¿Cómo preparar una pizza de ensalada?

Para que la pizza de ensalada no pierda su frescor es fundamental que añadamos los vegetales al sacar la pizza del horno. De lo contrario, el resultado no será el mismo.

Actualmente, la pizza de ensalada es una de las variantes más llamativas de esta comida. En un principio, se ideó como una alternativa saludable, para incentivar a las personas a comer de una manera equilibrada y, sobre todo, para no ver de manera incompatible los vegetales, verduras y hortalizas y las comidas rápidas.

Las siguientes recetas incluyen algunos de los exponentes más populares dentro de la idea de pizza de ensaladas. Como podremos comprobar en breve, algunas incluyen una ensalada en particular en la cobertura, mientras que otras incorporan vegetales tanto en la masa como en la salsa. Ahora bien, la gran ventaja de estas versiones de la pizza, es que nos ayudan a aprovechar los vegetales de diversas formas, de una manera muy agradable.

Pizza de ensalada clásica

Ingredientes para la masa

  • Aceite de oliva
  • Varios tomates cherry
  • 1 taza de agua (250 ml)
  • 1 cebolla mediana (40 g)
  • 2 ½ tazas de harina (300 g)
  • 1 bote de tomate frito (300 g)
  • 2 cucharadas de levadura (30 g)
  • 1 cogollo de lechuga pequeño
  • Condimentos: sal, pimienta negra, orégano
  • Al gusto: aceitunas negras sin hueso, anchoas

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Preparación

  1. En primer lugar, procedemos a tamizar la harina. A continuación, la colocamos en un bol y le añadimos las dos cucharadas de levadura.
  2. Hacemos un espacio en el centro y vertemos un chorrito de aceite de oliva. Agregamos un poco de agua (a temperatura ambiente) y procedemos a mezclar con ayuda de una batidora de mano. Debemos conseguir que se forme una masa lo suficientemente consistente.
  3. Dejamos la masa reposar a temperatura ambiente durante 40 minutos. Para ello, deberemos colocarla en un recipiente con tapa.
  4. Precalentamos el horno a 200 ºC.
  5. Tomamos una pizca de harina y nos espolvoreamos las manos para proceder a amasar la masa. Debemos realizar este procedimiento hasta conseguir cierta flexibilidad. También podemos ayudarnos con un rodillo.
  6. Engrasamos una bandeja ligeramente con un poco de aceite de oliva y colocamos allí la masa de la pizza. A continuación, la llevamos al horno durante 10 o 15 minutos aproximadamente.
  7. Pelamos y cortamos la cebolla en aros. Reservamos.
  8. Una vez transcurridos los 15 minutos y cuando la masa esté bien dorada por ambos lados, procedemos a esparcir la salsa de tomate con ayuda de una cuchara.
  9. Espolvoreamos un toque de pimienta negra, sal y orégano fresco por toda la superficie. Luego, colocamos los aros de cebolla, las aceitunas y las anchoas.
  10. Llevamos la pizza al horno por otros 7 o 10 minutos, aproximadamente.
  11. Una vez lista, extraemos del horno la pizza y dejamos que se enfríe un poco a temperatura ambiente durante un par de minutos.
  12. Mientras tanto, picamos los tomates cherry por la mitad y las hojas de lechuga en trozos medianos.
  13. Colocamos los tomates cherry y la lechuga sobre la pizza ¡y listo!

 

Pizza de ensalada de rúcula

Ingredientes

  • Aceite de oliva
  • 1 taza de agua (250 ml)
  • 2 ½ tazas de harina (300 g)
  • 1 bote de tomate frito (300 g)
  • 2 cucharadas de levadura (30 g)
  • 5 tazas de queso mozzarella (unos 500 g)
  • 1 taza de queso parmesano rallado (100 g)
  • 1 bandeja de jamón curado o prosciutto (unos 150 g)
  • Condimentos: sal, pimienta negra, perejil fresco
  • Hojas de rúcula (cantidad suficiente para cubrir la pizza)
  • Opcional: ajo fresco, hojas de espinacas

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Preparación

  1. Al igual que en la receta anterior, debemos preparar la masa de la pizza primero y dejarla reposar, al menos, media hora antes de comenzar a amasarla.
  2. Una vez haya transcurrido la media hora, amasamos y damos forma a la base para la pizza.
  3. Precalentamos el horno a 200 ºC.
  4. Engrasamos una bandeja para horno con un poco de aceite de oliva y colocamos allí la masa. A continuación la llevamos al horno durante 12 minutos para que se dore por ambas caras.
  5. Mientras tanto, en un bol, vertemos la salsa de tomate y procedemos a condimentarla. Una vez lista, se la añadimos a la masa, y le añadimos el queso por encima.
  6. Cortamos el jamón en tiras finas y reservamos.
  7. Llevamos la pizza al horno otros 10 minutos para que se derrita el queso y se asienten el resto de los ingredientes.
  8. Pasado el tiempo indicado, extraemos la pizza y la dejamos reposar un par de minutos a temperatura ambiente antes de agregarle las hojas de rúcula y el jamón.

Como hemos podido observar, al añadir una capa de ensalada a las pizzas, se evita añadir queso, con lo cual, se reduce el aporte calórico. No obstante, esto no quiere decir que no se pueda añadir cierta cantidad de queso, sino que hay que prestar atención en el tipo y en la cantidad. Al fin y al cabo, un queso grasoso no será la mejor opción por muchos vegetales que añadamos a nuestra pizza de ensalada.