¿Cómo saber si tengo cálculos en la vesícula?

Valeria Sabater 29 diciembre, 2014
Los cálculos en la vesícula pueden aparecer por una alimentación incorrecta, por exceso de colesterol u otras patologías y suelen cursar de modo asintomático.

Los cálculos en la vesícula en ocasiones cursan sin demasiados síntomas evidentes, nos limitamos a hacer vida normal sin saber que hay algo que va mal. Una alimentación incorrecta puede ser la base de su aparición, así pues, aprendamos a reconocerlos y a evitarlos a tiempo.

Síntomas de los cálculos en la vesícula

¿Te has preguntado en alguna ocasión que son los cálculos en la vesícula? Los cálculos son cristales, cristales duros que se van almacenando y bloqueando las funciones básicas de este órgano.

Se suceden básicamente por alguna alteración en la bilis, por infecciones, por pequeñas patologías en el correcto vaciado de la vesícula biliar y también, por un exceso de colesterol o una alimentación incorrecta.

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Muchas personas al final deben someterse a una operación para extraerlos, un problema bastante común que vale la pena prevenir en la manera que nos sea posible dentro de las posibilidades.

Por ello te invitamos a que conozcas sus principales síntomas, aunque insistimos, según los médicos casi en un 40% de los casos cursan de modo asintomático. Pero vale la pena conocerlos igualmente.

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1. El tipo de dolor

El dolor aparece de improviso y dura unos instantes. Aparece en la parte superior derecha del abdomen o entre los omóplatos. Son los primeros síntomas, las primeras molestias en ese momento en que el cálculo empieza a moverse y a bloquear las llamadas  vías císticas o colédocas.

2. Hinchazón de vientre

No te asustes. Está claro que son muchas las veces en que se nos hincha el vientre y no por ello es un síntoma directo de cálculos en la vesícula.

Ahora bien, fíjate en cuándo te ocurre ¿es casi todos los días? ¿siempre después de tus comidas? Lo mejor es que intentes llevar un control de la sintomatología. Si es algo continuado y percibes algún síntoma más, debes tenerlo en cuenta.

3. Problemas digestivos

Cuando sufrimos de cálculos en la vesícula solemos tener pequeños o destacables problemas digestivos, tales como indigestiones, gases, eructos, inflamaciones, retorcijones, nos sienta mal la comida y sobre todo, toleramos mal la comida grasosa. Nos llena, nos empacha, nos sienta mal… es algo muy característico.

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4. Síntomas físicos

No siempre sucede, pero en ocasiones ocurre y no podemos pasarlo por alto: la piel puede adquirir un tono ligeramente amarillento debido a la bilis. Algo también destacable, por ejemplo, en el blanco de los ojos, que también puede adquirir un tono amarillento…

5. Cambios en las heces y orina

Hemos de recordar que la vesícula está ligada a la producción de bilis, al procesamiento de las grasas y al proceso digestivo. Si hay un problema, si los cálculos la están obstruyendo la vesícula, todo nuestro sistema digestivo y excretor recibirá pequeñas alteraciones.

En el caso de las heces es común que tengan una apariencia más blanquecinas y gelatinosas. Mientras que la orina puede aparecer un poco más oscura de lo normal. Vale la pena tenerlo en cuenta.

Pautas adecuadas para cuidar de tu vesícula

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Está claro que si padecemos de cálculos en la vesícula, seguir una dieta adecuada no va a disolverlos. Será siempre nuestro médico quien valore qué hacer y si es necesaria una intervención.

Mientras, si de momento no sufres síntoma alguno, vale la pena siempre prevenir el riesgo siguiendo algunos consejos. En un 60% de los casos es efectivo y necesario, toma nota:

  • Antes de acostarnos y justo al levantarnos por las mañanas, nos tomaremos una cucharada de aceite de oliva con 3 gotitas de jugo de limón. Este remedio ejerce como gran protector y depurador altamente efectivo de la vesícula biliar.
  • Toma jugo natural de remolacha y manzana. Muy saludable y perfecto para tomar por ejemplo en nuestras cenas. Ideal si utilizas una manzana verde y una remolacha mediana, las cortamos a trocitos y las pasamos por la procesadora junto  con un vaso de agua. Tómalo unas 3 veces a la semana, muy acertado.
  • Puedes incluir levadura de cerveza en tus batidos o tus jugos, por ejemplo. Es muy beneficiosa debido a su suplemento rico en inositol, un gran protector tanto de nuestra vesícula como del propio hígado.

Recuerda que ante cualquier síntoma, vale la pena ponerlo en evidencia de nuestro médico. Él será quien valore mediante las respectivas pruebas si padecemos o no cálculos en la vesícula.

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