Cómo tener un dormitorio saludable

Elena Martínez · 19 mayo, 2014
¿Quieres aportar un toque de color a tu habitación? Decídete por una planta. La Sanseviera transforma el dióxido de carbono en oxígeno

Siempre hablamos de la importancia de descansar bien por las noches para recuperar la energía y que nuestro organismo se reequilibre y regenere. Para ello es fundamental evitar el estrés, llevar una buena alimentación, hacer ejercicio, etc. Pero también es fundamental el lugar donde descansamos: el dormitorio.

En este artículo te explicamos cómo tener un dormitorio saludable, con un aire limpio y purificado, libre de radiaciones, que transmita equilibrio y serenidad y nos permita un buen descanso y una buena relación de pareja.

Un aire limpio

Una solución económica y natural para que el aire de nuestro dormitorio sea limpio es la de poner alguna planta. Pero no sirve cualquier planta, ya que algunas más bien nos pueden robar el oxígeno. Para el dormitorio recomendamos la Sanseviera, una planta que transforma el dióxido de carbono en oxígeno durante la noche. Recomendamos poner dos plantas altas en el dormitorio, que además de purificar el aire también aportarán el color verde al dormitorio, un color que nos ayuda a equilibrarnos.

sanseviera doppelbelichtung
La sobriedad

Se dice que nuestra casa es un reflejo de nuestro interior. El dormitorio, por ser el lugar donde descansamos y, en muchos casos, compartimos con la pareja, debe ser una habitación que transmita claridad y serenidad, y para ello no debe estar llena de muebles u objetos. Interntaremos que haya lo imprescindible y algún elemento decorativo, pero respentando que hayan espacios vacíos. Y sobre todo, que esté siempre ordenado.

La iluminación

Idealmente un dormitorio debería tener luz natural, pero en algunos casos esto no es posible o bien son dormitorios bastante sombríos. En este caso podemos jugar con lámparas que aporten calidez, como por ejemplo las lámparas de sal del Himalaya, que tienen una luz anaranjada muy relajante y cálida y además nos ayudan a neutralizar la radiación electromagnética.

Un espacio ventilado

Para evitar principalmente la aparición de ácaros, pero también para mantener un espacio acogedor, recomendamos ventilar diariamente la habitación, dejando incluso si es posible que el sol dé directamente sobre los lugares donde puede haber ácaros, que son las piezas que suelen acumular humedad y calor: sábanas, edredones, cortinas, colchones, cojines, alfombras, etc.

En épocas de calor o entretiempo también podemos dejar la ventana abierta por la noche, si no estamos en una zona de ruído o demasiada luz, colocando previamente una mosquitera, o bien dejando las persianas bajadas o la cortina puesta. De esta manera la ventilación será continuada y evitaremos la sensación de cerrado que sucede muchas veces por las mañanas.

ventana abierta Chiot's Run

¿A qué huele tu dormitorio?

El olor del dormitorio también es un detalle a cuidar. Si bien un dormitorio limpio no tiene por qué oler a nada en particular, algunos pueden tener ciertos olores debido a la humedad, a olores que vengan de fuera… o tal vez sencillamente queremos darle un toque especial a nuestro gusto. Para ello tenemos los inciensos, el Papel de Armenia, las resinas que se queman con carbón, los ambientadores convencionales o bien los difusores de aceites esenciales. Recomendamos especialmente los aromas siguientes:

  • Limón: para limpiar y desinfectar el ambiente.
  • Menta: para refrescar
  • Jengibre: para dar calor
  • Canela: para estimular
  • Lavanda: para relajar
  • Rosa: para crear un espacio dulce y romántico
  • ninguna propiedad.
  • Eucaliptus: para limpiar el ambiente y mejorar problemas respiratorios
  • Cítricos (limón, naranja, mandarina): para mejorar el ánimo y combatir la depresión

Cuidado con los espejos

El Feng-Shui nos dice que no es conveniente tener espejos en el dormitorio, ya que alteran las energías que facilitan precisamente el descanso. También se podría tapar el espejo por la noche, o incluso podemos hacer la prueba varios días para ver si notamos la diferencia, sobre todo si tenemos problemas para dormir bien, aunque lo mejor sería ponerlos en otros lugares de la casa donde sí pueden ser beneficiosos.

La cama hacia el Norte

Otra clave para descansar bien y reponer en el norte es intentar que la cabecera de la cama esté dirigida hacia el Norte. Si en algunos casos es imposible por la disposición de la cama, entonces buscaremos otra dirección, pero evitaremos todo lo posible que esté dirigida hacia el Sur, que es la opción más perjudicial.
Imágenes por cortesía de Chiot’s Run, doppelbelichtung y caribb