¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a descansar mejor?

Seguir una serie de rutinas antes de irse a la cama pueden facilitar el proceso si el niño se niega a dormir. Además, ayudarán a que el sueño llegue naturalmente

Los bebés y los niños tienen sus propias necesidades de sueño y pueden ser muy diferentes entre ellos, por lo que al final deben ser los padres los que valoren si el niño duerme lo suficiente. Sin embargo, hay ciertos valores considerados como mínimos que son necesarios en función de la edad del niño.

Si un niño o un bebé no descansa lo suficiente, los padres podrán esperar problemas en el desarrollo intelectual del niño y poco avance en los aprendizajes.

Horas de sueño en función de la edad

Conocer las horas de sueño que son necesarias a cada edad ayudará mucho a los padres a implementar una rutina, sabiendo que el niño necesita estas horas de sueño. Para hacernos una idea, estas horas son las siguientes:

  • Hasta los 6 meses: Un bebé de menos de seis meses duerme muchas horas y, el que no lo haga, debe llevarnos a pensar que hay algo que no está bien y consultarlo con su pediatra. Por lo general, los bebés de menos de seis meses suelen dormir unas 16 horas al día, entre la noche y las diferentes siestas que hará durante el día.
  • De los 6 meses a los 12 meses de vida: En este momento, el bebé ya dormirá menos y será necesario que duerma al menos 12 horas por la noche.
  • De 1 año al año y medio: En esta edad, el niño ya dormirá unas 13 horas o 13 horas y media, las cuales la mayoría por la noche, pero aún necesitará una siesta de unas dos horas durante el día.
  • 2 años: Cuando el niño ya tiene los 2 años, las horas de sueño se reducirán a unas 12 horas y debería seguir haciendo una siesta de una o dos horas después de la comida.
  • 3 años: A los 3 años, el niño necesitará 11 horas de sueño por la noche y una siesta de una hora al medio día.
  • 4 años: Cuando ya tiene 4 años, el niño seguirá necesitando dormir ente 11 y 12 horas por la noche, pero en la mayoría de los casos, ya no duermen la siesta.

Hábitos para ayudarles a dormir

Es muy importante, sobre todo si al niño no le gusta dormir, que se lleven a cabo ciertas rutinas antes de acostarse, lo que le ayudará a entender que el proceso del sueño es igual de necesario y tiene sus normas como cualquier otro proceso en su vida, como puede ser el juego.

Lo mejor que podemos hacer para que el niño coja un buen hábito para dormir bien es establecer unas rutinas que se harán cada día antes de que el niño se vaya a acostar. Entre ellas, es necesario enseñarle que después de la cena se debe ir a poner el pijama, lavarse los dientes, la cara y las manos, leer un cuento y apagar la luz.

Estas rutinas se pueden modificar en función de cada familia, pero debemos intentar que siempre sean las mismas. Po otro lado, si el niño no tiene problemas en seguir las rutinas, podremos cambiarlas un poco en el fin de semana, pero si el niño tienen problemas en ello, deberemos hacer siempre, independientemente de que sea el fin de semana, las mismas rutinas hasta que se haya acostumbrado a ellas.

Fotografía cortesía de Russ