¿Cómo saber si mi hijo es intolerante a la lactosa?

16 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Karla Henríquez
La intolerancia a la lactosa es un trastorno más común de lo que se cree. Una vez diagnosticado, el paciente tendrá que cambiar sus hábitos alimenticios para mejorar su calidad de vida.
 

El niño intolerante a la lactosa es aquel cuyo organismo no produce la enzima lactasa. Esta enzima permite procesar y asimilar de manera correcta la lactosa que contienen los alimentos que se ingieren. La lactosa, también conocida como “el azúcar de la leche”, está presente en la leche producida por mamíferos hembras.

La lactosa ayuda a la correcta absorción del calcio y promueve la mineralización de los huesos, tal y como evidencia este estudio publicado en Pediatría Atención Primaria. Los alimentos derivados de los lácteos contienen lactosa. Entre ellos se encuentran la leche, el yogur, los helados, la mantequilla y los quesos.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa es una condición que se presenta después de ingerir este tipo de azúcar. El organismo, al no producir lactasa, no absorbe la lactosa de manera eficiente. Por lo tanto, el azúcar llega al colon y es fermentado por las bacterias que allí residen.

Esto provoca gases, dolores abdominales, vómitos, estreñimiento y, en otros casos, diarrea, como señala esta publicación de la Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina.

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Aun cuando este trastorno no produce daños en el tracto gastrointestinal, el niño intolerante a la lactosa puede presentar los referidos malestares y sentirse muy mal. Es importante mencionar que los síntomas de la intolerancia a la lactosa y las alergias son parecidos.

 
Alimentos lácteos.

Por esta razón, puede resultar difícil determinar qué afección está padeciendo el niño. Aunque los síntomas pueden variar dependiendo de la edad del pequeño.

¿Cómo saber si mi hijo es intolerante a la lactosa?

La presencia recurrente de los síntomas mencionados puede indicar que se sufre esta afección, aunque existen otras condiciones clínicas con sintomatología similar a la intolerancia a la lactosa. En función de esto, es importante hablar con el pediatra para que realice las siguientes pruebas que confirmen el diagnóstico.

Prueba de tolerancia a la lactosa

  • Esta prueba se basa en medir la glucosa presente en la sangre después de haber ingerido lactosa.
  • Si los niveles de glucosa no se alteran ni se elevan, queda claro que no se está absorbiendo la lactosa de manera adecuada.

Prueba respiratoria

    • Para realizar esta prueba, es necesario que el paciente haya ingerido alimentos con un alto contenido de lactosa. 
    • El médico mide el aumento del hidrógeno que se suele eliminar por los pulmones en pequeñas cantidades y en intervalos regulares.
    • Si las cantidades exhaladas superan los niveles normales, la prueba se determinará como positiva.
Intolerancia a la lactosa.
 

Exámenes de heces

  • Se procede a identificar la acidez en las heces cuando los niños son muy pequeños y se dificulta la aplicación de las pruebas anteriores.
  • La lactosa no digerida se fermenta y produce ácido láctico, uno de los ácidos que se puede detectar en las heces del pequeño.

¿Cómo ayudar a tu hijo si es intolerante a la lactosa?

Si tu hijo ha sido diagnosticado como intolerante a la lactosa, evitar proporcionarle alimentos que la contengan. En este sentido, puedes planificar su alimentación teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • El yogur es fácil de digerir, ya que contiene bacterias sanas que fabrican la enzima lactasa.
  • Alimentos como las verduras de hoja verde, la leche sin lactosa o de cereales (avena, almendra, arroz) y los zumos enriquecidos con calcio constituyen una buena elección.
  • Alimentos ricos en calcio que no contengan lactosa pueden ser una gran opción para tu hijos. Entre ellos se encuentran las espinacas, el salmón, las naranjas y los panes fortificados.
  • El pediatra puede indicar un suplemento adecuado para tu hijo si comprueba que no está ingiriendo la suficiente cantidad de calcio.

¿Cómo tratar la intolerancia a la lactosa en los niños?

Ya que este padecimiento es una condición que se sufre de por vida, el único tratamiento efectivo es la prevención. Una dieta equilibrada que sustituya las carencias de calcio y otros nutrientes que proporciona la leche, como la vitamina D, serán beneficiosos para la salud de tu hijo.

 
Alimentos sin lactosa.

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Resulta prudente determinar el grado de intolerancia a la lactosa que presenta tu hijo y tomar las precauciones que se ajusten al caso. Muchos alimentos no derivados de la leche contienen lactosa en su composición, como los postres, las salsas, las sopas o los caramelos.

Hoy en día existen medicamentos para reponer la lactasa en pacientes con esta deficiencia. Estos vienen en diversas presentaciones (cápsulas, polvos o jarabe).

Su ingesta antes de las comidas ayuda a tener una mejor digestión de los lácteos. Y así lo evidencia este artículo publicado en Gastroenterología Latinoamericana. No obstante, antes de optar por esta alternativa, consulta siempre con un profesional sanitario.

Pronóstico

A menudo, los síntomas de la intolerancia a la lactosa desaparecen al eliminar los productos lácteos de la dieta. Sin embargo, en el caso de los niños, hay que prestar atención especial a la parte nutricional.

Es primordial encontrar sustitutos o suplementos que aporten los nutrientes de la leche. Sin una adecuada dieta, los pequeños pueden presentar problemas de crecimiento. Por eso, es importante buscar asesoría con un experto.

 

Ahora ya sabemos un poco más acerca de esta intolerancia alimentaria. Si sospechas que tu hijo puede padecerla, no dudes en acudir al pediatra lo antes posible.