¿Cómo puedes saber si un huevo está fresco y es seguro para su consumo?

Si los dejamos dentro de su cartón los huevos pueden llegar a conservarse hasta tres semanas. Se recomienda guardarlos en la nevera para que la temperatura sea constante y lavarlos justo antes de cocinarlos

El huevo es uno de los alimentos más consumidos del mundo y también uno de los que más dudas  genera entre los consumidores.

Es normal ver casos de personas que no consumen huevo por temor al colesterol, pues durante años se ha dicho que podría influir en el aumento del mismo.

No obstante, está demostrado que el consumo de huevo es muy saludable, ya que contiene proteínas, minerales y vitaminas que le aportan grandes beneficios al cuerpo.

Ahora, una de las dudas más importantes de los consumidores respecto al huevo es saber qué tan frescos y seguros están para su consumo.

Esto es porque cuando están pasados de tiempo no dan el mismo sabor y, de hecho, podrían ser dañinos para el cuerpo.

Con el paso del tiempo la calidad del huevo se ve comprometida, en especial cuando está bajo condiciones poco adecuadas. Por esto, es muy importante aprender a identificar en que estado se encuentran.

Ver también: 6 razones para incluir huevos en tus desayunos: ¡Muy saludable!

Consejos para saber si un huevo es seguro y fresco

Clara-y-yema-de-huevo

La cáscara de los huevos es la encargada de protegerlos de la contaminación por microorganismos. Esto resulta bastante común cuando no se les da un trato adecuado.

En muchos casos, la cáscara se convierte en un medio de contaminación. Esto se debe a que, si está muy sucia, la carga microbiana es mayor y, por lo tanto, hay un alto riesgo de que las bacterias penetren y se proliferen en la yema.

Para que un huevo sea seguro para el consumo, debe estar en buenas condiciones y almacenado en ambientes adecuados. Para esto, se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones, según este libro:

  • La cáscara debe estar limpia e intacta.
  • Al agitarlo no se debe escuchar como si tuviese líquido en el interior.
  • Un buen truco consiste en introducirlo en un vaso de agua. Si se hunde quiere decir que está fresco; por el contrario, si este flota, quiere decir que está en mal estado.
  • Al cascar el huevo su clara se dispersa, está indicando que ha perdido frescura.
  • Al reventarlo, se debe apreciar una clara transparente, de consistencia gelatinosa y libre de alguna materia extraña.
  • La yema no debe estar rota y debe lucir al trasluz como una sombra, sin contorno discernible.
  • Esta no se debe separar de la clara al someter al huevo a un movimiento de rotación.
  • No debe liberar olores raros o desagradables.
  • Después de cocerlo y cortarlo en forma vertical, debe tener la yema entera y con consistencia compacta.

¿Cómo almacenarlos de forma adecuada?

huevos amy ross

Para comer huevos en su óptima calidad se recomienda dejarlos dentro de su cartón original. Conservarlos en un lugar fresco y seco. De esta forma podrán usarse hasta por tres semanas.

  • Las sobras de huevo o platos que contengan huevo se pueden refrigerar en un envase hermético.
  • Se pueden consumir hasta 3 o 4 días después.

Los huevos cocidos para almuerzos campestres se deben conservar en una nevera con aislación térmica y con una cantidad suficiente de hielo.

Para llevar huevos cocidos al trabajo o escuela se deben guardar con una bolsa pequeña de gel refrigerante o con una caja de jugo congelada.

Recomendamos leer: ¿Qué es más beneficioso, la clara o la yema?

Huevos y salmonelosis

Huevos-y-salmonella

Uno de los principales riesgos al comer huevos pasados de tiempo o en mal estado es la salmonela. Este patógeno se filtra a través de la cáscara o por medio de aves infectadas.

La cáscara es vulnerable al ataque de esta bacteria. Esta tiene facilidad para penetrarla y llegar a proliferarse en el interior.

La prevención de la salmonelosis está en manos de todos los consumidores, ya que empieza desde el momento de comprar este alimento.

Los huevos no pueden estar rotos o con daños en su cáscara y no deben ser muy pequeños o deformes. Así mismo, deben incluir:

  • La fecha de consumo preferente.
  • La categoría de calidad.
  • El peso del huevo.
  • Algunas recomendaciones para su conservación (en la medida de lo posible).

Antes de manipularlos para la preparación de diferentes platos, es muy importante lavarse las manos y asegurarse de que todos los elementos estén completamente limpios.

Por último, se debe evitar el consumo de huevo crudo o medio cocido, ya que de esta forma hay un mayor riesgo de intoxicación.

  • Juárez-Caratachea, A., Gutiérrez-Vázquez, E., Segura-Correa, J., & Santos-Ricalde, R. (2010). CALIDAD DEL HUEVO DE GALLINAS CRIOLLAS CRIADAS EN TRASPATIO EN MICHOACAN, MEXICO. Tropical and Subtropical Agroecosystems.
  • Barroeta A.C. (2008). El huevo y sus componentes como alimento funcional. Departament de Ciència Animal i Dels Aliments. Universitat Autònoma de Barcelona. https://doi.org/10.1007/s00289-014-1186-2
  • Carbajal, Á. (2006). Calidad nutricional de los huevos y relación con la salud. Dpto Nutrición. Fac. Farmacia. UCM. Revista de Nutrición Práctica.