Como se deben tratar las taquicardias

Los estimulantes pueden convertirse en nuestros peores enemigos en caso de padecer taquicardias, por lo que deberemos evitar el consumo de alcohol, tabaco, café o té.

Los latidos normales del corazón oscilan entre 60 y 100 por minuto cuando estamos en reposo. Se dice que las personas adultas con un ritmo cardíaco de más de 100 latidos por minuto probablemente estén sufriendo taquicardias.

Es frecuente que una persona presente taquicardia después de haber realizado una rutina de ejercicios o en un momento de ansiedad o excitación. Esta recibe el nombre de taquicardia sinusal. En cambio, si la taquicardia se presenta estando en reposo y sin motivo aparente, se trata de una taquicardia anormal.

Taquicardias anormales

Principalmente, existen dos tipos de taquicardias anormales:

Taquicardias supraventriculares:

Estas vienen de las cámaras superiores del corazón y las aurículas. Dentro de ellas podemos encontrar los siguientes subtipos:

  • Taquicardia supraventricular paroxística. Esta suele provocar entre 140 y 200 latidos por minuto. Además, se caracteriza por su abruptedad: se presenta repentinamente y de igual manera desaparece.
  • Fibrilación auricular. Esta es una forma de arritmia muy común, se presenta con bastante frecuencia y es una condición en la que las cámaras superiores del corazón laten sin ninguna coordinación. Esto hace que el corazón mantenga un ritmo cardíaco irregular y demasiado rápido.
  • Flúter auricular. Es similar a la anterior, pero en este caso la frecuencia cardíaca suele regular y oscilar alrededor de los 150 lpm. Estos movimientos no se reflejan en el pulso, ya que no todos producen un movimiento o contracción de los ventrículos.
  • Taquicardia auricular. Se generan en una zona concreta de las aurículas y suelen ser persistentes y de larga duración. Asimismo, normalmente están asociadas a la bronquitis crónica descompensada o al hipertiroidismo.

Taquicardias ventriculares:

Este tipo de taquicardias vienen de las cámaras inferiores del corazón y los ventrículos. Podemos encontrar:

  • Taquicardia ventricular sostenida. Se caracteriza por la sucesión de impulsos ventriculares con una frecuencia superior a los 100 lpm y una duración superior a los 30 segundos. También pueden ir acompañadas de palpitaciones, mareos, dolor torácico o pérdida de consciencia.
  • Taquicardia ventricular no sostenida. Consiste en una serie de impulsos ventriculares súbitos que duran menos de 30 segundos y que cesan repentinamente. En pacientes con cardiopatía, podría provocar la muerte súbita.
  • Fibrilación ventricular. Se caracteriza por la desorganización de los impulsos ventriculares con ausencia de latido efectivo. Es una de las más peligrosas ya que, si no se trata a tiempo, puede provocar la muerte inmediata. Sus síntomas son la ausencia de pulso y la pérdida de conocimiento inmediata.
  • Extrasístoles ventriculares. Es un impulso que se anticipa al ritmo normal del corazón y que suele ir seguido de una pausa hasta el siguiente latido normal. No suele provocar otros síntomas, por lo que puede ser difícil de detectar.

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¿Cuáles son los síntomas de la taquicardia?

  • Palpitaciones
  • Dificultad para respirar
  • Mareos
  • Desmayos
  • Dolor en el pecho

Tratamientos para la taquicardia

El tratamiento depende por completo de las causas que la han provocado. Por eso, el médico tratante realizará algunas pruebas de rutina para descubrir qué clase de taquicardia es la que se ha presentado y qué tratamiento será el más conveniente.

La taquicardia sinusal no necesita en principio ningún tratamiento médico, simplemente se deben controlar las causas que lo originan, como por ejemplo el estrés, los nervios y hacer una rutina de ejercicios mucho mas corta y menos  fuerte. Solo si estas persisten, debemos acudir al médico, porque pueden tener otras causas y necesitar un tratamiento específico. Asimismo, en algunos casos, la taquicardia supraventricular se puede manejar con algunos métodos sencillos de realizar. Podemos, por ejemplo, hacer un masaje en la arteria carótida de la zona del cuello o la maniobra Valsalva. Esta consiste en contener la respiración y endurecer la barriga o, si se está sentado, echarse hacia delante y toser.

Sin embargo, si el problema persiste lo mejor es llamar a los servicios médicos, ya que, en algunos casos, será conveniente administrar algún medicamento que controle los latidos del corazón. A veces, este tratamiento puede ser prolongado y deberá seguirlo el resto de su vida. También es posible que, si la taquicardia sea muy grave, sea necesario estimular el corazón con descargas eléctricas. Esto se puede hacer por ejemplo con un desfibrilador. Incluso, si los síntomas son más extremos y persistentes, se puede recomendar el implante quirúrgico de un dispositivo de desfibrilación. Este dispositivo se parece mucho un marcapasos y permite que el ritmo cardíaco sea mucho mas normal. De cualquier manera, en estos casos lo mejor es acudir a un especialista, como se ha mencionado.

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Remedios naturales para mejorar la taquicardia

  • Tomar antes de ir a dormir una infusión preparada con una cucharada de hojas de toronjil en una taza de agua. Gracias a su efecto calmante, es muy útil para aliviar el estrés o la ansiedad y, por ende, ciertos tipos de taquicardia.
  • Tomar tres veces al día una infusión de hojas y flores de espino. Esta infusión se prepara en una taza de agua hirviendo y luego se deja enfriar. Se recomienda su consumo en la mañana, la tarde y antes de ir a dormir. Al igual que el toronjil, tiene un efecto calmante.
  • Procurar controlar el estrés y la ansiedad. Para ello, puedes realizar algunos ejercicios que no representen demasiado esfuerzo. El más recomendado y sencillo es hacer caminatas de por lo menos una hora diaria.
  • Tratar de llevar una dieta equilibrada libre de grasas, consumiendo más cantidad de frutas y verduras frescas.
  • Evitar en la medida de lo posible el alcohol, el tabaco, el café o el té.