¿Cómo proteger a los niños del sol del verano?

13 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Mario Benedetti Arzuza
Los días de verano son muy importantes para los más pequeños de la casa porque son sinónimo de vacaciones. Dado que las temperaturas pueden ser muy altas, es fundamental tomar las previsiones necesarias como las que mostramos a continuación.
 

La época del verano es la más esperada por los pequeños de la casa. Son los días ideales, de sol y buen tiempo, para ir a la playa, visitar los parques y jugar en el jardín. Sin embargo, al tratarse de la estación de más calor, se pueden correr ciertos riesgos si no se toman las medidas pertinentes.

Ahora bien, los padres son los encargados de proteger a los niños del sol del verano y, poco a poco, según su edad, enseñarles a hacerlo por sí mismos. Por supuesto, aunque aprendan a cuidarse, siempre será necesaria la supervisión. A continuación, mostramos algunas recomendaciones para esto. ¡Toma nota!

Recomendaciones para proteger a los niños del sol del verano

Niños jugando en el parque.

Utilizar protector solar

Una hora antes de iniciar los juegos en el jardín, en la piscina o salir de compras, es importante tener al alcance los productos necesarios para proteger al pequeño. Para esto, se recomienda colocar protector solar, tanto en la cara como en el cuerpo, sobre todo en las zonas que van a estar más expuestas. El protector debe ser de un factor bastante alto y debe retocarse varias veces, sobre todo, si hay contacto con el agua o el niño ha sudado demasiado.

 

Por otra parte, siempre es recomendable evitar las horas de mayor radiación solar, ya que es cuando los rayos solares son más intensos y pueden causar quemaduras más graves, incluso usando protección. Lo mejor es evitar exponerse al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde.

Descubre: Mitos y curiosidades sobre el protector solar

Vestimenta adecuada

Es conveniente vestir a los niños con prendas frescas y ligeras, preferiblemente de algodón, ya que este tipo de tejido permite la transpiración de la piel y ayuda a mantener al niño a buena temperatura. Por el contrario, las telas sintéticas son las menos recomendadas porque dificultan la transpiración en gran medida y, además, acumulan el calor.

Por su parte, los gorros y las prendas que cubren grandes extensiones del cuerpo, como las franelas manga larga, y el uso de protector solar en las zonas que quedan expuestas, pueden evitar que los niños sufran de insolación.

Hidratación y alimentación saludable

La hidratación es imprescindible todos los días para proteger a los niños del sol del verano. Aunque el pequeño puede no manifestar el deseo de beber agua, se le deben suministrar pequeñas cantidades cada dos horas, aproximadamente. Además, es recomendable evitar los refrescos o gaseosas, debido a que contienen azúcar. Al respecto, una publicación de WebMD señala que un nivel alto de azúcar en la sangre hace que las personas orinen más y puedan sufrir de deshidratación.

 

En cuanto a los alimentos, se sugieren las frutas, las ensaladas y sopas frías. Es importante tener en casa frutas de temporada como:

  • Sandía.
  • Banana.
  • Fresas.
  • Cerezas.
  • Tomates.
  • Zanahoria.

Controlar la temperatura corporal

Para evitar un choque térmico en el organismo, es importante duchar al niño con agua templada, ya que, si se hace con agua muy fría se puede producir un efecto rebote y sentirá un calor más fuerte después de bañarse. Otra opción es rociar agua templada en los pies, las manos y la nuca, o en las partes que van a estar expuestas al sol.

Ambientar el interior de la casa

Crear un ambiente fresco dentro de la casa también es necesario para proteger a los niños del sol o, mejor dicho, de las altas temperaturas. Una buena idea es mantener las persianas y cortinas abajo en los momentos de calor intenso. Además, se puede evitar abrir las ventanas, en caso de que se presenten una oleada de calor en el exterior.

Al activar electrodomésticos como el aire acondicionados y los ventiladores para refrescar la casa, es necesario controlar la temperatura del ambiente, porque, al momento de salir, el cambio brusco de temperatura puede resultar perjudicial para la salud.

Descubre: La seguridad frente a las altas temperaturas veraniegas

Otras alternativas para proteger a los niños del sol

Hay que tener presente que el sol es la principal fuente de vitamina D, y esta ayuda a la absorción y fijación del calcio en los huesos. Por tanto, se recomienda no esconderse completamente de la luz solar. Lo ideal, es evitar el contacto directo, haciendo uso de barreras físicas, como sombrillas y gorras.

 

Por último, es  importante que los niños aprendan a disfrutar de los beneficios del sol de forma segura. Para ello, se pueden poner en práctica las recomendaciones antes mencionadas y así garantizar su bienestar y salud.

  • WebMD. How does high blood sugar affect hydration?. (2018). Recuperado el 13 de junio de 2020. https://www.webmd.com/diabetes/qa/how-does-high-blood-sugar-affect-hydration#:~:text=High%20blood%20sugar%20can%20lead,your%20body%20to%20dry%20out.