo posible, se debe evitar la hora más fría del día así como también la más calurosa.

Buscar un gimnasio

Una buena forma de motivarse a hacer ejercicio es pagar por los servicios de un gimnasio. Cuando se paga, se busca sacarle provecho a la inversión. Es una motivación más que suele movilizar; nadie quiere regalar su dinero.

Visualizar cosas agradables

Hay que pensar en todas esas cosas que no se pueden realizar hoy y las que se podrá realizar mañana. Viajes, paseos, excursiones. Visualizarse con unos kilos menos o con piernas definidas, ayuda a que nos pongamos en acción para conseguirlo.

Ver también: Cuatro cosas que las personas con éxito hacen en las primeras horas del día

Ponerle música y ritmo

bailar-en-casa

No todos los ejercicios tienen que ser monótonos, bailar es un excelente ejercicio, es divertido y se puede hacer en grupo. Además, desarrolla el ritmo y la coordinación de una manera asombrosa.

Ejercitarse en grupo

Para motivarse a hacer ejercicio, muchas personas necesitan contar con la compañía de otras. Entre todos se buscan y se dan ánimos, pues hay una empatía natural gracias a que existe una meta en común. Se crea una comunidad basada en el afecto que evita que decaiga el entusiasmo.

Conseguir motivarse para hacer ejercicio depende de muchos factores. Cada persona encuentra sus propias motivaciones. Hay que saber mirar dentro de uno mismo y elegir esos elementos que despiertan el entusiasmo y el deseo de comenzar y, lo más importante, mantenerse en actividad.

Te puede gustar