Cómo prevenir la demencia evitando 5 hábitos dañinos

Evitar hábitos perjudiciales, entrenar con frecuencia tu mente y realizar actividades que te ayuden a oxigenar tu cerebro será fundamental para poder prevenir la demencia.

Las enfermedades degenerativas del cerebro son comunes en personas mayores de 60 años. Sin embargo, prevenir la demencia es posible si dejamos de lado algunos hábitos dañinos que contribuirán a la pérdida de neuronas en nuestro cerebro.

La prevención es muy importante. Muchas enfermedades pueden prevenirse, salvo aquellas de carácter genético o congénito. Aunque a veces a algunos tipos de demencia, como la frontotemporal, se le atribuyen causas genéticas, las probabilidades de padecer enfermedades neurodegenerativas se reducen si se toman ciertas previsiones.

Sin saberlo o sin darle demasiada importancia, a veces adoptamos hábitos dañinos para nuestro organismo y solo notamos las consecuencias a largo plazo. La demencia es una de ellas, así que toma nota de los siguientes hábitos en los que debes evitar caer.

1. Dormir poco

La falta de sueño acelera la pérdida de células cerebrales. No dormir lo suficiente hace que el cerebro se sienta cansado. De esta forma, al realizar cualquier tipo de actividad se esfuerza más de lo normal para mantenerse alerta. A largo plazo esto podría ocasionar demencia.

Si realizas alguna actividad que requiera concentración o requiera pensar después de haber dormido poco, se te hará más difícil terminarla con éxito. Notarás que tus habilidades cognitivas se han reducido porque tu cerebro no estará preparado para un esfuerzo semejante.

Dale 7 u 8 horas de sueño para recuperarse. Podrás prevenir la demencia si le das a tu cerebro el descanso que necesita.

2. No desayunar

La comida más importante del día es el desayuno. Después de estar 8 horas o un poco menos sin ingerir ningún alimento, tu cuerpo necesitará energía para empezar un nuevo día. El desayuno es la gasolina que tu cuerpo necesita para ponerse en marcha y activo nuevamente, ¡no te lo saltes!

Al desayunar le damos a nuestro cuerpo las vitaminas, minerales y nutrientes necesarios para realizar sus funciones. Si existe un déficit nutricional el cuerpo tendrá una sobrecarga de trabajo que provocará la muerte de algunas neuronas.

3. Tener una vida sedentaria

El peor enemigo de la salud es el sedentarismo. Este no solo contribuye al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y sobrepeso: también dificulta la oxigenación del cerebro y su correcto funcionamiento.

Si tienes una vida sedentaria te sentirás más débil y pesado. Por ende, el cerebro tendrá que esforzarse más para cumplir algunas tareas, aunque sean sencillas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de actividad física es una de las principales causas de mortalidad en el mundo. Las personas sedentarias tienen un riesgo de mortalidad entre 20 % y 30 % mayor a las personas que son suficientemente activas.

Realiza al menos 30 minutos diarios de actividad física para mejorar tu salud. No es necesario que corras kilómetros o hagas ejercicios exigentes para aumentar tu bienestar. Caminar a paso moderado o rápido será suficiente para mantenerte activo y ayudar a tu cuerpo a prevenir la demencia.

4. Consumir tabaco, alcohol y otras sustancias nocivas para la salud

El cigarrillo afecta en gran medida la salud; aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón y degenera las células del cerebro. Fumar podría matar poco a poco tus neuronas y esto contribuirá a largo plazo a la aparición de la demencia.

Consumir bebidas alcohólicas en exceso también es contraproducente para la salud. El etanol reduce las habilidades cognitivas, no solo en el momento en el que se ingiere, sino también a largo plazo.

Las drogas o sustancias ilícitas también afectan en gran medida al sistema nervioso central. Se recomienda evitar el consumo de cualquiera de estas sustancias para gozar de buena salud mental.

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5. No ejercitar el cerebro

Así como debes ejercitarte para mantener tu cuerpo en forma, debes ejercitar también tu mente, pues también se oxida. Para prevenir la demencia acostumbra a tu cerebro a realizar actividades que promuevan el desarrollo cognitivo.

Leer para prevenir la demencia

Lee diariamente, puede ser un libro, periódico o revistas. Realiza actividades que exploten tu creatividad como escribir, pintar o construir cosas para aprovechar al máximo tus habilidades cognitivas. Hacer cálculos matemáticos, resolver sudokus, crucigramas y rompecabezas también ayudará a activar los hemisferios cerebrales.

No te olvides de tu cerebro, ya que necesita estar activo y desarrollándose constantemente para no ser atacado por la demencia. ¡Evita también el sedentarismo mental!

Las enfermedades neurodegenerativas son una bomba de relojería y debemos prevenirlas. Aunque tal vez no lo notes ahora, los malos hábitos podrían estar abriendo una puerta a la demencia y tu mente te pasará factura a largo plazo.

Atrae a tu vida lo positivo, todo lo que sume, y deja de lado a las cosas perjudiciales para tu cuerpo y mente.