¿Cómo vencer la fatiga matutina?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Fabián Ávila el 11 diciembre, 2018
Para que nuestros órganos puedan centrarse en su regeneración, es importante que no los sobrecarguemos de tareas por la noche. Así, procuraremos cenar temprano para hacer la digestión antes

La lógica nos dice que el cuerpo se cansa después de un largo día en el que hemos tenido un rendimiento físico y/o mental. Sin embargo, muchas personas sufren un agotamiento o fatiga matutinos que les dificulta ponerse en marcha diariamente.

En este caso no nos referimos al cansancio puntual después de una mala noche o de haber trasnochado, sino a cuando cada día dormimos las mismas horas y, sin embargo, sentimos fatiga.

A veces, incluso, notamos que funcionamos al revés, y que cuando llega la noche es cuando más energía tenemos.

Algunas recomendaciones…

La primera recomendación es la de dormir según el horario solar, y no al revés. Los biorritmos son fundamentales para que el cuerpo se recupere.

De hecho, según la Medicina Tradicional China, algunos de nuestros órganos más importantes como son el hígado, la vesícula o el intestino, se regeneran de madrugada. Por lo que si a esas horas estamos despiertos o están trabajando, eso hará que no tengamos un sueño reparador.

En segundo lugar, por lo tanto, deberíamos cenar ligero o bien temprano. A las once de la noche deberíamos haber hecho la digestión. No obstante, si antes de acostarnos tenemos hambre, siempre podemos comer algo ligero.

Por otro lado debemos asegurarnos de que las condiciones de descanso son las adecuadas. La temperatura es fundamental para el descanso, pero también que la habitación esté ordenada. Debemos desconectar todo tipo de aparatos electrónicos y separarnos lo máximo posible de los enchufes para evitar la contaminación electromagnética. Además, debemos intentar estar en oscuridad total. Esto es importante para segregar la hormona melatotina, que requiere que no haya nada de luz en la habitación.

Activarnos por la mañana

frutas fresca
Comer fruta fresca en la mañana logrará que te sientas mucho más despierto y activo que al consumir cualquier otro alimento.

Por la mañana, lo primero que debemos tomar es un vaso de agua tibia con el jugo de medio limón. Así, ayudaremos a limpiar el organismo después del ayuno nocturno. Si estamos muy agotados, podemos recurrir al oligoelemento Manganeso, muy útil en estos casos.

Media hora después, podemos desayunar . Es preferible que el desayuno contenga fruta fresca, cereal integral (la avena es ideal, nutritiva y energética) y algo de proteína (frutos secos, queso, yogur).

Un aceite esencial que también nos puede ayudar en estos casos es el de albahaca. Se trata de un alimento ideal para la fatiga física o mental. Además, ayuda a aumentar la concentración, elevar el ánimo y combatir el estrés y el insomnio.

Al principio, nos puede costar cambiar de hábitos. Es normal. Sin embargo, el cuerpo se irá acostumbrando poco a poco y pronto podremos ver los resultados positivos que nos aporta.

Otras recomendaciones

Sentir cansancio por la maña puede deberse, como dijimos, a que no descansamos bien. En este sentido, no sólo un buen descanso nocturno es clave para superar la fatiga matutina, debemos tener en cuenta que una buena calidad de vida es sólo posible a través de una dieta equilibrada, ejercicio físico regular, correcta hidratación y hábitos saludables. 

Sin embargo, si a pesar de todo sentimos constante cansancio o fatiga, es importante que acudamos al médico para poder descartar otros problemas de salud como fatiga crónica, depresión o enfermedad celíaca.

El descanso nocturno es fundamental para nuestro bienestar. Es un aspecto de nuestra salud que también debemos cuidar. 

Imagen por cortesía de SpentYouth / Maxx!

  • "Natural paterns of sleep" en web healthysleep
  • Germain, A., & Kupfer, D. J. (2008, October). Circadian rhythm disturbances in depression. Human Psychopharmacology, 23(7), 571-585
  • "La inflcuencia de la alimentación en el estado de ánimo", en web Clínica de la Familia
  • Mercedes Parra, "Las ventajas de un buen desayuno", Salud y Corazón, 114