Cómo ser un buen padre

Cualidades como el amor, el respeto y la constancia son claves importantes para cultivar una buena relación con los hijos y ser la guía que ellos necesitan para disfrutar de la vida plenamente.

Nadie sabe cómo ser un buen padre. De hecho, el giro que cada hombre pueda darle a la paternidad depende de múltiples factores. Por ejemplo, si es planeada o no, o incluso si el pequeño es descendiente sanguíneo o adoptado.

Sin embargo, más allá de dichas condiciones, la paternidad desempeña un papel muy importante en la crianza de los hijos y su buen desarrollo. Por esa razón, en este artículo te compartimos algunos consejos para ser un mejor padre.

La paternidad

La definición de paternidad es muy simple: es ser padre. Esta condición es uno de los ejes importantes dentro de la identidad masculina. Dependiendo de la cultura y los roles de género dentro de cada una de ellas, el padre se vincula con su bebé.

Padre con su hijo.

Además, también cumple con ciertas funciones para satisfacer las necesidades de su hijo. Hay que definir que las madres son necesarias para los hijos, pero los padres también son clave fundamental en la familia.

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De acuerdo con un artículo de la revista Psicología Científica, la paternidad involucra múltiples relaciones y áreas de crianza que le ayudarán al hijo a desarrollarse de manera integral. Entre estas relaciones figuran las siguientes:

  • Amor, cuidado y educación
  • Conducción y dirección
  • Juego y diversión
  • Autoridad
  • Aprendizaje recíproco
  • Formación de identidades
  • Habilidades y competencias sociales
  • Valores y creencias

Qué hacer para ser un buen padre

Definitivamente hay miles de formas en las que puedes establecer y nutrir la relación con tu hijo desde que es pequeño y compartir su crianza con tu pareja.

En este artículo te compartimos algunos consejos e ideas que puedes aplicar en tu vida para que puedas trabajar y ser un buen padre.

1. Expresarles cariño

Los hijos buscan el amor y cariño de sus padres. Esto es muy importante pues hay casos de jóvenes y adultos con problemas en su vida. Una de las razones es que sus padres escondían sus sentimientos o no les demostraban afecto desde pequeños.

Ellos necesitan ser escuchados, sentirse y saberse amados. Para tus hijos serás como una torre que les proteja ante las dificultades de la vida. Pregúntate: ¿Cómo se acercarán a ti si no ven que les tienes cariño?

En realidad, es bueno demostrarles el amor a tus pequeños pasando tiempo con ellos y realizando algunas actividades. No obstante, nada se compara a escuchar que los quieres y amas con tu propia voz. ¿Por qué no lo intentas?

2. Tiempo en cantidad y calidad

Recuerda cuando eras pequeño: seguramente disfrutabas muchísimo el tiempo que pasabas con tu padre, ya fuera jugando, charlando o haciendo cualquier otra cosa. Lo mismo les sucederá a tus hijos.

Padre e hijo jugando al fútbol.

Para los hijos, cada minuto que pasan con sus padres se duplica porque, para ellos, ese tiempo significativo magnifica la experiencia de la ocasión.

Por lo tanto, planifica y aprovecha cada momento para pasar tiempo con tus hijos. Asimismo, implícalos realmente en tus actividades para que puedas conocerlos y ayudarles.

3. Infórmate y aprende

Debemos admitirlo: los padres no lo sabemos todo. Por esa razón, tanto el padre como la madre deben informarse en cuanto a los temas de crianza del pequeño. Actualmente gozamos de mayor información a través de numerosos medios que pueden ser de ayuda en esta faceta de la vida.

No obstante, es importante ser críticos con respecto a lo que se lee, pues en ocasiones la información puede resultar falsa. Recuerda que hay especialistas certificados a los que puedes consultar siempre que tengas alguna duda o problema.

4. Disciplina con amor

A veces se puede perder un poco el objetivo de la disciplina. Los consejos, correcciones e incluso castigos que se imparten son para que al pequeño le vaya bien en la vida, no para desfogar la ira o decepción del padre.

Así que, si estás fuera de tus casillas, toma un tiempo para tranquilizarte. No querrás hacer cosas de las que puedes arrepentirte después. Además, los niños, aunque están creciendo y madurando, no son adultos.

Nunca pierdas de la mente que tú eres su guía. Por otra parte, debes asegurarte de que las reglas que pongas en casa sean claras, justas y razonables.

Establecer disciplina entre padre e hijo.

En síntesis, un buen padre debe disciplinar a los hijos con amor y paciencia, elogiando las cosas buenas que sí hacen. Esto les ayudará a desarrollar un buen comportamiento y carácter.

5. Sé un buen ejemplo

Generalmente, los niños buscan ganarse el amor y el respeto de sus padres. De hecho, suelen portarse mejor cuando su papá está en casa, pues lo miran como una figura de autoridad. Sin embargo, la autoridad puede perderse al no poner el ejemplo.

Piensa un momento, ¿sería fácil respetar a un padre que bebe en exceso, que maltrata a su pareja o a las personas tanto física, verbal o psicológicamente? Claro que no.

Por otra parte, ¿con qué autoridad moral podría disciplinar o exigir el cumplimiento de ciertas normas si él no lo hace consigo mismo? Recuerda que tanto el padre como la madre funcionan como guías en la vida de los hijos.

Si les das un buen ejemplo a tus hijos, les enseñarás y demostrarás cómo vivir y ser plenos.

6. Disfruta

Tener un hijo es una gran responsabilidad y es normal que, como padre, quieras hacer todo a la perfección; pero, como bien sabes, eso no es posible.

Familia disfrutando de un tiempo juntos.

Obviamente cometerás errores en el camino de crianza de tus hijos y es probable que sientas miedo. Sin embargo, esos sentimientos son más normales de lo que piensas.

Los hijos necesitan tanto a su padre y a su madre y buscarán su aprobación, incluso si piensas que eres un mal padre. Evidentemente, como padres. buscamos ser el mejor ejemplo que los pequeños puedan tener.

Por esa razón, no te aflijas ni te desanimes. Disfruta de ser padre, de tus hijos y aprende en el camino. Puedes llegar a ser un padre comprometido sin dejar a un lado la diversión.

Ahora bien, ¿cuáles serán los resultados en los hijos al tener una padre estable e involucrado?

Los resultados de ser un buen padre

Los hijos que tienen un buen padre gozan de las siguientes habilidades, actitudes y aptitudes:

  • Tienen mayores niveles de autodominio, seguridad y habilidades sociales, como la educación y cordialidad.
  • En la adolescencia disminuirán las posibilidades de adoptar conductas de riesgo. Entre ellas figuran el consumo de alcohol, tabaco o drogas, relaciones sexuales precoces, trastornos de la alimentación, conducta antisocial o abandono de estudios.
  • Tienen más posibilidades de convertirse en adultos con mayor nivel económico, educativo y bienestar psicológico.
  • Desarrollan un mayor cociente intelectual y mayores capacidades lingüísticas y cognitivas; por lo tanto, tienen un mejor desempeño escolar.

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Reflexiones finales

¿No te parece que ser un buen padre no solo te ayuda como persona a ser más feliz, sino a que tus hijos también disfruten de la vida sana y plenamente? Tal vez suene un poco difícil o complicado. No obstante, lo cierto es que tus hijos necesitarán de ti a pesar de todo.

Como has podido observar, uno de los ingredientes esenciales es el amor y ser un buen esposo. Seguramente necesitarás aprender más en el camino, pero si tienes la actitud correcta lo lograrás. Ya verás que es posible ser un buen padre.