¿Cómo quitar los lunares de sangre?

Cuando los lunares rojos hereditarios se multiplican de forma repentina, producen molestias o se oscurecen, es recomendable acudir a un dermatólogo para una revisión y diagnóstico apropiado.

Muchas personas que tienen lunares rojos, acuden al médico para quitárselos, simplemente por una razón estética. Y es que, en la mayoría de los casos, no suponen un riesgo para la salud.

Solo cuando surgen de forma repentina, se vuelven asimétricos, causen alguna molestia o aparecen en una cantidad excesiva sobre la piel, será necesario acudir al dermatólogo. Pero, ¿Qué son los lunares de sangre?

Los nevus rubí son lo que popularmente se conoce como ‘lunares rojos’ o ‘lunares de sangre’. Se trata de angiomas circulares que aparecen, de forma asintomática, cuando los melanocitos se acumulan en un mismo punto de la piel.

Por lo general, los lunares rojos aparecen en la parte superior del cuerpo. En especial, en el rostro, el cuello, el pecho, la espalda y las axilas; aunque también pueden aparecer en las piernas y otras zonas. Suelen tener un tamaño pequeño y una forma regular. 

Cuando estas marcas no se presentan desde el nacimiento sino que surgen de forma repentina y están acompañados por ciertas molestias, causan preocupación. A continuación, te comentamos más acerca de las causas de los lunares de sangre, los tipos de tratamiento y también, cómo pueden prevenirse.

Causas de los lunares de sangre

El envejecimiento de la piel suele ser la causa más común de la aparición de lunares de sangre. Por ello, se considera normal que las personas comiencen a tener algunos a partir de los 40- 45 años de edad.

Por otra parte, los hábitos de vida (como la dieta y el cuidado diario de la piel en términos de protección solar) también influyen en su aparición. De esta manera, se tiene que otras posibles causas son:

  • Deshidratación.
  • Trastornos hepáticos. 
  • Cambios hormonales.
  • Sobreexposición a los rayos UVA y UVB.
  • Dieta rica en grasas saturadas, azúcares y alimentos procesados, en conjunto con una hidratación pobre.
Los lunares rojos o lunares de sangre en la piel no son lo mismo que los puntos.

Los dermatólogos recomiendan prestar atención a los lunares, puesto que, en caso de que se presenten ciertos cambios, puede ser una señal de que algo no está bien en el organismo.

Señales de alarma

Los siguientes síntomas pueden indicar que el lunar ha dejado de ser benigno y que es necesaria una evaluación médica que permita detectar cuál es la causa del problema y cómo puede atacarse. Cabe destacar que, cuando la persona presenta picor y dolor intenso, puede tratarse de un problema grave.

  • Picor.
  • Dolor.
  • Ardor.
  • Sangrado.
  • Asimetría.
  • Coloración heterogénea u oscurecimiento.
  • Crecimiento acelerado (mayor a 6 milímetros).
  • Elevación de su superficie o parte de ella (formación de relieve).
  • Multiplicación repentina de lunares en varias zonas de la piel.

Tratamiento

Dado que los lunares rojos no presentan ningún tipo de síntoma molesto o cambio, no ameritan tratamiento alguno. Ahora, cuando los lunares de sangre ocasionan incomodidad, tanto en el ámbito estético como en la salud, el médico debe determinar cuál es el procedimiento más adecuado.

Bajo ninguna circunstancia se debe recurrir a alternativas naturales o a procedimientos que no cuenten con un certificado profesional en dermatología. Algunos de los tratamientos que el médico puede indicar son:

  • Extirpación quirúrgica: se aplica para lunares grandes y profundos principalmente. Se realiza una escisión sobre la piel, se extrae el lunar y posteriormente se cose la zona. Puede resultar doloroso y suele dejar cicatriz.
  • Láser: este es otro método para eliminar por completo los lunares. Es rápido y, por lo general, menos doloroso que la extirpación quirúrgica.
  • Crioterapia: se aplica nitrógeno líquido para congelar el lunar y luego, se procede a su extracción, del mismo modo que se hace con las verrugas.

Acudir al médico.

Aunque se eliminen los lunares rojos con alguno de los tratamientos mencionados, esto no significa que no volverán a aparecer en otras zonas en algún momento. Por ello, es necesario llevar un control dermatológico, por lo menos anual.

Medidas preventivas

  • Utilizar protector solar a diario. 
  • Evitar exponerse al sol en las horas de máxima radiación y, en caso de que no se pueda evitar, conviene aplicar protector solar en el rostro y cubrir el resto de la piel con la ropa adecuada.
  • Beber suficiente cantidad de agua a lo largo del día para hidratar el organismo.
  • Reducir la ingesta de grasas saturadas, golosinas, azúcares y alimentos poco saludables en general.
  • Aplicar loción o crema hidratante sobre la piel después del baño para hidratarla y cuidar su elasticidad.
  • Evitar ducharse con agua extremadamente caliente, ya que perjudica la circulación sanguínea, además de dilatar los poros y exponer la piel a diversas lesiones.
  • Realizarse una autoexploración mensual para ver si el lunar ha cambiado y, en función de esto, acudir a consulta médica.
  • Evitar los remedios naturales como tratamiento principal para eliminar los lunares, ya que estos no suelen tener el efecto deseado y pueden ocasionar perjuicios a la salud.

Para prevenir la aparición de lunares de sangre, así como otras lesiones de la piel, es necesario mantener un buen cuidado de la piel y también, procurar aplicar todas las medidas preventivas mencionadas.

https://www.healthline.com/health/cherry-angioma https://www.medicalnewstoday.com/articles/312594.php http://www.dermatologia.cat/pdf/nevosmelanociticoscast.pdf