¿Cómo saber si necesito dormir más?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 3 enero, 2019
Yamila Papa Pintor · 17 diciembre, 2014
La falta de sueño nos pone de mal humor. Hay estudios que la relacionan con la irritabilidad irritabilidad e incluso con problemas psicológicos como la depresión

¿Cómo saber si necesito dormir más o si ya cumplí con la cantidad de horas estipuladas según mi edad, sexo o actividades diarias?

Y es que seguro has leído (y en más de una oportunidad) que cada persona es un mundo. Por ello, no somos iguales al resto en nuestros hábitos, dietas, estilo de vida, entre muchas cosas más.

También habrás escuchado o leído que depende de cada uno la cantidad de horas que precisa dormir para estar realmente descansado y con las baterías recargadas.

Entonces, ¿cuál es la respuesta correcta?  Entérate de todo esto en este artículo.

Señales de que necesitas dormir más

Dormir más (o mejor) puede ser la diferencia entre tener un día maravilloso o uno para el olvido. Puede hacernos sentir de buen humor o como una tormenta de truenos. Puede que nos ayude a cumplir con todas nuestras actividades o dejar varios pendientes; y muchas cosas más.

Algo tan simple y esencial como el sueño puede cambiarnos por completo. A veces no nos damos cuenta de que nos faltan horas de descanso y por ello nos enfermamos, nos sentimos mal, nos faltan la fuerzas.

Por eso, presta atención a las señales que te da el cuerpo, nunca fallan. Tal vez estés sufriendo de insomnio o de algún tipo de trastorno relacionado con el sueño y no te hayas dado cuenta.

Es bueno saber si realmente tu sueño es reparador o si la cantidad de horas que descansas son las suficientes. Para saberlo, es importante reconocer algunos de los síntomas que te ayudan a indicar si deberías dormir más o no. Te los exponemos a continuación. ¡Apunta!

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Tienes hambre a cada rato

Y no estamos hablando de un momento especial del mes en el caso de las mujeres. Tampoco nos referimos a cuando nos ataca la ansiedad o las ganas de comer algo dulce. Sino que parece que sin importar lo que consumamos, nuestro estómago siempre está vacío.

Esto puede deberse a que te falta dormir un poco, ya que el sueño es el encargado de equilibrar ciertas hormonas. Entre ellas se encuentran la serotonina y la dopamina.

La primera favorece la producción de melatonina, la hormona del sueño. En cuanto a la segunda esta participa en la regulación de los ciclos de sueño.

Asimismo, los que duermen poco pueden aumentar su producción de ghrelina, un neurotransmisor que le avisa al cerebro que es hora de comer.

Además, si te quedas hasta muy tarde por las noches, es más probable que tengas hambre o que abras la nevera. El cuerpo te pedirá hidratos de carbono para mantenerse en alerta (ya que no entiende que es hora de ir a la cama).

mujer comiendo yogur de la nevera

No puedes concentrarte

La nutrición es vital para la memoria y para la inteligencia. Sin embargo, también el sueño es muy importante para que podamos concentrarnos, aprender, recordar, prestar atención, entre otras tareas más.

Trata de comprender lo que te dice tu jefe un lunes por la mañana con la almohada pegada a la cara. Seguro que te cuesta hacerlo. En cambio, si duermes lo suficiente, puedes no sólo prestar atención sino también recordar, trabajar en el tema y ofrecer buenas ideas.

Durante el sueño, nuestro cerebro aprovecha para reconstruir la memoria a largo plazo. Por eso, los estudiantes deberían dormir después de estudiar y no quedarse despiertos toda la noche. Si al tener el examen en frente piensas que no sabes nada aunque hayas estudiado, podría deberse a que te ha faltado dormir.

Te enfermas a menudo

El descanso está más que relacionado con el sistema inmune. Si padeces de gripe, catarros, dolores de garganta o resfriados todos los meses o sientes que nunca sanas completamente de una patología de este tipo (viral o bacterial), puede que te estén faltando horas de sueño.

El cuerpo, mientras dormimos, produce más barreras que nos protegen de las enfermedades. Esto se debe a que el descanso tiene efectos reparadores.

Por esta razón, cuando tienes fiebre o te sientes mal, es probable que quieras dormir varias horas seguidas. Si a tu cuerpo le faltan horas de sueño, tendrá menos energía, presión más baja y más frío. Fortalece tus defensas durmiendo más cada noche y consumiendo más cantidad de vitaminas.

mujer con fiebre

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No puedes tomar decisiones

Muchos creen que este problema se debe a una falta de autoestima o autoconfianza y es cierto. Sin embargo, también, según la Medicina Tradicional China, en el hígado vivirían los espíritus que nos permiten ser creativos e iluminados, es decir, que nos ayudan a tomar decisiones.

Durante el día se notarían en los ojos y, en la noche, se pasearían por nuestros sueños. Si maltratamos el hígado consumiendo alcohol o comidas muy grasosas, es difícil dormir como corresponde. Así, estos “espíritus” no podrán trabajar correctamente.

Esto se debe a que buena parte de nuestro estado emocional depende también de la libre circulación de energía y sangre. En estas dos funciones participa el hígado. Por eso, si tenemos problemas en este órgano, puede que nos sintamos deprimidos y nos cueste tomar decisiones.

Así, de a poco puede que perdamos la capacidad para analizar situaciones y pensar con la cabeza fría. Más allá de la metáfora o la leyenda, lo cierto es que si no estamos lo suficientemente despiertos, no podremos tomar buenas decisiones.

Todo te cae mal

Nuevamente, no culpemos a las hormonas femeninas ni al exceso de trabajo. La falta de sueño nos pone de mal humor. Por algo será que a la mañana hay más gente con caras largas que felices en los medios de transporte o las oficinas, más allá de que prefieran quedarse en casa a trabajar.

Varios estudios afirman que no dormir bien puede acarrear problemas emocionales como depresión, irritabilidad, cambios de humor, etc.

Piensa en lo que ocurre con los bebés o niños pequeños. Cuando tienen sueño, no paran de llorar y están insoportables. Si estás atravesando días en que te peleas con todo el mundo, puede que el problema seas tú. Por ende, duerme más y verás cómo tu humor mejora.

Tienes problemas íntimos

En algunos casos, la falta de sueño puede traer como consecuencia una disminución en la libido o apetito sexual. Además. también puede ocasionar disfunciones en los hombres en casos más graves.

Puede que notes cambios en la frecuencia con que mantienes relaciones con tu pareja o que no hay nada que te haga pensar en una noche de placer y no existe afrodisíaco que surta efecto.  Antes de acudir al médico por si se trata de un problema más serio, puedes probar simplemente a dormir un poco más.