Cómo usar la ropa a tu favor

Camila · 8 abril, 2013
Dado que no podemos cambiar el cuerpo que nos ha tocado, podemos intentar resaltar nuestros atributos y centrar la atención en aquellas partes de nuestro cuerpo de las que nos sentimos más orgullosas

A la hora de destacar lo mejor de nosotras, la ropa puede ser nuestro mejor aliado o peor enemigo. A veces, pasamos años enteros queriendo modificar partes de nuestro cuerpo y, realmente, ¡es casi imposible! ¿Por qué no transformamos esa odisea absurda e intentamos usar la ropa para resaltar lo mejor de nosotras?

Cómo usar la ropa a tu favor

Oliverio Girondo, un increíble poeta Argentino, escribió una vez:

“No sé; me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; pero ¡eso sí! – y en esto soy irreductible – no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!”.

En conclusión: lo importante es sentirnos bien con el cuerpo que, queramos o no, nos ha tocado. Una de las claves es, justamente, en vez de intentar modificar lo inmodificable, resaltar lo que nos hace más lindas, y saber volar con lo que tengamos a mano.

1. Para piernas cortas

Tacones.

El calzado es de gran ayuda. De más está decir que los tacones serán tus mejores amigos a la hora de estilizar esas piernas. El taco aguja no es recomendable, salvo para eventos especiales.

Además, estar mucho tiempo con este tipo de tacos fuerza los músculos de tus piernas y puede producirte várices. Lo ideal es el taco chino: solo hace falta un poco de elevación para generar un efecto que parece mágico.

Si usas zapatillas estilo Converse: ¡evita las botitas! Hacen que tus piernas parezcan mucho más cortas de lo que son. Por eso, lo ideal es usar del estilo bajo: muestran tus tobillos y alargan las piernas.

La ropa con corte a la cintura crea la ilusión de que la parte inferior de tu cuerpo es mucho más larga: evita usar jeans a la cadera o polleras muy bajas. El tiro alto, como en los años 50, te sentará mucho mejor.

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2. Para vientres voluminosos

Ropa ajustada

Si eres amiga de los kilos de más y quieres disimular tu pancita, por supuesto, usar ropa ajustada no es buena idea. Tampoco telas como el modal o la lycra, que tienen a marcar royos. Lo mejor, es usar cosas sueltas.

Ahora, ¿cómo no parecer una carpa? Lo mejor que puedes hacer es usar un estilo “princesa”, es decir, que se ajuste por debajo de tu busto. De esta manera, tienes un doble beneficio: resalta lo mejor de tu escote, y no marca tu vientre. Con calzas, queda genial.

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3. Para caderas anchas

Si tienes las caderas muy anchas y tal vez te incomoden, un gran consejo es reemplazar los pantalones ajustados al tobillo por un corte Oxford, y que vayan hasta la mitad de la cintura.

Para la parte de arriba, lo mejor son aquellas prendas largas, como blusas o chaquetas que marquen tus curvas, pero que caigan por debajo de la cadera.

Por otro lado, usar grandes accesorios, como collares de bolas grandes desviarán la atención de tus caderas. Por supuesto, no se recomienda en este caso usar rayas horizontales ni estampados gigantes.

Es necesario saber ordenar y guardar tu ropa de tu armario.

4. Para espaldas anchas

Busca llevar la atención hacia otras zonas, y evita los escotes cuadrados o tipo bote y las mangas anchas, o los strapless. Lo mejor es usar breteles anchos, o vestidos del estilo “marilyn Monroe” que se aten atrás de tu espalda, y escotes con profundos cuellos en V.

Como ves, no es difícil destacar lo mejor de nosotras, el truco está en saber combinar aquellas prendas que mejor se adapten a nuestro cuerpo. Eso sí, lo más importante es sentirnos cómodas con nosotras mismas.