¿Cómo reaccionar ante una infidelidad?

Valeria Sabater · 4 noviembre, 2014
Las heridas de la infidelidad no se olvidan con el tiempo y casi nunca cicatrizan, pero todos merecemos segundas oportunidades. Aunque el miedo siempre estará ahí, podemos intentar la reconciliación.

Con la primera infidelidad, se pierde la inocencia. Se rompe nuestra confianza en la pareja y caen al suelo muchos de nuestros valores. Sin embargo, ¿cómo debemos reaccionar ante una infidelidad? ¿Cuál es la mejor opción?

El impacto de la infidelidad

El engaño, a veces, surge cuando menos lo esperamos. Un mensaje en el móvil de nuestra pareja, un correo electrónico, una fotografía o una pista ineludible de que la persona a quien amamos nos ha sido infiel. ¿Cómo reaccionar?

Un aspecto interesante que nos explican los psicólogos es que las personas tenemos la obsesión de entenderlo todo. Necesitamos buscar una explicación que nos devele por qué ha tenido que ocurrir.

En este sentido, y aunque todo dependerá de cada caso particular, algunos motivos pueden ser:

  • Falta de amor.
  • Aburrimiento.
  • Un encuentro casual.
  • Un rasgo de personalidad que no conocíamos en el otro.
  • Falta de madurez de nuestra pareja.
  • Por culpa nuestra: falta de atención, escaso tiempo para compartir suelen ser desencadenantes de un distanciamiento.

Un aspecto que queda claro ante todo es que, al sufrir una infidelidad, muchas veces sentimos un atentado directo hacia nuestra autoestima. No solo sentiremos rabia por lo ocurrido, dolor e incluso odio, es habitual también que nos sintamos humillados.

De ahí que en ocasiones se corra el riesgo de caer en una depresión. No obstante, en realidad, ¿qué sería lo más razonable en estos casos?

¿Cómo se suele reaccionar ante una infidelidad?

amor

La forma en la que las personas solemos reaccionar ante una infidelidad dependerá de varios factores:

  • De cómo haya sido la infidelidad: ¿Fue algo puntual? ¿O la traición dura ya bastante tiempo?
  • ¿Nos sentimos nosotros responsables?: ¿Hemos descuidado demasiado a nuestra pareja?
  • De cómo haya sido el descubrimiento: ¿Tu pareja lo sigue negando? ¿O lo reconoce y no se arrepiente?
  • Nuestra personalidad: este factor también hará que reaccionemos de un modo u otro.

Veamos ahora cuáles son las formas más comunes de reaccionar ante una infidelidad:

1. Buscar un culpable

Es una de las formas más comunes. En nuestro afán por comprender, nos obsesionamos a veces en buscar culpables. O bien centramos todo nuestro desprecio hacia nuestra pareja, o lo podemos dirigir a esa persona con la cual nos han sido infieles.

Buscar culpables nos ayuda a desahogarnos, pero debe ser algo puntual. Tras hallarlos, normalmente surge la separación o el perdón.

2. La venganza

Son muchas las personas que, tras una infidelidad, buscan hacer daño a la pareja. Puede que hayamos decidido separarnos y romper la relación, o incluso que se haya decidido continuar con la convivencia.

Sea como sea, algunas personas buscan vengarse manteniendo otra relación. De este modo, buscan provocar en el otro el mismo dolor, el mismo sufrimiento.

3. El perdón

Hemos de tenerlo claro: perdonar no significa siempre reconciliarse. Podemos continuar con la relación, pero perdonar tampoco es olvidar. A veces, nos obliga a reconstruir de nuevo la relación con una base incómoda de resentimiento, que no siempre es fácil.

No obstante, puede suceder también que, a pesar de todo, logramos prosperar. Si el perdón se ha ofrecido porque existe un arrepentimiento real y auténtico, podremos aceptarlo. No va a ser fácil, deberemos aprender a vivir con un “pequeño o gran dolor crónico”.

Infidelidad de pareja.

Lee también: ¿Perdonar es lo mismo que olvidar?

4. Una nueva etapa en la pareja

Puede que te sorprenda, pero hay parejas en las que, tras una infidelidad, surge una nueva etapa de mayor intensidad en la relación. Luego de la reconciliación, se da una etapa de más conexión afectiva y sexual.

Se juntan, por un lado, el miedo de perder al ser querido, la culpa de quién ha sido infiel y esas largas conversaciones en las que han podido aclararse aspectos importantes. Es sorprendente, lo sabemos, pero suele ocurrir.

5. La separación definitiva

Inevitable y comprensible. La infidelidad es una traición al compromiso, al pacto de intimidad entre dos personas. Es una ofensa a nuestros sentimientos y un atentado a nuestra autoestima y equilibrio personal.

No todas las personas son capaces de ofrecer el perdón, y no todas las personas merecen tampoco dicha disculpa. La mayoría de las veces, la infidelidad termina en ruptura.

¿Cuál es la opción más adecuada tras una infidelidad?

Llorar es un acto natural y necesario para liberar tensiones y emociones.

Te puede interesar: ¿Se puede ser feliz sin tener pareja?

No hay una opción mejor o peor; la más indicada es aquella que nos ofrezca equilibrio y tranquilidad emocional. Las heridas de la infidelidad no se olvidan con el tiempo y casi nunca cicatrizan. Podemos intentar la reconciliación, pero el miedo siempre estará ahí.

El perdón siempre es terapéutico, lo sabemos, pero a veces no lo es para todas las personas. Entonces, lo más saludable es la ruptura y la propia recuperación. 

Sin embargo, si dicha traición es algo puntual y piensas que no va a volver a ocurrir, adelante. Todos merecemos segundas oportunidades, pero la otra persona deberá esforzarse y demostrarte su cariño sincero y su auténtico arrepentimiento.

Perdona si eres capaz y si crees que vas a poder continuar con la relación. Si tu autoestima está fragmentada y sientes que tu interior está demasiado roto como para seguir adelante, establece distancias y termina con lo que te hizo daño. Ahora es tiempo para recuperarte, para levantarte de nuevo y mirar al horizonte con esperanzas.