¿Cómo saber si la miel es pura o está adulterada? - Mejor con Salud

¿Cómo saber si la miel es pura o está adulterada?

La miel pura, con el tiempo, tiende a solidificarse. En cambio, la adulterada permanecerá líquida.

Son bien conocidos los efectos positivos que la miel tiene sobre la salud de las personas, por su alto contenido en minerales, vitaminas y oligoelementos.

El problema es que, lamentablemente, existen en el mercado algunas mieles adulteradas.

Mucha de ellas son mezclas de miel con soluciones de glucosa o mieles de poca calidad, con alto contenido de agua, por ser obtenidas de celdas sin opérculo (que no están tapadas con cera).

Por suerte, hay algunas pruebas sencillas que puedes realizar en tu casa para comprobar si la miel que has comprado es pura y de buena calidad o si, por el contrario, está adulterada o contiene mucha agua.

Miel de abeja

Leer la etiqueta

Lo primero que debes hacer antes de comprar un frasco es leer la etiqueta y corroborar que en la lista de ingredientes no aparezca el “jarabe de alta fructosa” o glucosa comercial.

Estos son dos aditivos utilizados frecuentemente para “estirar” la miel e impedir que esta se solidifique.

Solidificación de la miel

Todas las mieles son líquidas pero, con el tiempo, tienden a solidificarse o “azucararse”.

  • Si compras un frasco de miel que ya está cristalizada, se trata de miel pura.
  • Si tienes un frasco de miel líquida, puedes esperar unos días para ver si se solidifica o puedes colocarla en la nevera (heladera) para acelerar el proceso.

Si la miel nunca llega a cristalizarse, hay altas probabilidades de que se trate de miel adulterada.

Trucos para saber si la miel es pura

la miel

Aquí van algunos sencillos trucos que pueden ser útiles para saber si la miel que has comprado es pura o si ha sido adulterada de alguna manera o tiene alto contenido de humedad.

  • Toma una cucharadita de miel y colócala dentro de un vaso con agua. Si se disuelve, no es pura.

La miel pura debe quedarse toda junta, como un sólido, cuando se sumerge en agua.

  • Toma un poco de miel y mézclala con agua. Sobre esta solución coloca cuatro o cinco gotas de esencia de vinagre.

Si observas que se forma espuma, la miel puede estar adulterada con yeso.

  • Toma una porción de miel con la cuchara y colócala bocabajo. Las mieles que están muy húmedas caerán rápidamente.

Las maduras, de buena calidad, se quedan en la cuchara o caen muy lentamente.

  • Enciende un fósforo e intenta quemar un poco de miel. Si ves que se enciende y se quema, es pura. La impura o de poca calidad contiene agua, y esta impide que arda.
  • Si tienes yodo en casa, toma un poco de miel, mézclala con agua y agrégale unas gotas de yodo. Si la solución queda de color azul, la miel ha sido adulterada con harina o almidón.
  • Toma un trozo de pan viejo, duro, y sumérgelo en miel. Si al cabo de 10 minutos el pan continúa endurecido, verificarás que es pura. Si hay mucha agua en la miel, el pan se ablandará.

Como ves, estas sencillas pruebas te ayudarán a comprobar la calidad de la miel que compras y así podrás elegir la más pura, a fin de aprovechar al máximo los beneficios de incluirla en tu alimentación.