¿Cómo prevenir la artrosis cervical?

26 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Carlos Fabián Avila
Dado que pasamos gran parte del día en la cama, es fundamental que nuestro colchón y almohada sean los adecuados para favorecer una buena postura corporal y evitar dolores.

Según las investigaciones, la artrosis cervical tiene una prevalencia del 22% en los mayores de 25 años y en 8 de cada 10 personas mayores de 55 años. Esta dolencia se produce cuando los cartílagos de las articulaciones de la columna vertebral se desgastan provocando, así, lesiones y una degeneración que afecta a nuestra calidad de vida.

El motivo por el que la artrosis cervical aparece es debido a que los cartílagos van desgastándose, normalmente debido a la edad, provocando que los huesos empiecen a rozarse sin protección alguna entre ellos. Las investigaciones sostienen que su manifestación clínica más común es el dolor, ya que las deformaciones que se producen dan lugar a dolores severos e inflamación en la zona afectada.

En este artículo descubriremos cómo podemos prevenir la artrosis cervical y a qué síntomas debemos prestarles atención para detectar con tiempo este problema.

Los síntomas de la artrosis cervical

La artrosis cervical, también conocida como cervicoartrosis, presenta una serie de señales de alerta a las que debemos prestarles especial atención. Se trata de una patología que presenta como síntomas principales:

  • Dolor en el cuello: ante cualquier movimiento notamos un ligero dolor que podemos confundir con una mala postura, ya que puede estar acompañado de rigidez o tensión. Este dolor puede aparecer y desaparecer a lo largo de los días, y puede generar dolor de cabeza.
  • Pérdida del arco de movimiento habitual:
  • Crujidos
  • Alteraciones musculares
  • Inestabilidad articular
  • Deformación articular
Artrosis cervical

Acudir al médico cuando algunos de los síntomas que señalaremos a continuación se manifiestan, por muy sutiles que sean, nos permitirá saber qué nos está sucediendo y ponerle solución.

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En algunos casos, la artrosis cervical no presenta síntomas, por lo que actuar a tiempo es bastante difícil. Por eso, ante cualquier pequeño dolor que notemos en esta zona debemos ponerlo en conocimiento de un profesional.

Diagnóstico de la cervicoartrosis

Para realizar un diagnóstico de la cervicoartrosis, el médico tendrá en cuenta todos los síntomas que le cuenta el paciente y realizará una exploración para comprobar si hay inflamación, debilidad en las extremidades o pérdida de movilidad.

Normalmente, el médico solicitará una radiografía que le permita ver si es artrosis cervical lo que está sufriendo el paciente. Esta prueba le ayudará a ver si, efectivamente, hay un desgaste de los cartílagos en esta zona.

Radiografía artrosis cervical

En el momento en el que el médico nos confirme que sufrimos artrosis cervical nos hará algunas recomendaciones e, incluso, puede que nos recete algunos medicamentos para lidiar con los síntomas.

Es muy importante que las tengamos en cuenta ya que nos permitirán sentirnos mucho mejor y lidiar con la cervicoartrosis de una manera eficaz.

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¿Se puede prevenir la artrosis cervical?

Al igual que muchas otras enfermedades, la cervicoartrosis se puede prevenir, aunque para ello es necesario que cambiemos algunos aspectos y hábitos de vida. Algunos aspectos a los que debemos prestar atención son los siguientes:

  • Evitar cargar peso solo con un brazo: el hecho de sostener grandes pesos con tan solo uno de nuestros brazos afectará a la estabilidad de nuestro cuello, además de generar tensión. Esto puede derivar en rigidez y tortícolis. Con el tiempo, puede desencadenar una artrosis cervical.
  • No dormir con una almohada muy elevada: existen almohadas demasiado elevadas que, en lugar de permitirnos descansar las cervicales, provocan mucha tensión. También, tenemos que prestar atención al colchón, ya que debe permitirnos una buena postura del cuerpo.
  • Tener cuidado con el ejercicio físico: el ejercicio demasiado brusco y que requiere movimientos rápidos pueden poner en riesgo la salud de nuestra columna y cervicales. Sin embargo, los ejercicios aeróbicos y de estiramiento son muy beneficiosos. En cualquier caso, lo mejor es asesorarse con un entrenador profesional para evitar posturas o movimientos inapropiados.
  • Cuidar la alimentación: una adecuada nutrición es determinante para prevenir el desarrollo de la artrosis cervical. Es fundamental asegurar el consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, proteína y antioxidantes.

Tener esto en cuenta nos puede ayudar a prevenir la artrosis cervical. Por eso, es muy importante que prestemos atención a esta serie de hábitos que llevamos a cabo sin darnos cuenta y que pueden derivar en una cervicoartrosis en un futuro.

Estos y muchos otros consejos nos los puede decir un médico al que acudamos porque sufrimos bastante dolor en el cuello u hormigueo en nuestras extremidades.

Siempre será mejor prevenir la artrosis cervical que combatirla una vez aparezca. Esperamos que todos los consejos mencionados te sean de gran ayuda y que acudas al médico si has notado alguno de los síntomas mencionados. Es mejor asegurarse de que no es nada grave que esperar a que la situación empeore.

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