Cómo utilizar el ajo, como remedio para tratar diversas dolencias

Gema Diez 16 septiembre, 2013
Para eliminar los parásitos intestinales podemos preparar un remedio con un vaso de leche con dos o tres dientes de ajo, que deberemos aplastar antes para que suelten su jugo

El ajo es un excelente antibiótico natural, y un potente inmunoestimulante, que cuenta con numerosas propiedades curativas y se puede utilizar como remedio natural, para tratar diferentes dolencias.

REMEDIOS CASEROS CON EL AJO

REDUCCIÓN DE LA HIPERTENSIÓN Y DEL COLESTEROL

El ajo contiene alicina, que es una sustancia que puede ayudar a reducir la hipertensión o la tensión arterial alta; la alicina ayuda a relajar los vasos sanguíneos, lo que reduce la presión arterial y el daño a las paredes de los vasos sanguíneos.

Usar ajo para tratar la hipertensión, también tiene otros beneficios de salud, como sucede con el colesterol, ya que el ajo afecta a las células de grasa en el torrente sanguíneo, causando una reducción del colesterol.

Utilizar  el ajo como remedio natural para tratar la hipertensión y el colesterol, puede ser capaz de reducir ambas, hasta en un 10 %. Consume de 2 a 3 dientes de ajo durante todo el día, pero no todos a la vez; el primero debes de comerlo crudo en ayunas  y el resto puedes añadirlos a  los alimentos, como ensaladas, o aliños, de la manera más natural posible.

DOLORES MENSTRUALES

Toma 1 diente de ajo y tritúralo hasta que quede muy fino, y añádelo a un vaso de leche caliente; es eficaz en calambres causados ​​por la menstruación; también beber jugo de ajo fresco ayuda a promover la salud y la vitalidad.

PARÁSITOS INTESTINALES

Para tratar los parásitos intestinales, debes de cocer la noche antes un vaso de leche con dos o tres dientes de ajo, a los que previamente deberás de dar un golpe para aplastarlos y que hierva todo durante dos o tres minutos y dejarlo reposar hasta la mañana siguiente en ayunas, que debrás de colar y tomar. Deberás de repetir este proceso de 7-10 días y tomarlo siempre en ayunas.

FORÚNCULOS

Los forúnculos son dolorosos al tacto y se caracterizan por estar llenos de pus; para tratarlos utiliza jugo de ajo fresco y aplíca el jugo de ajo directamente sobre el forúnculo, y cubrir la zona con un vendaje, para que el jugo de ajo suja efecto y vaya ablandando el forúnculo y permita la salida de pus.

Retira la compresa, cuando el forúnculo se haya suavizado y se pueda retirar el pus con un paño limpio y agua caliente; si ves que te sigue doliendo al intentar quitar la cabeza del forúnculo, utilice más jugo de ajo para comprimir la zona un poco más y cuando permita la salida del pus, limpia con jugo de ajo fresco para desinfectar la zona.

Imagen cortesía de Olga Díez (Caliope)

Te puede gustar