Cómo proteger la piel en verano si tienes alergia al sol

Daniela Castro · 16 julio, 2018
Durante el verano suelen aumentar las crisis de alergia al sol. Por eso, es esencial tener en cuenta una serie de recomendaciones para reforzar la protección de la piel.

Aprender a proteger la piel en verano es imprescindible si tienes antecedentes de alergia al sol o cualquier tipo de sensibilidad. Dado que en esta época es casi inevitable estar expuestas a los rayos ultravioleta, es mejor conocer algunas estrategias para minimizar su impacto.

Aunque el desarrollo de este problema dermatológico puede ser leve y pasajero, en muchos casos ocasiona pequeñas ampollas, costras y otros síntomas que son incómodos y antiestéticos. Además, aumenta el riesgo de melanomas o complicaciones de mayor cuidado.

¿Aún no sabes qué debes hacer para cuidarte? Ahora que llegan los días más calientes del año, es primordial diseñar un plan preventivo contra el sol. Por eso, a continuación queremos repasar los principales síntomas de alerta y varios consejos para evitarlos.

Síntomas de alergia al sol que debes conocer

El aspecto de la piel afectada por la alergia al sol puede variar en función del trastorno que lo ocasiona. Sin embargo, estos suelen manifestarse a los pocos minutos u horas después del impacto directo de los rayos ultravioleta. Sus manifestaciones incluyen:

  • Enrojecimiento
  • Sensibilidad al tacto
  • Ronchas o ampollas
  • Sensación de picor y dolor
  • Pequeñas protuberancias o bultos
  • Descamación o costras
  • Sangrados (en mínimos casos)

Consejos para proteger la piel en verano si tienes alergia al sol

Todas las personas deben atender algunos consejos para proteger la piel en verano. Sin embargo, en caso de alergia al sol, es esencial reforzar los cuidados. Si te aqueja este problema, no dudes en aplicar las siguientes pautas:

Evita la exposición repentina al sol

La primera medida para proteger la piel en verano es evitar la exposición prolongada a los rayos UV de manera repentina. Los síntomas pueden ser más severos si no se hace un proceso de adaptación gradual a la luz solar de esta época del año.

Consejo:

  • Evita pasar demasiadas horas al aire libre durante el verano.
  • Antes de ir a la playa o cualquier sitio similar, aumenta poco a poco el tiempo de exposición al sol.

Utiliza gafas de sol

Las gafas de sol tienen un filtro especial que ayudan a proteger la piel del contorno de los ojos ante los efectos agresivos de los rayos ultravioleta. Aunque, por supuesto, las puede usar cualquier persona, son un accesorio imprescindible para pieles sensibles o con tendencia a alergias.

Lee: Alivia la piel sensible con una mascarilla casera de aguacate y linaza

Consejo:

  • No confundas las gafas oscuras con las que brindan protección solar.
  • Asegúrate de adquirirlas en un lugar de confianza para garantizar su calidad.

Cubre las partes más sensibles

Áreas como el rostro, cuello y brazos son vulnerables a sufrir los efectos de la alergia al sol. Por ello, se deben elegir prendas cubiertas que brinden un “extra de protección”. Asimismo, es importante usar elementos como sombreros y sombrillas.

Consejo:

  • Utiliza prendas sueltas y frescas, de materiales transpirables como el algodón.
  • Evita las telas sintéticas o sedas delgadas, ya que pueden empeorar los síntomas.

Evita el uso de perfumes

Los perfumes, desodorantes y cosméticos que contienen cierto grado de alcohol pueden aumentar la sensibilidad cutánea. Además, al entrar el contacto con el sol, algunos ocasionan quemaduras o manchas.

Consejo:

  • Si vas a hacer alguna actividad en la playa o campo, evita usar esta variedad de productos.
  • En general, si tienes alergia al sol, trata de sustituirlos por alternativas naturales o hipoalergénicas.

Aplica protector solar con frecuencia

Sin lugar a dudas, el mejor aliado para proteger la piel en verano es el protector solar. Debido a sus componentes, es la mejor solución para prevenir quemaduras y reacciones indeseadas. De igual manera, su uso constante disminuye el riesgo de daños celulares y cáncer.

Consejo:

  • Adquiere un protector solar de amplio espectro, de mínimo 30 FPS.
  • Elige las presentaciones que están diseñadas para pieles sensibles. Para mejores resultados, aplícalo de forma abundante, cada 2 o 3 horas.

Consulta al médico

Lee: Golpe de calor: causas, síntomas y cómo tratarlo naturalmente

Hay algunos tipos de alergia al sol que requieren un tratamiento médico. Por lo tanto, si hay dudas al respecto, o si los síntomas muestran alguna complicación, lo ideal es solicitar una revisión profesional en lugar de automedicarse.

Consejo:

  • Consulta al dermatólogo si tienes dudas sobre tu tipo de alergia. Sigue sus instrucciones y toma solo los medicamentos recetados.
  • Si hay quemaduras visibles, ampollas o cualquier señal alarmante, pide atención inmediata.

¡Recomendación final!

La nutrición también desempeña un rol principal a la hora de proteger la piel en verano. Así pues, es bueno aumentar el consumo de frutas y vegetales y fuentes de omega 3. Este último se puede obtener de pescados grasos, semillas y frutos secos.

Otra medida importante es el consumo adecuado de agua para una buena hidratación. En general, se deben beber entre 8 y 10 vasos de agua a lo largo del día.