Cómo vencer el miedo al agua y mejorar tu técnica de natación

Las personas que sienten temor al entrar al agua tienen muchas dificultades para aprender las técnicas de natación. Sin embargo, hay ejercicios simples y útiles para vencer el miedo al agua.

Vencer el miedo al agua es uno de los primeros pasos para aprender a nadar. Aunque muchas personas se adaptan con facilidad al entorno de las piscinas, otras sienten una profunda fobia que se puede convertir en un obstáculo para dominar las distintas técnicas de natación.

Este problema es bastante común y suele tener su origen en un trauma pasado o en los miedos que transmiten los padres durante la infancia. De hecho, es habitual en los niños, sobre todo cuando se les niega la posibilidad de nadar o divertirse en el agua tempranamente.

Sin embargo, sin importar la edad, hay algunas estrategias que permiten afrontar este temor para empezar a disfrutar los beneficios de la natación. Si bien se requiere fuerza de voluntad, con apoyo y perseverancia se puede superar. ¡Anímate!

Ejercicios básicos para vencer el miedo al agua

Los tratamientos para vencer el miedo al agua pueden variar en cada caso, en función de su origen. En ocasiones es necesario acudir a terapia psicológica, ya que se deben reconocer y abordar posibles traumas pasados.

Uno de los primeros pasos para superar el temor a estar en entornos como la piscina es hacer una aproximación gradual a la misma. Previamente es conveniente fortalecer la autoconfianza para evitar sentimientos de angustia y estrés al momento de tener contacto con el agua.

Los ejercicios que compartimos a continuación son una forma básica de enfrentar la situación de miedo a través de varias fases. Están recomendados para aquellos que no han podido aprender a nadar debido a la ansiedad que les genera estar en el agua.

Ejercicio de adaptación

En el primer ejercicio para vencer el miedo al agua tendrás el objetivo de lograr una mejor adaptación del cuerpo a la piscina. Considerando que el proceso debe ser gradual para evitar la ansiedad, tendrás que sentarte en el borde, sumergiendo solo las piernas.

Más tarde, cuando ya estés habituado a la sensación de tener las piernas adentro, el siguiente paso es entrar poco a poco a la sección de la piscina de baja profundidad. Para eso te puedes ayudar con la escalera de la piscina o la barandilla.

Por último, introduce de manera gradual los brazos y la cabeza bajo el agua. Trata de estar lo más relajado posible para no sentir esa sensación de ahogo. De este modo empezarás a comprender que no hay nada que temer al estar en este medio.

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Ejercicio de seguridad

Aumentar la seguridad al estar en la piscina es determinante para afrontar y superar la hidrofobia. Debido a esto, en este ejercicio tendrás que centrarte en dominar el autocontrol cuando estés sumergido.

La mejor manera de conseguirlo es aprendiendo a flotar. Tendrás que entrar a una piscina pequeña o de poca profundidad, en la cual puedas ponerte de pie sin dificultad. Luego, cuando adquieras más confianza, puedes repetir el ejercicio en una piscina más grande.

Ejercicio de conocimiento

Vencer el miedo al agua

Después de superar la ansiedad al estar en el interior de la piscina, el mejor complemento para vencer el miedo al agua es asistir a clases de natación. Con la ayuda de un entrenador capacitado podrás aprender varias técnicas para nadar, respirar y manejar situaciones de emergencia.

El conocimiento de la natación te permitirá conocer y dominar los elementos adecuados para sentirte cómodo en el agua. Además, es el paso final para relacionar este entorno con la diversión y el bienestar.

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Consejos para mejorar tu técnica de natación

Para dominar una técnica de natación se requiere paciencia y disciplina. Sin embargo, si deseas empezar a mejorarla desde las primeras prácticas, puedes tener en cuenta unos simples consejos:

  • Empieza realizando dos entrenamientos a la semana.
  • Cuando sientes más comodidad al nadar, realiza entre cuatro y cinco rutinas semanales. No más.
  • Evita sobrecargar el cuerpo con ejercicios extenuantes. Ten en cuenta que debes adaptar la rutina a tu capacidad física y necesidades.
  • Al nadar en crol o de dorso, mantén la cabeza fija. El cuerpo es el que debe girar sobre la cadera.
  • Intenta nadar cada 50 metros con menos brazadas de lo habitual.
  • Acelera la mano dentro del agua para lograr un mejor impulso.
  • Mantén tu propio ritmo de respiración. Aunque hay muchos métodos para aplicar durante la natación, puedes mantener el que te haga sentir cómodo. Lo idea es respirar al menos cada tres brazadas.

¿Aún no haces nada para vencer el temor al agua? Deja de frustrarte por no hacer el intento de superarlo. Sigue las recomendaciones dadas y asesórate con un entrenador profesional para aprender a dominar las técnicas de natación.