Cómo sobrevivir a las críticas negativas del día a día - Mejor con Salud

Cómo sobrevivir a las críticas negativas del día a día

Todos recibimos críticas en nuestro día a día pero, en ocasiones, lejos de ser constructivas o beneficiosas para poder mejorar o crecer como personas, son negativas. De esas que hieren y atacan directamente a nuestra autoestima y, lo que es peor, a veces vienen de boca de aquellos que más queremos.

¿Qué es lo que podemos hacer en estos casos? ¿De qué manera debemos actuar para que las críticas negativas no afecten a nuestro equilibrio emocional? Hablemos hoy sobre ello, estamos seguros de que te va a parecer interesante.

¿Quién me ha criticado y por qué?

En primer lugar, hay que saber diferenciar qué tipo de crítica hemos recibido. Lo que haremos es actuar con humildad y analizar con detalle el mensaje de las palabras que nos han dirigido:

  • ¿Tiene que ver realmente conmigo? En ocasiones, somos incapaces de ver en nosotros determinados aspectos que los demás sí perciben. Es posible que no estés tratando bien a las personas que hay a tu alrededor y que, en un momento dado, te critiquen diciéndote que eres demasiado estricta, fría o incluso insensible. Analiza primero si el mensaje encierra en realidad algo que es cierto.
  • El segundo paso, una vez valorado el mensaje, es analizar al emisor. ¿Quién te ha lanzado la crítica? ¿Es alguien importante para ti? ¿Qué relación tienes con esa persona? Si consideras que la crítica recibida no es cierta, lo que debes hacer ahora es mantener la compostura y analizar a quien te ha dicho esas palabras. Es importante que sepas que hay determinados tipos de personalidad acostumbrados a utilizar las críticas como mecanismo de defensa, es decir, proyectar en otros defectos propios. Es posible que un familiar muy cercano critique siempre tu falta de iniciativa, tu timidez, tus pocas perspectivas cuando, en realidad, llevas una vida normal y feliz, y es él o ella quien de verdad es el insatisfecho, el que jamás ha tenido iniciativa alguna.

¿Qué hay detrás de las críticas?

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  • Hay críticas constructivas, las cuales deberás aprender a identificar y a aceptar. Forman parte de nuestro crecimiento personal e incluso profesional. ¿Cómo no aceptar una crítica de nuestro jefe o un compañero de trabajo si con ello nuestra labor mejora? ¿Cómo no escuchar esa crítica de nuestra pareja que nos pide que le prestemos más atención cuando, en realidad, es verdad que lo hemos descuidado? Haz una valoración interna de toda crítica que recibas y asúmela si es de las que te enseñan a mejorar como persona.
  • ¿Qué hay detrás de esas críticas puramente negativas y mordaces? Generalmente hay sentimientos y emociones negativas. Muchas personas que carecen de una buena autoestima tienen la costumbre de proyectar en los demás sus vacíos y sus miedos. Imagina, por ejemplo, a esa persona que teme ser abandonado por su pareja. Tiene una personalidad insegura pero, a la vez, se muestra controlador con aquel o aquella que ama. Es habitual que en estas situaciones se tienda al uso continuo de críticas negativas muy dolorosas como, por ejemplo, “no sirves para nada”, “todo lo haces mal”… Frases como estas consiguen a su vez dominar, humillar y controlar a la pareja. Hay que ir con cuidado.
  • Otro aspecto curioso sobre el tema de las críticas es que, generalmente, quien más critica más infeliz es. Es común encontrarse, por ejemplo, con personas a las que nada les parece bien, a quien todo lo le molesta y que, además, obtienen un placer especial en criticarnos casi cada día. ¿Por qué lo hacen? Porque tienen un gran vacío emocional y se desahogan haciendo daño a los demás. Entiéndelo y no le des mayor importancia a sus palabras.

Tú eres algo más que las críticas que recibes

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Mírate al espejo. ¿Qué ves? ¿Está en tu cara o en tu cuerpo cada una de esas críticas que recibes cada día? ¿Te sirven de algo? En absoluto. Tú eres más que esas palabras que algunos o algunas te dedican. Tú sabes cómo eres y lo que te ha costado conseguir lo que eres ahora.

En tu interior está tu equilibrio y tu felicidad, y esa fuerza que enciende los motores de esa autoestima que anima cada uno de los pasos que das en tu vida y en tu trabajo. No tienen por qué hacerte daño las palabras que no son ciertas y que no te describen. Ríete de ellas, déjalas ir como el humo tóxico que escapa por una ventana abierta.