Cómo proteger a los niños del sol del verano

9 agosto, 2018
Los días de verano son muy importantes para los más pequeños de la casa porque son sinónimo de vacaciones. Dado que las temperaturas son muy altas, es fundamental tomar las previsiones necesarias.

La época del verano es la más esperada por los pequeños de la casa. Son los días ideales, de sol y buen tiempo para ir a la playa, visitar los parques, jugar en el jardín y en la casa del árbol. En fin, todo lo relacionado con los juegos al aire libre y disfrutar la naturaleza.

Esta estación es la más calurosa y, por tanto, hay que tener presente que los rayos del sol penetran directamente en la piel. Así, los padres deben utilizar estrategia para proteger proteger a los niños del sol del verano.

No podemos pasar por alto que los pequeños son más sensibles al calor y los rayos del sol. Su piel y cuerpo es delicada y aún no está preparada para tolerar altas temperaturas. Estas pueden producir deshidratación, insolaciones e irritación en la vista.

Recomendaciones para proteger a los niños del sol del verano

Niños jugando en el parque.

Es cierto que exponerse al sol tiene consecuencias negativas, pero si tomas medidas preventivas para cuidar a tu pequeño, él podrá disfrutar estos hermosos días soleados. A continuación, mencionamos algunas de ellas.

Utilizar protector solar

Una hora antes de iniciar los juegos en el jardín, en la piscina o salir de compras, procura tener al alcance los materiales necesarios para proteger al pequeño. Se recomienda colocar protector solar sobre la piel del cuerpo y la cara del niño. Aunque los rayos ultravioletas (UV) dan un hermoso bronceado, también producen lesiones cutáneas y pueden ser peligrosas a la salud.

Estas cremas solares deben ser especiales para niños y tener un factor bastante alto. Se deben aplicar con frecuencia en todas las partes del cuerpo que quedan expuestas al sol.

Vestimenta adecuada

Es conveniente usar ropa preferiblemente de algodón, de colores claros y confección ligera para que sea más fresca. Este tipo de vestimenta ayudará a que el niño pueda transpirar correctamente y prevendrá la insolación. Asimismo, puedes proteger su cabeza con un gorro.

También evita exponer al niño directamente a los rayos solares en los momentos en los que la temperatura esté más intensa. Estas horas son entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde. Sería ideal que permaneciera en la sombra durante este período.

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Hidratación y alimentación saludable

La hidratación es imprescindible todos los días para proteger niños del sol del verano. Prima el consumo abundante de agua y líquidos durante todo el día. Aunque el pequeño no manifestar deseo de beber agua, debes suministrarle pequeñas cantidades cada dos horas, aproximadamente. Evita los refrescos o gaseosas, debido a que contienen azúcar.

En cuanto a los alimentos, se sugieren las frutas, las ensaladas y sopas frías. Procura tener en casa frutas de temporada como:

  • Sandía
  • Banana
  • Fresas
  • Cerezas
  • Tomates
  • Zanahoria

Controla la temperatura corporal

Los adultos deben tratar de mantener una temperatura corporal de 37 ºC para su correcto funcionamiento. Esto lo puedes conseguir consumiendo bebidas y alimentos que no sean muy fríos. Tómalos a temperatura natural.

  • Procura duchar al niño con agua templada para evitar un choque térmico en el organismo si lo haces con agua fría. En este último caso, se puede producir un efecto rebote, por lo que sentirá un calor más fuerte después de la ducha.
  • Otra opción es rociar agua templada en los pies las manos y la nuca o las partes expuestas al sol cuando estés fuera de la casa.

Ambienta el interior de la casa

Crear un ambiente fresco dentro de la casa también es necesario. Mantener las persianas y cortinas bajadas en los momentos de intenso calor. En caso que las temperaturas estén muy altas en el exterior, evita abrir las ventanas.

Activa los aparatos electrodomésticos como aire acondicionados y ventiladores para refrescar la casa. Así el niño podrá jugar y la estancia será más agradable. Recuerda controlar la temperatura del ambiente, porque al momento de salir puede perjudicarte el cambio brusco de temperatura.

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Otras alternativas

Hay que tener presente que el sol es la principal fuente de vitamina D, que ayuda a la absorción y fijación del calcio en los huesos. Por tanto, se recomienda no esconderse completamente del sol.

Lo ideal es tener un contacto indirecto utilizando barreras físicas, como transitar por las calles bajo la sombra o usar sombrillas y gorras. Así evitarás también  el exceso de cremas protectoras.

No es necesario caer en el estrés y la sobreprotección. No obstante, sí debemos proteger a los niños del sol de verano y sus efectos nocivos. Para ello, pon en práctica las recomendaciones antes mencionadas y así garantizarás su bienestar y salud.

Por último, es  importante que los niños aprendan a disfrutar de los beneficios del sol en forma segura. Así lograremos que en el futuro sean adultos sin enfermedades de la piel por esta causa.

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