Cómo prevenir y tratar la hernia discal

Carolina Betancourth 30 agosto, 2014

Una hernia discal es un padecimiento muy doloroso que en ocasiones se puede confundir con un lumbago. Ocurre  cuando uno o más discos de los que hacen parte de nuestra columna vertebral, sufren una lesión desplazándose hacia la raíz nerviosa, provocando una presión en los nervios  alrededor de la espina dorsal, causando así dolor y otros problemas de salud.

Según diferentes investigaciones, las hernias discales suelen aparecer con mayor frecuencia en los hombres de mediana y tercera edad, generalmente como consecuencia de una actividad extenuante.

¿Cuáles son los síntomas de la hernia discal?

Por lo general la hernia discal produce un dolor en la  parte baja de la espalda, pero este no es el único síntoma y el dolor se puede extender a otras áreas del cuerpo. Algunos de los síntomas de la hernia discal son:

  • Dolor cervical, especialmente en la parte posterior o lateral.
  • Dolor profundo, cerca o sobre las paletillas del lado afectado del hombro.
  • Dolor irradiado al hombro, parte superior del brazo, antebrazo y en ocasiones a la mano, los dedos o el tórax.
  • Empeoramiento del dolor al toser, al hacer esfuerzos o reír.
  • Incremento del dolor al doblar el cuello o girar la cabeza hacia un lado.
  • Espasmo de los músculos cervicales.
  • Debilidad de los músculos del brazo.

¿Cómo prevenir las hernias discales?

Tips espalda

Prevenir las hernias discales es posible si se lleva un estilo de vida saludable y cuidados especiales tanto en el trabajo como en el hogar.

Evitar esfuerzos excesivos

Tener mucho cuidado tanto en el trabajo como en los juegos, para no hacer esfuerzos excesivos levantando objetos o haciendo cualquier tipo de fuerzas.

Controlar la obesidad

El sobrepeso añade esfuerzos en la parte baja de tu espalda y debilita los músculos. Es importante equilibrar el peso a través de la alimentación y el ejercicio. Si estás embarazada debes procurar no subir de peso excesivamente.

Realiza ejercicios

Busca una rutina de ejercicios y estiramientos que fortalezcan los músculos de tu abdomen y espalda. Estos ejercicios son ideales para mantener una postura adecuada y prevenir las hernias discales.

Evitar el cigarrillo

Los cigarrillos están compuestos por una gran cantidad de químicos que disminuyen la habilidad de tu cuerpo para absorber los nutrientes.  A falta de los nutrientes, los discos se vuelven frágiles y más propensos a las hernias.

Mantener una dieta saludable

La dieta juega un papel muy importante en la absorción de nutrientes que fortalecen los discos y previenen las hernias. Debemos incluir alimentos ricos en fibra, vitaminas y minerales, como por ejemplo los cereales, frutas y verduras. Además debemos empezar el buen hábito de beber agua.

¿Cómo tratar las hernias discales?

Herniated disc with pressure on spinal cord close-up

Los hábitos de vida y la medicina natural nos ofrecen algunas alternativas que nos pueden ayudar a tratar las hernias discales y reducir los síntomas que produce.

Cambiar el estilo de vida

  • Las personas que sufren de hernias discales deben hacer fisioterapia para tratar este problema. Los profesionales le indicarán cuál es la postura correcta que debe tomar, cuál es la forma de levantar objetos adecuadamente, caminar, vestirse y desempeñar otras actividades.
  • Cuando se esté por largos periodos sentados, lo recomendado es utilizar un soporte lumbar.
  • Dormir con una almohada bajo las rodillas si duermes de espaldas, entre las rodillas si duermes de costado, y bajo el vientre si duermes boca abajo.
  • A medida que se vaya reduciendo el problema, puedes retomar tus actividades normales, pero lentamente.
  • Cuando comience el dolor, evita levantar cosas pesadas o torcer la espalda durante al menos 6 semanas.
  • Suspenda el ejercicio y sólo retómelo 2 o 3 semanas después del dolor. En este punto, sólo es recomendado hacer los que recomiende el fisioterapeuta.

Emplasto de arcilla y repollo

Este tratamiento ayudará a reducir el dolor, bajando al mismo tiempo la inflamación.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de vinagre de manzana
  • ½ kg de polvo de arcilla
  • 1 litro de agua mineral
  • 3 hojas de repollo

¿Cómo hacerlo?

En un bol debes mezclar la arcilla con agua hasta obtener una pasta, posteriormente le añades el vinagre y lo dejas reposar.

Cubre la zona dolorida con una capa de la mezcla anterior, tápala con hojas de repollo y sujétala utilizando un paño. Lo recomendado es hacerlo en horas de la noche, ya que se debe dejar allí durante 12 horas.

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