¿Cómo usar un vibrador?

Claudia Pamela Forestello · 30 enero, 2019
A la hora de usar un vibrador no podemos olvidar que su uso es personal y no podemos compartirlo con otras personas. Tampoco se debe utilizar el mismo para estimulación anal y vaginal.

Usar un vibrador ya es algo habitual entre muchas mujeres solas o con pareja que desean una mayor estimulación sexual. La información con respecto a los juguetes sexuales está disponible en la red, pero los miedos surgen igualmente.

Algunas personas quieren experimentar con estos productos, aunque aún no se atreven. No están seguras de sus beneficios, no conocen su funcionamiento o sienten pudor. En el sexo, es bueno atreverse a probar cosas nuevas y es muy sencillo controlar los riesgos.

Los mejores tips para usar un vibrador

1. Usar un vibrador es personal

Este juguete sexual es un objeto personal que no debe ser compartido con otras personas. Si bien es un elemento que puede participar en las relaciones sexuales de pareja, es para los genitales de uno. A través del mismo se pueden contagiar ciertas enfermedades de transmisión sexual, al igual que en un coito.

2. Mejor con lubricantes

Para qué usar lubricantes.

Una manera de facilitar el deslizamiento del aparato es utilizar lubricantes específicos para la salud sexual. No deben cometer el error de usar aceites para masajes u otros semejantes. Estos afectan la flora vaginal y pueden producirse infecciones molestas que requieren tratamientos médicos.

3. Cuidado con el agua

Siempre es mejor usar un vibrador fuera del agua para evitar dolor o posibles lesiones. Existen algunos de estos productos que son aptos para la ducha o pileta, pero son específicos. Tiene que estar aclarado en su envoltorio, por lo que siempre se deben leer las recomendaciones.

Lee este artículo: Mitos y verdades de los juguetes sexuales

4. No se limiten en el uso

El cuerpo tiene muchas zonas erógenas con puntos nerviosos que responden con placer frente a la estimulación. Con cuidado, se puede ir experimentando en diferentes partes, variando la intensidad de las vibraciones. Usar un vibrador tiene la ventaja de que cada persona tenga el control de la situación.

Si notan que la aplicación provoca insensibilidad en la zona, deben cambiar de lugar. Al rato todo los músculos se relajan y normalizan su actividad. No hay que preocuparse, pero tampoco exigir.

5. Cuidar la piel

Si en el área de la piel donde se quiere usar un vibrador se encuentran con alguna irritación o enrojecimiento, no hay que rozarla con nada. Es mejor dejar el juguete para otra ocasión o probar con otras zonas del cuerpo.

6. Controlar la ansiedad

Se suele recomendar usar un vibrador en mujeres que tienen algún tipo de disfunción para lograr el orgasmo. Es fundamental ir de a poco, comenzar con pequeños roces y poner a prueba la sensibilidad. En normal que necesiten dedicar algo más de tiempo a la práctica, pero no deben convertirlo en esencial.

Lee este artículo: ¿La disfunción sexual es común?

Errores al usar un vibrador que hay que evitar

1. Uso anal

No se recomienda usar el mismo juguete sexual para el ano y la vagina. Estos órganos tienen una anatomía diferente y necesitan consoladores adecuados a cada uno. Los vibradores para el ano son más pequeños y manipulables.

El riesgo de colocar un vibrador común en el ano es que se encaje y no puedan sacarlo por sus propios medios. Esto provoca lesiones de gravedad que nadie quiere para su cuerpo.

2. Usar un vibrador sobre la piel húmeda

Algunas chicas eligen entregarse al placer de la masturbación con sus juguetes luego de tomar un refrescante baño. No obstante, la piel húmeda puede provocar que el vibrador no se mueva con libertad. Es probable que sientan pequeños pellizcos sobre la zona en la que lo aplican.

3. Vibradores de doble función mal utilizados

Quienes poseen vibradores que sirven para el sexo vaginal y anal suele cometer el error de trasladar el mismo desde atrás hacia adelante. Es decir usarlo en el ano y luego llevarlo a la vagina, con todos los riesgos de enfermedades que esto implica.

Las bacterias se trasladan y, al ingresar por este medio en los genitales femeninos, se convierten en infecciones incómodas. Diversas enfermedades vaginales inician con el mal uso de los vibradores de este tipo.

Conclusión

Usar un vibrador en la intimidad sexual tiene sus ventajas y también sus riesgos. Por el solo hecho de estar satisfaciendo los deseos con un juguete no hay que olvidar de los cuidados.

Si bien pueden compartir sus sensaciones con las amigas, es mejor que solo sean las anécdotas y no el juguete. No olvidemos que un vibrador es de uso personal y no resulta higiénico ni saludable compartirlo. En tal caso, hay que aconsejarles dónde buscar el propio para que también disfruten.