Cómo utilizar el ajo, como remedio para tratar diversas dolencias

Para eliminar los parásitos intestinales podemos preparar un remedio con un vaso de leche con dos o tres dientes de ajo, que deberemos aplastar antes para que suelten su jugo

El ajo es un excelente antibiótico natural, y un potente inmunoestimulante, que cuenta con numerosas propiedades curativas y se puede utilizar como remedio natural, para tratar diferentes dolencias.

REMEDIOS CASEROS CON EL AJO

REDUCCIÓN DE LA HIPERTENSIÓN Y DEL COLESTEROL

El ajo contiene alicina, que es una sustancia que puede ayudar a reducir la hipertensión o la tensión arterial alta; la alicina ayuda a relajar los vasos sanguíneos, lo que reduce la presión arterial y el daño a las paredes de los vasos sanguíneos.

Usar ajo para tratar la hipertensión, también tiene otros beneficios de salud, como sucede con el colesterol, ya que el ajo afecta a las células de grasa en el torrente sanguíneo, causando una reducción del colesterol.

Utilizar  el ajo como remedio natural para tratar la hipertensión y el colesterol, puede ser capaz de reducir ambas, hasta en un 10 %. Consume de 2 a 3 dientes de ajo durante todo el día, pero no todos a la vez; el primero debes de comerlo crudo en ayunas  y el resto puedes añadirlos a  los alimentos, como ensaladas, o aliños, de la manera más natural posible.

DOLORES MENSTRUALES

Toma 1 diente de ajo y tritúralo hasta que quede muy fino, y añádelo a un vaso de leche caliente; es eficaz en calambres causados ​​por la menstruación; también beber jugo de ajo fresco ayuda a promover la salud y la vitalidad.

PARÁSITOS INTESTINALES

Para tratar los parásitos intestinales, debes de cocer la noche antes un vaso de leche con dos o tres dientes de ajo, a los que previamente deberás de dar un golpe para aplastarlos y que hierva todo durante dos o tres minutos y dejarlo reposar hasta la mañana siguiente en ayunas, que debrás de colar y tomar. Deberás de repetir este proceso de 7-10 días y tomarlo siempre en ayunas.

FORÚNCULOS

Los forúnculos son dolorosos al tacto y se caracterizan por estar llenos de pus; para tratarlos utiliza jugo de ajo fresco y aplíca el jugo de ajo directamente sobre el forúnculo, y cubrir la zona con un vendaje, para que el jugo de ajo suja efecto y vaya ablandando el forúnculo y permita la salida de pus.

Retira la compresa, cuando el forúnculo se haya suavizado y se pueda retirar el pus con un paño limpio y agua caliente; si ves que te sigue doliendo al intentar quitar la cabeza del forúnculo, utilice más jugo de ajo para comprimir la zona un poco más y cuando permita la salida del pus, limpia con jugo de ajo fresco para desinfectar la zona.

Imagen cortesía de Olga Díez (Caliope)

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