¿Cómo recuperar la figura después del parto?

No podemos pretender recuperar nuestra figura en dos días. Ante todo, debemos ir a nuestro ritmo y esperar unos meses tras el parto para retomar la actividad física y poder hacer ejercicio

No hay nada más hermoso que estar embarazada y tener un hijo. Sin embargo, después de que este nace, se notan las consecuencias a nivel corporal de la madre.

Muchas mujeres restan importancia a ello porque están demasiado ocupadas con el bebé, pero es preciso reducir los kilos de más por una cuestión de salud.

Entérate de cómo recuperar la figura después del parto.

Reencontrarse con el cuerpo o darse cuenta de cómo ha quedado después de tener un hijo puede ser un impacto muy fuerte para las mujeres.

Más allá de lo estético, es necesario volver de a poco a tener hábitos saludables o bien retomar la actividad física que muchas dejan de hacer al quedar embarazadas.

Qué hacer justo después del parto

Despues del parto

Si el bebé ha nacido por parto natural todo será más sencillo que si se trata de cesárea. En cualquiera de los dos casos, es vital empezar a hacer algunos movimientos, aunque sean simples o delicados, para fortalecer de a poco los músculos y ayudar a bajar de peso.

La mayoría de las mujeres descienden algunos kilos tras el parto y a otras les cuesta más. Pero no todo tiene que ver con el peso. También es importante reforzar los músculos que han participado del maravilloso momento de dar a luz.

Allí es donde aparecen los llamados “ejercicios Kegel” que se utilizan para personas con problemas de incontinencia, por ejemplo, algo que puede aparecer tras el parto. Al estornudar, toser o hacer cierto movimiento, la orina se “escapa” sin querer.

Para practicar estos ejercicios puedes ir al baño o estar relajada en el sofá. El movimiento consiste en hacer presión en la pelvis. Por ejemplo, cuando tienes que aguantar la orina.

De esta manera el músculo pubocoxígeo se fortalecerá y no tendrás que sufrir la incontinencia. Repite dos o tres veces cada vez que vas al baño.

Otra opción que puedes hacer es volver a cumplir con las tareas domésticas, sin levantar un peso superior al del bebé ni ponerte a fregar los pisos de toda la casa. Haz tareas sencillas como barrer o lavar los platos.

No subas y bajes mucho por las escaleras, ni tampoco cargues muchas bolsas de la compra.

Por otra parte, es necesario que aprendas a respirar. Sí, porque no lo solemos hacer muy a conciencia. Sobre todo cuando estás embarazada, porque el vientre va empujando hacia arriba el diafragma y las respiraciones son muy cortas y superficiales.

Es preciso que aprendas a respirar como se debe. Además, esto te traerá serenidad necesaria como para atravesar una etapa donde el bebé es tan demandante.

Un consejo más que interesante es que te cuides a tu ritmo, que no empieces a hacer dietas estrictas y restrictivas, que comas más variado, que no vayas corriendo al gimnasio y mucho menos consumas pastillas para adelgazar.

Visita este artículo: Perder peso cambiando solamente el desayuno y la cena

Recuerda que todo lo que haces repercute directamente en tu bebé.

Por otro lado, los músculos abdominales se estiran y se debilitan durante el embarazo. Puedes fortalecerlos sin tener que hacer 500 abdominales por día, aunque un poco de ejercicio lento y pausado te vendría nada mal.

Cabello, piel y peso: temas tabúes en las embarazadas

Embarazada

Si has tenido un bebé hace poco, o bien si estás embarazada, seguro sabrás que los cambios corporales son totales al gestar a tu hijo.

En el caso del cabello, lo más frecuente es que crezca más rápido, pero después del parto, esté más frágil y se caiga con facilidad. Tardará unos 15 meses (desde el parto) en recuperar una estabilidad y lucir como estaba antes de quedar embarazada.

Puedes usar diferentes remedios caseros para hidratar el cabello mientras estés esperando el bebé, para no usar productos químicos. Si bien algunos médicos indican que, por ejemplo, la tintura no es peligrosa, mejor dudar al respecto.

La piel también cambia bastante durante el embarazo y después del parto. La mayoría de las mujeres experimentan un oscurecimiento de la piel en la gestación, sobre todo en las axilas, el ombligo y las mamas.

En el rostro puede aparecer lo que popularmente se conoce como una “máscara”, denominada melasma. En casi todos los casos se atenúa al tener al niño aunque, si persiste, es preciso colocar ciertas cremas o remedios naturales.

Por último, en lo que se refiere al peso, está claro que durante el embarazo se engorda.

Algunas mujeres comen de todo y eso se nota en su cuerpo; otras se cuidan un poco más y están las que siguen una dieta (médica) y hacen ejercicios acordes a su condición. Lo normal es engordar entre 11 y 15 kilos en los nueve meses.

Igualmente, una parte de ese peso corresponde al bebé y a la placenta, otro poco a la hinchazón, y el resto sí, son kilos de más que después va a querer reducir.

Durante los primeros meses es habitual adelgazar sin hacer nada, porque la rutina que se cumple es realmente agotadora.

Parto

Lee también: ¿Sabías que puedes adelgazar con el arroz con leche?

Los expertos aconsejan empezar a hacer ejercicio moderado a los seis meses del parto.

Puedes comenzar con series de abdominales, andar en bicicleta, caminar, hacer natación y el yoga, pilates, o el trote en el parque. Pasados 9 meses (por lo menos) se puede ir regresando a una rutina más fuerte como levantar pesas, hacer aeróbicos, etc.

Recuerda que lo importante de recuperar la figura tras el parto no tiene que ver únicamente con la estética, sino también con tu salud.

Por lo tanto, cuídate y sigue un plan integral para verte bien por dentro y por fuera.

 

Categorías: Buenos hábitos Etiquetas:
Te puede gustar