Cómo tratar la infección de una herida

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 18 enero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 5 febrero, 2019
¿No sabes cómo lidiar con las infecciones? Hoy descubrirás los pasos que debes siempre seguir cuando una herida se te infecta y la mejor manera de evitar que esto suceda.

Todos, en algún momento, hemos sufrido la infección de una herida. Debido a no prestarle la debida atención y limpiarla adecuadamente, algunas bacterias pueden impedir que la herida sane, al mismo tiempo que se incrementa el riesgo de que se formen cicatrices y complicaciones.

Aunque la infección de una herida sea algo habitual, tenemos que prestarle mucha atención. El motivo está en que dependiendo de la bacteria que infecte la herida esta puede poner en riesgo la vida del paciente. Por ejemplo, las bacterias que causan tétanos pueden producir importantes complicaciones médicas para el paciente.

Hoy descubriremos cómo tratar la infección de una herida mediante una serie de pasos muy sencillos de llevar a cabo, pero imprescindibles para que la lesión mejore y no empeore. Veamos cuáles son.

Pasos para tratar la infección de una herida

La infección de una herida puede tratarse de una manera muy sencilla. Tan solo hay que seguir algunos pasos muy fáciles de llevar a cabo y que impedirán que las bacterias se instalen en ella. Deben tener especial precaución las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado.

Este es el caso de pacientes con inmunosupresores, enfermedades infecciosas o diabéticos. Debido a esto, es mucho más frecuente que se les infecten las heridas, por lo que tienen que tener siempre presentes y poner en práctica lo antes posible los pasos que a continuación vamos a mencionar.

Limpiar la herida

Lavándose las manos en un grifo.
La limpieza de la herida elimina restos que pudieran ocasionar posibles infecciones.

Para tratar la infección de una herida el primer paso que tenemos que dar es limpiarla. La manera más sencilla de hacerlo es utilizando jabón y agua. Dependiendo del tipo de herida, debemos tener mucho cuidado para no hacernos daño.

Si la herida no es grave y no existe riesgo de que queden trozos de algodón pegados en ella, podemos utilizar este elemento para limpiarla. En caso contrario, sería mejor hacer uso de una gasa o tela suave.

Un consejo imprescindible es que nunca se debe rascar la herida con el algodón o la gasa. La manera correcta de limpiarla con este tipo de fibras es dar pequeños toques sobre la herida.

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Tratamiento adecuado

Mujer echándose Betadine en la herida
Aplicar antisépticos a las heridas es el primer paso para evitar que esta se infecte.

Aunque lavemos la herida con agua y jabón, esto no será suficiente. Para tratar la infección de una herida es imprescindible elegir un tratamiento adecuado. Si nos acercamos a cualquier farmacia o centro médico nos pueden indicar cuál es el mejor para nuestra situación. Sin embargo, vamos a ver algunos tratamientos con los que nos podemos encontrar:

  • Pomada antibiótica: actúa frente a las bacterias que infectan la piel y antes de aplicarla es necesario limpiar la herida con agua y jabón. Este tratamiento está indicado para lesiones secas.
  • Antisépticos: como el Betadine® (povidona yodada) o la clorhexidina utilizado sobre la herida hará que la infección se erradique y que la lesión cure mucho más rápido. Se debe tener en cuenta que la povidona se inactiva con los fluidos biológicos, por lo que si la herida es reciente y emana sangra es más recomendable utilizar clorhexidina.
  • Vendas: los vendajes ayudan a proteger la herida y que la infección no se vuelva a producir. Sin embargo, si se pega a la lesión es mejor dejarla al aire libre. Eso sí, manteniendo los cuidados anteriormente mencionados.

Algo que tenemos que tener muy en cuenta es que siempre debemos lavarnos las manos antes de tratar la herida, tanto si utilizamos un algodón para limpiarla como si no. De esta manera, evitamos que las bacterias entren en contacto con ella.

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Antibióticos

En el caso de que la infección de la herida sea grave, es necesario acudir al médico. Esto lo sabremos si hay una secreción amarilla, si se produce un cambio de color en la herida, si aumenta la hinchazón o el dolor, y si aparece la fiebre. El médico es muy posible que nos recete antibióticos orales que ayudarán a combatir las bacterias de una manera más efectiva. A pesar de esto, hay que continuar con los cuidados que mencionamos con anterioridad.

Prevenir las infecciones

La mejor manera de no tener que lidiar con la infección de una herida es previniendo que esta se infecte. Para ello, debemos lavarla lo antes posible para eliminar cualquier arena, polvo o suciedad que pueda ponerla en riesgo.

Tras esto, hay que dejarla secar al aire libre durante unas 24 horas y cubrirla con una gasa después para protegerla. Tratarla con agua oxigenada y Betadine® es una manera muy eficaz de que la curación de la herida se acelere. Si seguimos estas recomendaciones, evitaremos que cualquier herida se infecte.

¿Suelen infectarse las heridas que te haces con frecuencia? Si es así, te recomendamos que pongas en práctica los consejos mencionados y que verifiques, mediante un análisis de sangre, si tu sistema inmunitario está fuerte.