Cómo reconocer a un niño superdotado

Para reconocer a un niño superdotado o con altas capacidades intelectuales hay que recurrir a los especialistas. No obstante, es posible detectar señales importantes que permitan a los padres reconocerlos y apoyarlos en todo su potencial.

Un niño superdotado tiene una forma de ser y de entender y procesar la realidad diferentes. Sus altas capacidades intelectuales los pueden llevar a ser incomprendidos por el mundo que los rodea.

Con frecuencia se puede considerar que un niño con un alto rendimiento académico o que precozmente es capaz de adquirir varios y diversos conocimientos es un niño superdotado. Sin embargo, no siempre es así.

La superdotación incluye dones y talentos que tienen que ser educados adecuadamente, para que puedan desplegar todo su potencial, en beneficio propio y de toda la sociedad, pero que también sean niños felices. En este punto, los padres desempeñamos un papel crucial para reconocer si nuestro hijo es un niño superdotado.

¿Qué significa ser un niño superdotado?

Cuando se habla de Altas Capacidades Intelectuales, como cada vez es más común llamar a los niños superdotados; en este concepto se engloba sobredotación, talento y precocidad intelectual.

Para simplificar el concepto y hacerlo más comprensible, se establece que un niño superdotado es aquel tiene un cociente de inteligencia igual o superior a 130.

Ser un niño superdotado significa gozar de una excepcionalidad muy superior en todas las áreas y aptitudes de la inteligencia. Un niño con buen rendimiento escolar, o muy talentoso para las artes o los deportes, o muy precoz para aprender a hablar, no necesariamente es un superdotado.

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¿Cómo reconocer si tenemos un hijo superdotado?

niña tocando el piano

Para muchos padres es difícil tener un hijo que es distinto a los demás. Supone un reto comprender que es un niño que, por mucho que lo intentemos, no responderá ni se comportará de acuerdo con el patrón establecido por la media de los niños de su edad.

De hecho, un niño superdotado puede tener también una infancia muy difícil, porque percibe muchas más informaciones y estímulos de los que puede gestionar. El mundo que le rodea les puede resultar incomprensible, lento y hasta hostil hacia sus capacidades.

Los padres son fundamentales para garantizar el desarrollo y la felicidad de un hijo superdotado. Para ello, es posible detectar algunas características fundamentales en el hogar.

Precocidad intelectual

Un niño superdotado adquirirá de forma temprana hitos intelectuales o psicomotrices. Son bebés muy demandantes, que se sobreestimulan con facilidad.

Levantan la cabeza en el primer mes de vida, vocalizan dos sonidos diferentes a los 45 días de nacido, dicen sus primeras palabra antes del año… Asimismo, hablan antes de los dos años o escriben antes que el resto de sus compañeros.

Son niños que manejan un vocabulario preciso, rico y muy amplio para su edad. Tienen una memoria prodigiosa, tanto a corto como a largo plazo. Aprende muy rápidamente y tiene curiosidad por aprender más.

Hipersensibilidad emocional y sensorial

Un niño superdotado es muy intenso emocional y sensorialmente. La intensidad emocional desconcierta a los padres, que no saben entender el exceso de emocionalidad en sus reacciones.

Es un niño con baja tolerancia a la frustración, suele estallar en rabietas o berrinches enormes. Reacciona de forma exagerada ante una película triste o de miedo. Tiene una alta e intensa capacidad para ser empáticos con los demás. No es infrecuente que sufran de depresión y ansiedad.

La hipersensibilidad sensorial es poco conocida y menos aún comprendida. Son niños a los que les molesta la etiqueta de la ropa, los sonidos fuertes, las luces intensas…

Altamente creativos

Un niño superdotado es muy creativo porque percibe la realidad de forma diferente. Es muy imaginativo. Como la percepción sensorial es mayor que en el resto de las personas, se le ocurren muchas cosas y muchas soluciones a los problemas con los que se encuentra.

Estos niños cuestionarán la autoridad y las normas si no están argumentadas y no tienen sentido para ellos. Serán muy hábiles dando una solución, pero más aún haciendo preguntas que dejarán a sus padres sin respuestas. Les preocupan temas existenciales a muy temprana edad como la vida, la muerte, la existencia de Dios o el amor.

Tienen predilección por juegos de carácter cognitivo, tipo puzzles o rompecabezas. También optan por juegos de construcciones que les impongan retos cada vez más complejos.

Hipersensibilidad psicomotriz

Son niños que están en constante movimiento. Tienen excedentes de energía y son difíciles de agotar. Son entusiastas y necesitan estar en actividad física o cognitiva.

Es muy frecuentes que erróneamente se les dé un diagnóstico de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), porque el aburrimiento los lleva a poner el excedente de energía en estar en movimiento.

No obstante, están muy lejos de tener problemas de atención. Por el contrario, tienen una alta capacidad de concentración cuando realizan una tarea de su interés. Por otra parte, pueden ser muy distraídos si no les interesa.

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Disincronía evolutiva

niño superdotado

Este término es usado por los psicólogos para describir una evolución desigual en el desarrollo. Los niños con alta capacidad pueden estar preocupados por temas existenciales y, a su vez reaccionar, con una rabieta descomunal ante la pérdida de un juguete.

También ocurre que el niño superdotado quiere hacer cosas que ha pensado e imaginado, pero que no puede hacerlas porque su nivel de motricidad no se lo permite por su edad. Entonces estamos antes niños que tienen una evolución intelectual que no se corresponde con su desarrollo en otros niveles, como lo emocional o su motricidad. Ello les genera grandes frustraciones e impotencia.

 

¿Cómo educar a un niño superdotado?

El sistema educativo no siempre tiene la capacidad para satisfacer las demandas de estos niños, quienes son vistos como una carga o un problema. Esto puede llevarlos a fracasar, tanto a nivel personal como académico.

Educar a un niño superdotado no es fácil, ya que tienen un temperamento complejo: son distraídos, autocríticos, perfeccionistas y competitivos, con un gran sentido de independencia. Por lo tanto, necesitan que la familia y la escuela no sean excesivamente rígidos y estén abiertos a estimular su desarrollo.

Para saber si tu hijo tiene altas capacidades, necesitas una evaluación completa hecha por expertos. Esta debe incluir cociente intelectual, creatividad, historia de vida y estado emocional.

Más allá de lo que diga el resultado de la evaluación, valora el enorme potencial que tiene un niño superdotado. Lejos está de ser un problema, sino todo lo contrario: es una bendición.